Viernes 18, Enero 2019

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR


Sucesos

Tres clanes revientan a bala El Infiernillo

Situación lleva dos meses, Alajuela

  • Tres agrupaciones revientan a bala El Infiernillo

  • Madres de familia están preocupadas y hartas de los disparos

  • Balaceras se escuchan todos los días desde hace dos meses

  • Más de 60 policías tomaron El Infiernillo

 En El Infiernillo de Alajuela hay tres grupos plenamente reconocidos por las autoridades. Uno de ellos es conocido como "Los Zamora" y está compuesto por una familia asentada en la primera alameda. 

 

Por mucho tiempo mantuvo el liderato en varios barrios alajuelenses hasta que aparecieron otros como "Los Maracuyá", que cuenta con al menos 20 miembros, muchos de ellos menores de edad, y tiene acaparada la tercer alameda.

 

Detrás de esas dos organizaciones, que al parecer se dedican al tráfico de armas y drogas, hay otro grupo denominado “Los Gabinos”, que es aliado de “Los Zamora”.

 

Ellos serían los responsables de lo que sucede en El Infiernillo, donde al parecer la comunicación entre ellos no se pude dar de otra manera que no sea a balazos.

 

Randall Picado, director de la Fuerza Pública de Alajuela, dijo que “estas personas ponen en riesgo la integridad de muchas personas que no tienen relación con la disputa de estas agrupaciones.

 

Es más, hasta a la policía le han disparado, pero hemos sido contundentes en la prevención y para ello hemos hecho operaciones a diario y mantenemos personal en el sitio las 24 horas del día. 

Durante clases tenemos una patrulla fija frente a la escuela por ser un lugar vulnerable, donde hay muchos niños”.

 

Mientras estén los oficiales de la Fuerza Pública, la situación parece retornar a la calma, no obstante Picado es consciente de que no se puede ocupar parte importante del contingente policial para solo un barrio.

 

“Difícilmente vamos a estar aquí todos los días, aquí ya habrá que tomar otras acciones y esperar el ingreso de otras autoridades superiores que fijen objetivos y detengan a las personas que generan este caos”, explicó.

 

Agregó que ellos aportaron al Organismo de Investigación Judicial y al Ministerio Público la identificación de los líderes y los miembros de las organizaciones con sus antecedentes y perfiles.

 

TEMOR INVADE A VECINOS

 

Los vecinos de El Infiernillo, sobre todo las madres de familia, están atemorizadas y cansadas de vivir en medio de las balaceras, que desde hace dos meses se escuchan a diario en su barriada.

 

Están nerviosas, pues dicen no acostumbrarse al paso de las balas frente a las ventanas de sus casas o escucharlas caer en los techos de zinc, pero también molestas, pues expusieron la preocupación que surge por la gran cantidad de niños que viven en este lugar.

 

En esta comunidad hay un rótulo hecho con espray que dice “Oír, ver y callar”. Un mensaje que les recuerda a quienes viven en El Infiernillo a guardar silencio para vivir tranquilos, pero la paciencia de estas madres se agotó y decidieron levantar la voz, eso sí, por la seguridad de ellas y sus familias prefirieron no revelar sus nombres, pues aseguran que podrían aparecer muertas al día siguiente.

 

MADRES HASTIADAS

 

A una de ellas la encontramos a la entrada de la escuela, mientras recogía a su hijo, en medio de un desorden que se creó frente al portón principal. Las maestras mantenían cerrado el acceso, incluso a la policía, que resguardaba a los pequeños en la acera.

 

Mientras tanto, una educadora con cuaderno en mano apuntaba el nombre de la madre y el o los niños que se llevaba.

 

La desesperación de que en cualquier momento se produzca otra balacera era evidente y el miedo reflejado en el rostro de los niños era visible.

 

“Esto es terrible, ya estamos hartos porque es todos, óigame bien, todos los días. Así no se puede vivir, uno escucha una bala y ya mis hijos saben que hay que tirarse el suelo, a ellos no les importa, pero aquí hay muchos niños. Mire, el lunes las balas se veían volar por todas partes, se escuchaban tan cerca y luego pegar en una pared, ventana, techo. Milagro no han matado a nadie con una bala perdida”, denunció la madre. 

 

La mujer que estaba a su lado asintió con la cabeza y dijo: “A uno le preocupan los niños porque ellos caminan por las calles y juegan. Ya uno está nervioso todo el día porque antes por lo menos era de noche o madrugada, pero ahora a cualquier hora les da por empezar una balacera.

 

No hay tranquilidad y a uno le duele porque yo compré casa aquí hace 23 años, pero estamos pensando en que lo mejor es irse”.

 

Otra madre manifestó que sus hijos se tiran al suelo cada vez que escuchan una bala.

 

INGRESO MASIVO

 

La balacera de ayer se produjo pasadas las 9 a.m. y para amortiguar la situación fue necesario ingresar con 12 patrullas, 2 perreras, 1 helicóptero y más de 60 oficiales, quienes tomaron El Infiernillo durante todo el día.

 

Esta situación preocupa a Picado, quien añadió: “Hay muchas denuncias en contra de lo que se vive en este lugar, incluso de agresiones en contra de la policía. Por ahora nos concentramos en esta zona, hemos tenido que invertir mucho personal aquí, pero Alajuela también requiere seguridad”.

 

Según las autoridades, las agrupaciones son conocidas en la zona. La más grande y de mayor poderío económico es “Los Zamora”, que por mucho tiempo mantuvo el liderato en varios barrios mediante balaceras con armas pesadas como mini Uzi, escopetas, fusiles AK-47 y algunas más pequeñas como 9 milímetros y calibre 38.

 

PERIODISTA:

EMAIL:

Miércoles 13 Mayo, 2015

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA