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Sucesos

20 mujeres mueren víctimas de balaceras

Según experto violencia no discrimina y va en aumento

  • Uno de los casos más recientes se registró la semana pasada en Coronado, San José

  • En La Unión de Cartago una femenina inocente murió, ya que el tiroteo estaba dirigido a su pareja

  • Este mes las autoridades atendieron una balacera en Limón donde falleció una veinteañera

El aumento de la violencia y los múltiples tiroteos ocurridos este año en territorio nacional les han arrebatado la vida a 20 mujeres que lamentablemente estaban en el momento y lugar donde cayó la lluvia de balas, sin que necesariamente estuvieran dirigidas hacia ellas.

De acuerdo con el Observatorio de Violencia de Género Contra las Mujeres y Acceso a la Justicia del Poder Judicial, hasta el 26 de octubre se registran un total de 61 muertes violentas de mujeres. De ellas 11 corresponden a femicidio, 9 son consideradas homicidios, mientras que otras 41 están bajo investigación para ser clasificadas.

Sobre esta última cifra se desprende que 20 de ellas han muerto producto de ser heridas por un arma de fuego. Uno de los casos más recientes ocurrió la semana pasada en Coronado, San José. Ahí unos gatilleros dispararon contra un carro en que viajaba María Fonseca Solís, de 44 años, junto a su hijo de 18, ambos vecinos de Moravia.

Aunque en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) todavía ejecutan las pesquisas para esclarecer el porqué del tiroteo, lo cierto es que lamentablemente la señora murió minutos después de ingresar al Hospital Calderón Guardia, pues los agresores la hirieron tres veces en la cabeza, en tanto su hijo sigue recuperándose de las lesiones.

Dos días antes, el 18 de octubre en Westfalia, Limón, las autoridades atendieron un nuevo tiroteo en que la víctima fue una mujer a la que identificaron como Noilyn Mora Sobalbarro, de 26 años y vecina de Cieneguita.

Ese día esta muchacha conducía un Toyota Corolla, placa BRZ-918, registrado a nombre de un masculino apellidado Dodd Mairena y junto a ella viajaban tres amigos. Cuando pasaban por el Aeropuerto Internacional de Limón, los alcanzó otro carro desde el que les dispararon en reiteradas ocasiones.

Cuatro de los proyectiles impactaron a la joven en cara, cuello, cabeza y espalda, situación que la hizo perder el control del volante, salirse de la calle y morir en la escena. En este caso, la policía judicial tampoco detalló el móvil.

Asimismo, el martes 6 de octubre en Santiago del Monte en La Unión, Cartago, murió Ingrid Tatiana López Boniche, de 23 años, quien viajaba en un carro como acompañante y en sus brazos llevaba un bebé de 7 meses.

El que conducía era su pareja sentimental de apellido Sánchez y en su versión preliminar el OIJ informó que al automotor lo agarraron a balazos unos sujetos que iban en otro vehículo. La veinteañera recibió la mayoría de los plomazos falleciendo tiempo después.

Por este homicidio el OIJ capturó a un hombre de 28 años como principal sospechoso y aseguraron que la ahora occisa fue una víctima inocente, pues el ataque estaba dirigido contra su pareja. Además el móvil es una lucha por territorios para la venta de droga.

 

VIOLENCIA NO DISCRIMINA

 

Consultado sobre estas tragedias, Álvaro Ramos, abogado y analista en temas de seguridad, explicó que en primer lugar lo que se debe tomar en cuenta es que en nuestro país las mujeres no están ni dirigiendo ni son quienes están al frente de la violencia registrada en las últimas semanas, tampoco lideran estructuras criminales, por el contrario ellas normalmente son víctimas de dicha violencia.

Para entender su punto de vista, Ramos comenta que en organizaciones criminales el sexo femenino no suele ser parte del problema, incluso en muchos casos algunas de ellas son inducidas, forzadas o incluso amenazadas para que actúen contra la ley por sus parejas, exparejas, hermanos o padres que sí están involucrados en hechos delictivos.

“Los responsables de la violencia en la mayoría de los casos son varones, normalmente los jóvenes son los que tienen en este momento una gran responsabilidad de la violencia”, dijo.

A lo anterior se suma el incremento de la violencia en el país y la forma en que se ejecutan los homicidios, pues cómo ocurren es un lenguaje utilizado por las estructuras criminales para enviar mensajes a sus miembros, así como a los rivales, con los cuales buscan demostrar quién tiene el poder.

Una muestra de esto son aquellos casos en que los gatilleros no muestran ninguna piedad a la hora de ejecutar a su objetivo, es decir no les importa si alrededor de este hay niños, mujeres, adultos mayores o cualquier otra persona inocente, su misión siempre será asesinar, aun si esto le termina costando la vida a más ciudadanos.

“Las ejecuciones se pueden hacer con mucho menos violencia, pero como es una guerra de estructuras por las que sucede eso, entonces hay víctimas colaterales que son las personas que andan de pareja, en una moto, que están en un vehículo o en la residencia. Al ser una balacera es un lenguaje extremadamente violento el que se utiliza para mostrar poder, para contener el avance de otras estructuras y siempre va a tener daño colateral a personas inocentes o casi inocentes”, comentó.

 

EN AUMENTO

 

Por otra parte, Ramos asegura que lamentablemente este tipo de situaciones seguirá sucediendo en el país e incluso augura un aumento en lo que resta del año, ya que según explica las organizaciones criminales continuarán en su lucha por territorios, el narcotráfico no desaparecerá y además el sistema legal no ha podido frenarlos.

“Han aparecido víctimas como adultos mayores que desde hace mucho tiempo no eran parte de la violencia de las estructuras criminales. Hemos visto varios casos de esos en que gente que no era víctima de la violencia está siendo parte, es un signo muy negativo de la Costa Rica violenta en la que estamos y a la que vamos. En otras palabras, la sociedad violenta que tanto miedo temíamos que llegara, llegó, la tenemos aquí”, concluyó.

 

INVESTIGACIÓN

 

Por su parte Rogelio Ramírez, abogado y exinvestigador, expresó que la muerte de mujeres víctimas de tiroteos es un tema muy amplio en que es necesario un análisis profundo.

Lo anterior significa que es importante aclarar que no todos estos ataques con arma de fuego estaban dirigidos contra las ahora fallecidas, pues en la mayoría de los casos las autoridades judiciales siguen con las pesquisas en curso para poder determinarlo.

“No se podría llegar a una conclusión definitiva con escasos datos, solamente por acompañar a una persona en un vehículo eso no sería indicio de que la víctima ha sido vinculada de alguna manera con la estructura criminal ni mucho menos con la actividad criminal que realiza la estructura, incluso habría que establecer no solo antecedentes sino los hallazgos en el sitio del suceso”, acotó.

Ramírez añadió que en muchos casos estas muertes son consecuencia no deseada de una balacera, no obstante los asesinos que intervienen en este tipo de eventos no suelen hacer una diferencia, sino que incluso algunos podrían procurar la desaparición de un posible testigo.

PERIODISTA: Mónica Matarrita Mora

CRÉDITOS: Fotos: Archivo.

EMAIL: [email protected]

Miércoles 28 Octubre, 2020

HORA: 12:00 AM

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