El Tribunal Penal de Pavas dictó una sentencia de cuatro años de prisión en contra del empresario José Ángel Guerra Laspiur por los delitos de tentativa de estafa y uso de documento falso, dicha pena deberá pagarla con monitoreo electrónico mediante un dispositivo de tobillo.
Además, le dictaron, como medida cautelar, impedimento de salida del país hasta que la sentencia esté en firme.
Los hermanos del sujeto presentaron una demanda en su contra durante 2009, apenas unos días después de la muerte de su padre, Manuel Enrique Guerra Velásquez, debido a que José Ángel apareció como único accionista de las empresas familiares Servicio Nacional de Helicópteros S.R.L., Aviones Taxi Aéreo S.A. y Taxi Aéreo Centroamericano S.A.
El traspaso de la totalidad de las acciones se hizo de forma fraudulenta pues, en vida, el padre nunca manifestó haberle cedido las compañías a un solo hijo, incluso hasta su último día de vida actuó como propietario de las empresas.
Uno de los principales argumentos tomados en cuenta por parte del tribunal penal fueron las declaraciones y explicaciones de un ex perito judicial, quien para el momento del proceso de investigación recibió la solicitud de la Fiscalía con el fin de analizar las firmas originales del fallecido y las estampadas en los documentos de traspaso de bienes.
Los jueces ordenan en la sentencia que se anulen los traspasos en el Registro Nacional para que así la familia del sospechoso pueda acceder al patrimonio de su padre.
Esta es la segunda vez que Guerra Laspiur es condenado, pues el 4 de diciembre de 1992 lo encontraron autor responsable del delito de tráfico de cocaína y le dictaron la pena de tres años cárcel, no obstante al igual que en esta ocasión, un beneficio impidió que fuera a prisión.