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Nacionales

“No le estamos bloqueando ningún proyecto al Gobierno”

Rodrigo Arias, presidente de la Asamblea Legislativa

  • Arias aseguró que no tiene aspiraciones presidenciales para 2026.

  • El presidente del Congreso conversó con María Siu Lanzas, directora de DIARIO EXTRA, y el periodista Aarón Chinchilla.

El presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, asegura que, desde Cuesta de Moras, no están bloqueando ninguna iniciativa de ley, tal y como ha aseverado el mandatario Rodrigo Chaves. Del mismo modo, aduce que no tiene ningún interés político para 2026, aunque advierte que los vientos electorales ya soplan en el Congreso. 

Este es un extracto de la entrevista que brindó el presidente del Congreso al Periódico de Más Venta en Costa Rica, durante la cual hizo un balance sobre las relaciones entre la Asamblea y Casa Presidencial, las acusaciones contra la Contraloría General de la República (CGR), propuestas impulsadas desde el Poder Ejecutivo y lo que se vislumbra en este tercer año desde la principal silla del Directorio Legislativo.

 

¿Cómo analiza usted este año con la situación política que vive el país? Cuando usted fue ministro de la Presidencia, había un ambiente crispado al igual que ahora, fricciones con la Asamblea y no se obtenían suficientes acuerdos.

- Una de las razones que me trajeron acá es porque pensé que en la campaña pasada el candidato de Liberación iba a ganar y entonces venir a la Asamblea podría ayudarle a desarrollar la agenda de Gobierno que tenía prevista. Eso es mucho de lo que yo he hecho en mi vida: tratar de llegar a acuerdos para sacar proyectos (…). Las cosas cambiaron con Chaves como presidente electo y yo acá (siendo) diputado electo. Eso hizo que las perspectivas fueran un poco diferentes. Yo aspiré a la Presidencia (del Congreso en el primer año), tuve el apoyo de la fracción, pero al principio fue difícil porque el presidente Chaves creyó que un Gobierno tenía derecho de elegir al presidente de la Asamblea, en la Semana Santa antes de asumir me dijo que había una tradición donde el presidente electo sugería quién iba a ser el presidente del Congreso y yo le dije que no era así, más bien que ya contaba con los votos (…). Tal vez ahí comenzaron algunos roces, pero al final se logró integrar un Directorio compartido donde el Gobierno tuvo representación. En lo particular que usted me consulta, la experiencia que tuve siendo ministro de la Presidencia en dos Administraciones me ha ayudado muchísimo acá para ver las cosas desde el otro lado y poder entender mejor la actuación del Gobierno.

¿Y en los siguientes dos años, que usted ha estado en la Presidencia del Congreso?

- Aspiré a una segunda reelección y fue muy duro, porque el presidente no estuvo de acuerdo con ello, pero ya yo tenía muy avanzadas las conversaciones. En respuesta, el presidente anunció que los votos oficialistas no serían para mí. En este último año, la segunda reelección fue más difícil y es probablemente una de las negociaciones políticas más complejas que he tenido, porque hubo muchas piedras en el camino: en mi fracción, dos diputados decían que no estaban conmigo, tuve una sorpresa no muy agradable cuando la fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) tomó la decisión de no apoyarme, luego se dio el encuentro del presidente con algunas fracciones donde don Eli (Feinzaig) sale en una foto abrazado (con Chaves) pero creo que pasó un hecho determinante y fue el discurso agresivo del presidente en Limón. Hizo una de las manifestaciones más duras que yo le he visto desde que estamos acá (...). Yo no estaba claro de lo que pasó y me fui a mi casa a ver todo lo que el presidente dijo y realmente me sorprendí por la agresividad que él tuvo en el trato principalmente con Geison Valverde y Katherine Moreira, él tuvo una forma sarcástica, burlona, casi que imitándolos. Consideré que era una ofensa terrible y los estaba exponiendo en su provincia y eso es muy peligroso. Ahí tomé la decisión de enviar una carta al presidente donde le decía que lamentaba esas manifestaciones inapropiadas y que cancelaba la reunión a la que me ha invitado. Eso fue una vuelta que se le dio a la situación política de la elección de Primero de Mayo (…).

¿Por qué no obtuvo ese apoyo político desde el inicio?

