Martes 18, Junio 2024

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR

Opinión

¿Quién audita a las fundaciones?

Editorial

En la última semana trascendieron noticias sobre fundaciones y, lejos de satanizar, sería bueno saber de quién es la responsabilidad de auditarlas.

Solo la Junta de Protección Social (JPS) brinda ayudas a más de 400 organizaciones. Si bien no todas son fundaciones, reciben sumas que superan los ¢14.000 millones.

También pueden recibir donaciones de vehículos, transferencias de bienes inmuebles, entre otros, de instituciones públicas para solventar necesidades de su población objetivo.

Estamos de acuerdo con eso, pero no debemos descuidar en qué se invierten los recursos. Es vital seguir la ruta de esas ayudas.

Al final el papel aguanta lo que le pongan, las instituciones proveedoras deberían mostrar interés por verificar a dónde va cada colón.

La Ley de Fundaciones indica en su artículo 15 que las juntas administrativas deben rendir un informe contable ante la Contraloría General de la República el 1ᵒ de enero de cada año.

Además, deben reportar sus actividades. De igual modo, faculta al órgano contralor a fiscalizar el funcionamiento de las fundaciones “por todos lo medios que desee y cuando lo juzgue pertinente”.

Hasta si se encuentra alguna irregularidad esta debe ser comunicada a la Procuraduría General de la República, quien a su vez tendrá que acudir a los Tribunales de Justicia.

A través del órgano contralor también pasa la revisión presupuestaria de las fundaciones. No obstante, aparte de dicho ente, cada institución que hace aportes económicos a las organizaciones cuenta con auditorías internas que podrían alertar anomalías.

Pero no queda claro si esta revisión se hace. Es grave que el dinero pudiera estárseles dando sin ningún control, solo por catalogarse como de “bien social”.

No desconocemos que las fundaciones son personas jurídicas de carácter privado, pero ¿y qué pasa cuando buena parte de sus ingresos viene de fondos públicos?

El caso de la fundación Hogar Manos Abiertas pone a pensar si habrá otras situaciones similares que desconozcamos.

Es lamentable que se pueda utilizar el buen nombre para cometer fechorías en contra de nuestra niñez. Eso no puede pasar desapercibido.

La gente hace donativos con la esperanza de que ese dinero vaya a los más necesitados y confía en que será así, de modo que, sea público o privado, el incumplimiento de esta promesa es un golpe a la credibilidad. 

No se puede juzgar a justos por pecadores, pero nos parece indispensable revisar a fondo si los dineros están siendo fiscalizados y el papel que juegan las auditorías internas en las instituciones públicas de bien social. No podemos, ni debemos, permitir que estas cosas se repitan.

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

EMAIL: [email protected]

Jueves 07 Marzo, 2024

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA