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Opinión

Estado Social de Derecho y bien común

Opinión

Conocemos, actualmente, manifestaciones de preocupación sobre el debilitamiento de nuestro Estado Social de Derecho, creado con la Gran Reforma Social del Doctor Rafael Ángel Calderón Guardia y fortalecido con la fundación de instituciones y programas sociales por parte de gobiernos subsiguientes. La sensible reducción de la inversión social por decisiones del actual Gobierno, que prefiere, a contrapelo del clamor de los afectados, cuidar los indicadores macroeconómicos, a cumplir con las inexcusables transferencias al Sector Social, desmejorando, peligrosamente, la calidad de vida de personas y familias pobres y en pobreza extrema. Olvida, lamentablemente, que Costa Rica ocupa el primer lugar entre los países de la OCDE con mayor desigualdad socioeconómica. ¿Importará al Poder Ejecutivo las funestas repercusiones socioculturales en educación, salud, vivienda, desempleo y seguridad ciudadana, y lanzar a niños y jóvenes a las garras del narcotráfico y del crimen organizado? 

En tales circunstancias, conviene recordar diferencias esenciales entre la concepción socialcristiana de Estado y las del socialismo y el liberalismo.

En el socialismo se deifica el Estado en perjuicio del ser humano, antepone el colectivismo al individualismo. En el liberalismo se exalta el individuo, porque antepone el individualismo al colectivismo, disminuyendo el rol del Estado.

En la conceptualización socialcristiana de Estado, el individualismo y el colectivismo se enlazan en el Estado de Derecho y en el Estado Social, al contemplarse características de las concepciones del socialismo y el liberalismo, en un justo equilibrio en beneficio de la persona humana, pues protege sus libertades y derechos humanos sin caer en el liberalismo y tutela el bien común, sustentado en la justicia social y la solidaridad, sin caer en el socialismo. No idolatra la economía porque esta idolatría deshumaniza. El respeto a la dignidad de la persona humana, la participación, la promoción humana y la subsidiariedad, son fundamentos primordiales de la concepción Socialcristiana de Estado, inspirado en el humanismo cristiano y comprometido con nuestro régimen republicano democrático.

Privilegiar el cuido y la defensa obsesiva de los indicadores macroeconómicos menoscaba la calidad de vida de los desposeídos, vulnerables, excluidos y abandonados. El bien común, pilar esencial del Estado Social de Derecho, queda por debajo de los “bienes particulares o grupales”, cuando poderosos grupos políticos y económicos influyen en gobernantes, que no muestran humanas preocupaciones solidarias ni interés por el bien común.

El bien común no es solo la sumatoria de los bienes materiales de cada individuo de la sociedad ni solo referido a esos bienes. Sustancialmente, tiene una dimensión moral y espiritual. Implica tener accesibilidad a bienes materiales, culturales, morales y espirituales, para gozar de una vida auténticamente humana. Un Estado al servicio integral del ser humano es aquel que tiene el bien común como meta prioritaria.

El bien común integra: justicia social, solidaridad, promoción humana, amor al prójimo, equidad, respeto a las personas y a sus derechos fundamentales, el compromiso por la paz, la correcta organización de los poderes del Estado, un sólido ordenamiento jurídico, la salvaguarda del ambiente, la eficiente prestación de servicios esenciales para las personas. El Estado, consecuentemente, tiene el sagrado deber de tutelarlo para garantizar el derecho al desarrollo pleno de cada persona y de todas las personas.

Fortalecer nuestro Estado Social de Derecho, construido mediante el diálogo, el entendimiento, consensos y acuerdos de bien nacional, es primera responsabilidad de gobernantes, municipales y nacionales, asociaciones intermedias y de la Sociedad Civil. Ha de esperarse que, bajo esa responsabilidad ética, social, económica y espiritual, nuestro Estado Social de Derecho sea fortalecido con políticas simultáneas de desarrollo económico y desarrollo social, en las que la justa y humana distribución de la riqueza predomine en las decisiones y acciones del nuestros gobernantes actuales y futuros.

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Martes 02 Abril, 2024

HORA: 12:00 AM

CRÉDITOS: Marvin Herrera Araya

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