El ministro de Hacienda, Nogui Acosta, se manifestó en contra de que se reduzca el impuesto a los combustibles, aunque sea de manera temporal, y tampoco cree que este vacío pueda ser solventado con un crédito internacional.
Lo anterior debido a que este tributo contribuye a financiar las obligaciones del Estado a través de la transferencia a la educación, pagos, aportes a pensiones, financiamiento a municipalidades, el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), Cruz Roja y otros.
Acosta fue claro al señalar que no está de acuerdo con una rebaja al impuesto si no hay una fuente sustituta para subsanar esos gastos. Además, adujo que aunque se quitara, los incrementos no se detendrán porque responden a un conflicto bélico.
Se le consultó si esto no podría ser compensado con algún crédito internacional, pero el jerarca cree que esa visión también representa meter un costo adicional a los costarricense.
“Es lo mismo, un crédito internacional también hay que pagarlo, excepto que me digan que vamos a suspender el impuesto, pero vamos a subirlo más a futuro. Nadie está dispuesto a que le suban más los impuestos. Aquí la pregunta es si está dispuesto a pagar hoy o mañana. Al final de cuentas lo va a tener que pagar a través de los impuestos, entonces, ¿está dispuesto a que lo recorten y a se lo cobren a futuro?”, replicó.
Sobre la posibilidad de congelar el impuesto, el jerarca dijo que la realidad es que este no ha subido más allá de la indexación. “Como todo, hay que hacer una valoración, pero tendría una incidencia mínima. El problema de los combustibles no es el impuesto, es la situación geopolítica internacional, que genera una escalada de precio. Nosotros no podemos ser mucho más que generadores de precio”, afirmó.
Con relación al consumo de combustibles, al parecer este no se mantiene igual en el tanto la tendencia del precio sea al alza. “Este impuesto no era relevante cuando el precio estaba barato. No podemos sostener una caída en el impuesto, el precio depende de otras condiciones”, destacó.
Esta semana entraron a regir los nuevos precios de las gasolinas alcanzando niveles históricos con el diésel en los ¢1.012, la modalidad súper en ¢1.062 y la regular en ¢1.024.
Hasta ahora, el Gobierno ha propuesto una rebaja en el precio del diésel, pero no hay ningún plan para el caso de la gasolina súper y regular, más allá de alinear la fórmula de ajuste con los precios internacionales.
El Ministerio de Hacienda, había calculado que quitar el impuesto dejaría un vacío superior a los ¢275.000 millones.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Sábado 11 de Junio, 2022
HORA: 12:00 AM