- Esta negociación era más compleja porque, ya que los aires de la campaña política de 2026 están moviéndose, entonces eso le dio una característica diferente. Segundo, la actuación del presidente en Limón, ¡yo no me imaginaba eso! Todo eso incidió. Además, cancelarle el almuerzo (a Chaves) probablemente no le gustó (…). Eso me abrió ventanas para llegar a la Presidencia del Congreso. En política, hay hechos particulares que cambian el rumbo (…).

Con todo ese contexto como antecedente, ¿cómo se perfila este tercer año? ¿Una oposición dominante en el Congreso y un presidente confrontativo hacia la gestión de Cuesta de Moras?

- Es muy difícil. Se vio en el discurso del 2 de mayo (rendición de cuentas de Chaves). Yo esperaba que viniera con un mensaje fuerte y solo exponiendo las partes positivas del país: que estábamos creciendo, la consolidación de la parte fiscal y, enhorabuena, el presidente iba a lucirse con eso, que Costa Rica era como una especie de jaguar (…). Pero en la parte final del discurso, en sus últimos 20 minutos, se salió un poco de guion y fue muy duro con la Asamblea, cuando introduce lo del referéndum es casi como un chantaje: “o me aprueban estos proyectos o presento el referéndum (…)”. Yo conozco lo que es un referéndum, el que se hizo en el 2007 para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC). Eso vendría a complejizar la situación país. Este año será muy difícil, con grandes retos, inestabilidad política, porque no sabemos si el presidente va a querer acoplarse a hacer las cosas apegado a derecho o va a querer violentar el ordenamiento jurídico. Tenemos un problema social inmenso, una cosa es ver todo desde la macroeconomía, pero tampoco podemos mejorar a costa de deteriorar los indicadores sociales, afectando la educación, ¡eso nos puede cobrar una factura muy cara!

Usted mencionaba el 2007 y el TLC. En ese momento la polarización era muy alta al igual que ahora y el ambiente resultaba caldeado en la Asamblea, ¿en qué cambia la forma? ¿Por qué en ese año sí y este no?

- Puede haber algunas diferencias: el referéndum de 2007 había sido un tema de campaña política. En la campaña 2005-2006, el tema más importante fue si la ciudadanía estaba a favor del referéndum con los Estados Unidos. Nosotros lo primero que hicimos (al asumir) fue enviar el TLC al Congreso. Aquí en la Asamblea entra a la Comisión de Internacionales, duró varios meses y lo llenaron de mociones, le hicieron filibusterismo. El presidente de esa comisión me dijo: “Mirá, esto aquí no va a pasar”, llegamos a diciembre y el TLC estaba pegado (…). Entonces, ese fin de año, decidimos que lo mejor era probar la figura de referéndum porque se iba a pegar…

Pero es el mismo argumento que usa el presidente Chaves con proyectos como los de seguridad o Ciudad Gobierno.

- El tema es muy diferente, en el 2006 se estaba decidiendo un modelo de desarrollo de país y abrir la economía. Eso es muy diferente a consultar un proyectito de los que están acá.

¿Siente que no son tan importantes los proyectos que envían desde Zapote?

- Son temas que pueden salir de la misma Asamblea Legislativa.

El presidente Chaves usó la palabra filibusterismo que usted mismo utilizó para referirse al actual de la Asamblea Legislativa. Él aduce que le están bloqueando los proyectos…

- (Habla serio). Es que ese bloqueo no existe, ahí es donde hay una equivocación. Los proyectos van caminando según la dinámica legislativa. Todos los proyectos de seguridad están caminando, son los mismos que nos habíamos comprometido en la reunión que tuvimos en la Corte, donde se acordó crear una comisión tripartita que trabajara las iniciativas. De esos 10 proyectos, ya se han aprobado dos. Hay tres que están convocados en la agenda de sesiones extraordinarias. Hay uno que es sobre la Reforma a la Ley de Extranjería, que yo lo presenté y lo van a convocar. El de Ciudad Gobierno está en su Comisión correspondiente y está evacuando consultas antes de llegar a Plenario y así todos los demás, entonces, ¡yo no siento que exista un filibusterismo o bloqueo a los proyectos de Gobierno! El año pasado, el Gobierno decidió presentar el de jornadas 4-3, le dimos vía rápida y lo trabajamos en paralelo con el proyecto de Reforma de la Jurisdicción Contenciosa para efectos de criminalidad organizada. Abrimos dos canales y los dos proyectos se aprobaron. ¿Dónde hubo filibusterismo? ¡Y ojo! La Asamblea trabajó horas extras para superar casi 1.000 mociones con su revisión, es decir, casi 2.000 mociones. Trabajamos toda la mañana y hasta las 8 de la noche. Eso es una muestra para el Ejecutivo de que este Congreso sí le responde al Gobierno.

Pero desde Zapote dicen que no...

- Ah, bueno, pues es otra percepción, él piensa que aquí no hacemos nada, probablemente que somos un montón de vagos que estamos solo hablando cosas, pero no es así.

El informe Estado de la Nación ha señalado que es una de las Asambleas Legislativas con menor aprobación de proyectos. Es decir, ya estamos a dos años para que concluya la Administración Chaves Robles, empieza la campaña política y existe baja probabilidad de que esos proyectos caminen.

- En cuanto a la cantidad de proyectos, van a caminar. La valoración de una Asamblea no se hace por la cantidad de leyes aprobadas, ¡esto no es una fábrica! Aquí podemos sacar 10 leyes nada más en un periodo, pero lo importante es que sean transformadoras e importantes. Aquí hemos aprobado leyes importantes, acabamos de aprobar un crédito para fortalecer proyectos en emergencia por $700 millones, son recursos que irán a puentes, calles, escuelas (…). Eso le urgía mucho al Gobierno y se lo aprobamos. Ahora hay un proyecto del Gobierno que se llama “Liquidez del Estado”. A mí me parece muy bueno, el de Armonización del Sistema Eléctrico viene caminando, pero es muy complejo porque pretende hacer una reforma en todo el sistema de participación de diferentes sectores, no solo para los generadores y distribución. (…) Este proyecto va a lograr dar un mejor servicio y bajar el costo de la electricidad.

¿Cómo estima usted la relación Asamblea Legislativa-Gobierno con tantos ataques a la Contraloría, que, al fin y al cabo, es un órgano adscrito al Congreso?

- Yo creo que (esa relación) no es nada normal. Considero que la Contraloría cumple su papel de velar por la legalidad del país, velar por los fondos públicos (…). En el proyecto de Ciudad Gobierno, la Contraloría tiene una posición respetable porque la Ley de Administración Pública no permite hacer un proyecto sin licitación y la idea del Gobierno es que el BCIE haga todo. ¡Eso no es licitación! Ese tipo de contratación así, a dedo, no se puede hacer y autorizarlo sería violar todo el espíritu de la Ley de Administración Pública (…). Hay que respetar el criterio de la Contraloría.

Hace 15 años, usted usó el término “parálisis jurídica” e indicó que había que limitar las competencias de entidades como la Sala IV y la Contraloría.

- Eso lo dije yo hace más de 15 años (risas).

Pero es lo mismo que dice ahora el presidente Chaves…

- Cuando yo lo dije, fue en otro contexto: había muchos contratos que se atrasaban mucho en la revisión que hacía la Contraloría. Eso es muy diferente. Hoy en día, se quiere usar un mecanismo para hacer un proyecto sin licitación pública cuando la Ley de Contratación Pública establece que para todo proyecto tiene que hacerse una licitación. Lo que yo interpreto es que el Gobierno quiere hacer las cosas bien intencionadas en cuanto a la obra, porque nadie se opone a Ciudad Gobierno, es un proyecto que no es nuevo: lo apoyé hace ya 20 años y realmente, es un bonito proyecto, pero hay que hacerlo a derecho, hay que seguir los procedimientos legales y ahí está el detalle: ellos no han entendido que las cosas hay que hacerlas siguiendo el procedimiento legal que existe actualmente.

¿Este Gobierno quiere saltarse la Ley?

- Quiere interpretarla diferente. Quieren interpretar un artículo 67 cuando la Contraloría les ha dicho que no se puede. El Gobierno interpreta ese artículo a favor de sus tesis, a favor de que se puede hacer Ciudad Gobierno como pretenden. En el caso de la Marina de Limón, me parece que la Contraloría les dio un instructivo, ¡nada más! Todavía no se ha presentado el proyecto y habrá que ver si Japdeva tiene las facultades legales para hacer ese proyecto. Si usted está en el Poder Ejecutivo, tiene que entender que está sujeto a un Estado de derecho y, les guste o no, tienen que hacer las cosas apegadas a la Ley y a la Constitución Política, que no puedo hacerlas de otra forma. Puede haber demasiadas trabas, pero no significa que se debe desaparecer la institucionalidad o la Contraloría, ¡esa no es la solución!

