Dos cadáveres de hombres de identidades hasta ahora desconocidas fueron encontrados en las aguas del río Virilla en el sector de La Carpio, San José.
El hallazgo tuvo lugar cerca de la planta hidroeléctrica Electriona y los cuerpos tenían una distancia de 400 metros uno del otro.
Según una fuente judicial, el primero de los fallecidos se encontraba desnudo en un playón, en avanzado estado de descomposición, no tenía tatuajes que permitan identificarlo y los animales del lugar habían comenzado a comerse partes de la piel y los ojos.
Por lo complicado del acceso al lugar donde estaba el cadáver se debió recuperarlo por medio de una finca el sector de Belén, Heredia, específicamente por el sitio llamado El Tomatal Cariari.
El otro cuerpo estaba flotando cerca de una llanta y un muro de la planta hidroeléctrica, tenía una camisa negra y se cree que puede tratarse de Gerald Salas Orias, de 31 años.
“Estaba en estado completo de putrefacción, pero tiene unos tatuajes que pueden coincidir con un hombre de apellido Salas que está siendo buscado desde hace días”, informaron en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Hasta el momento se desconocen las causas exactas por las que los dos hombres perdieron la vida y terminaron en el río.
Ambos fallecidos fueron sacados hasta la orilla por personal de la Cruz Roja Costarricense y los levantaron los agentes judiciales para llevarlos a la morgue e intentar verificar las identidades.
¿HOMICIDIO?
DIARIO EXTRA se trasladó hasta La Carpio y conversó con los familiares de Gerald Salas Orias, quienes llevan varios días tratando de encontrarlo, ya que se desapareció la madrugada del domingo 9 de octubre.
Según dijeron, lo que le pasó al muchacho fue un homicidio realizado por oficiales la Fuerza Pública. “Lo que pasó esa noche fue que Gerald estaba jugando PlayStation con un amigo de nombre Carlos y un montón de policías en cinco patrullas llegaron hasta la casa exigiendo que abrieran, rompieron el portón de la casa con una pata de chancho y entraron a la casa sin ninguna orden judicial. Le reventaron la cara a Carlos porque no tiene papeles migratorios y está ilegal en el país, entonces Gerald se asustó y salió corriendo cuando vio que estaban golpeando al amigo”, contó una de los familiares de Salas, quien por temor a represalias por parte de las autoridades prefirió no decir su nombre.
Al parecer uno de los uniformados le dio persecución al muchacho hasta la parte trasera de la vivienda y después no se supo más de él.
“El policía iba gritando que ya casi lo alcanzaba y después dijo que lo había perdido, entonces no sabemos si el policía lo quiso empujar al precipicio y le dio un patadón porque Gerald no se hubiera tirado desde ahí, por eso decimos que los policías lo mataron sin ninguna justificación porque él no estaba en la calle ni les faltó al respeto. Los policías reventaron la puerta de la casa, sacaron los papeles del basurero del servicio, la basura de la cocina, las puertas de los muebles los abrieron, la ropa la revisaron y se llevaron un ahorro de tres millones y medio de colones que teníamos para comprar una casa, también se robaron ¢90 mil del alquiler”, dijo la familiar.
Por el hecho ya se interpuso una denuncia ante el OIJ para que se investigue el actuar de los oficiales.
Salas se dedicaba a la venta de ropa y tenis a nivel nacional, además estaba juntado hace 8 años. Vivía cerca la primera parada de La Carpio.
Ambos casos se encuentran en investigación.
PERIODISTA: Álvaro Valverde Loaiza
EMAIL: [email protected]
Sábado 15 de Octubre, 2022
HORA: 12:00 AM