¿Pasa entonces por una reforma del Estado?

- Se requiere una reforma que permita ser más ágil al Estado costarricense, yo vine con la ilusión de que eso se podría hacer fácilmente y me he encontrado que eso es casi imposible y más en el momento que vive el país. ¡Me duele mucho! Si juntamos a 10 personas que conozcan y que han estado gobernando y les decimos: ¿ustedes estarían de acuerdo en modernizar el Estado y en lugar de ser 320 instituciones bajen a la mitad? Yo creo que la respuesta es “por supuesto que sí”, pero creo que en Costa Rica no estamos discutiendo esos grandes temas.

¿Por qué no lo están haciendo?

- Primero, porque la agenda actual la maneja el Gobierno. La mitad de la agenda la fija Zapote y la otra mitad es iniciativa de los diputados, pero usted tiene que seguir un orden de todos los proyectos que he presentado. Usted no puede saltárselos o desaparecerlos por arte de magia. Aquí debe haber unos 3.000 proyectos presentados que van caminando según sea su fecha de presentación, por comisión, todos esos proyectos van bajando (a Plenario), hay que conocerlos y votarlos (…). Probablemente, la estructura está hecha para un sistema como el que existía antes, donde estaba el bipartidismo y donde era más fácil llegar a grandes acuerdos. Ahora cuesta más llegar a grandes acuerdos (…). En la reunión de jefes de fracción, muchos diputados dicen: “metan este proyecto”, otro sale y dice “quiero este”. ¡Ya se complicó la agenda! Pero eso es parte de la naturaleza legislativa (…).

¿No hay una agenda clara de Gobierno? O, ante el “bloqueo” de la Asamblea, ¿se tiene que buscar otros mecanismos como el referéndum?

- Es que aquí no hay ningún proyecto de ley que sea bloqueado. A los más duros les dimos trámite rápido. Lo mismo con presupuestos que se han aprobado con toda agilidad y, curioso, ¿quiénes votaron en contra de los presupuestos? La fracción oficial. Aquí se votaron los presupuestos con los votos de la oposición, los extraordinarios se aprueban en muy corto plazo. El presidente puede convocar al referéndum por otras razones y es su derecho, es un procedimiento que yo avalo, ¡yo no estoy en contra del referéndum! Lo que digo es que, si el referéndum se quiere usar para otros fines, no creo que tenga terreno fértil aquí.

Entonces ¿cuáles podrían ser las razones por las que el Gobierno está convocando a un referéndum?

- Supuestamente, quiere que el pueblo se pronuncie más rápido.

¿La medida es populista?

- No lo sé, ojalá que no.

Cuando fue el TLC, su hermano decía que la discusión se debía dar en la Asamblea Legislativa y no en las calles. Hoy, Chaves dice: “quiero que se haga en las calles”…

- Una cosa es que usted le pregunte al pueblo: “diga sí o no sobre un TLC” a “vamos a presentar 10 o 15 leyes”. ¿Usted se imagina la ley de electricidad presentada a referéndum? Yo me senté a verla y es compleja. ¡Me costó entenderla! ¿Van a haber suficientes espacios de análisis? Yo no creo que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) vaya a autorizarlo. El referéndum no es tan fácil y, si lo hacen a través de la Asamblea, puede decidirse que se lleva a las urnas o que no se convoca, la Asamblea puede decidir que este proyecto no debe ser convocado. Si se decide a través de iniciativa popular, pues tendrá que indicarle al Tribunal cuáles proyectos quiere presentar…

Él dice que ya tiene las 180.000 firmas…

- ¡Ah, bueno! ¡Diay!

 ¿Este referéndum y toda esa crispación podría ser una antesala del ajedrez político para 2026?

- Podría ser. ¡No lo sabemos! Puede ser que el presidente quiera ir preparando bases para que el partido oficial esté más listo para la campaña que viene. ¡Ojalá que sean temas que se aprovechen para una discusión nacional y no para otros fines! Un proyecto como el de venta del Banco de Costa Rica puede consultarse, unos dirán sí y otros no, pero es muy diferente a meter un montón de leyes, que la gente no va a tener tiempo de verlas, pueden ser inconexas y además no serían autorizadas por el TSE.

A usted lo han criticado por tener algún grado de cercanía con doña Gloria Navas, ¿considera que ella debería mantenerse en la Comisión de Seguridad y Narcotráfico?

- Mire, yo tengo un gran concepto de doña Gloria. Es una de las juristas más destacada del país, tiene una gran trayectoria, conoce muy bien toda la materia penal y procesal. Tenerla en la Comisión es un lujo. Conozco sus aportes en la comisión tripartita, la experiencia de doña Gloria y sus opiniones son de gran valor, no solo para la Fiscalía, Poder Judicial, OIJ, para todos (…). Independientemente de la fricción que ella tuvo con el partido Nueva República, yo haré lo posible para que ella integre la Comisión.

Pero desde Zapote han ejercido presiones para que ella no esté, la acusan de ser abogada de narcotraficantes y delincuentes. Impulsarla en la Comisión sería otra factura que le podrían cobrar desde Casa Presidencial.

- Las afirmaciones del presidente no son ciertas. Doña Gloria ya lo ha explicado muchas veces y tiene toda mi confianza y mi respeto. Si encuentro forma de que sea parte de la Comisión, lo haría.

El último estudio de opinión del CIEP-UCR señala a la Asamblea Legislativa como la institución peor calificada, con los partidos políticos. Usted asegura que trabajan horas extra en pro del país, pero esa percepción no llega a la ciudadanía, ¿cómo van a hacer para que cambie en estos dos años?

- ¡No ha cambiado en los últimos años! Siempre ha sido así. En todas las encuestas que yo recuerdo, la Asamblea sale de última.

Pero eso no lo justifica…

- Claramente. Una cosa es la opinión hacia el presidente y otra es la opinión al Gabinete. La Asamblea tal vez no produce todas las soluciones que él quisiera y por eso las calificaciones. La Asamblea tiene dos funciones: promover leyes y ejercer control político sobre el Poder Ejecutivo. Entonces, que se le dedique tiempo a revisar lo que está haciendo el Gobierno es parte de la función que tiene el Congreso. Aparte, las leyes que se aprueban hoy duran años en dar algún fruto, algunas otras leyes tal vez no se valoran. Si usted ve, la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas permitió que la economía no quebrara, estaríamos viviendo una tragedia financiera, bueno, esa ley surtió efectos, pero no se le vio el efecto inmediato. 

¿Cómo percibe el apoyo a partidos políticos y la próxima campaña electoral?

- La encuesta (del CIEP-UCR) dice que ha cambiado la visión del costarricense en todos los partidos políticos y probablemente el peso ya no va a ser en la agrupación, sino en la figura el candidato. Puede ser un partido nuevo y gana, ¡vea al presidente Chaves! En el mundo, han ganado figuras con partidos nuevos y creo que la política va a cambiar en Costa Rica. Hay que prepararse para eso. El poder político no es transmisible.

No se ven recambios o figuras nuevas. 

- No le puedo dar la lista de Liberación (risas).

¿Tiene aspiraciones políticas para 2026?

- Ahora estoy concentrado totalmente en este ejercicio de la Presidencia (Legislativa) y no creo tener (aspiraciones). Esta experiencia política es un capítulo para regresarme después a la casa.

“Si usted está en el Poder Ejecutivo, tiene que entender que está sujeto a un Estado de Derecho y, les guste o no, tienen que hacer las cosas apegadas a la Ley y a la Constitución Política”.

“¡Yo no estoy en contra del referéndum! Lo que digo es que, si el referéndum se quiere usar para otros fines, no creo que tenga terreno fértil aquí”.

“Yo haré lo posible para que Gloria Navas integre la Comisión de Seguridad y Narcotráfico!”.

“La Contraloría cumple su papel de velar por la legalidad del país, velar por los fondos públicos”.

PERIODISTA: Aarón Chinchilla Carvajal

CRÉDITOS: Fotos: Mauricio Aguilar

EMAIL: [email protected]

Lunes 20 Mayo, 2024

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