Migración y mercado de trabajo interno
M.Sc. Óscar Francisco Vargas Madrigal*
He aquí un gravísimo problema actual de Costa Rica, el que ha sido “olvidado” por los candidatos y que es de suma importancia para la sobrevivencia de la sociedad costarricense, especialmente para las personas de un perfil laboral básico. No son un secreto los enormes y crecientes flujos migratorios masivos y sin control que se producen actualmente, especialmente de los vecinos del norte, que han desplazado de sus trabajos a infinidad de costarricenses, lo que explica, al menos, el 40% del desempleo actual, lo que significa que 133.000 costarricenses se ven privados de llevar alimento a sus familias porque los han sustituido extranjeros en sus trabajos en una evidente y absoluta competencia desleal en ocupaciones como misceláneo, guardia, empleada doméstica, obrero de proceso, chofer, vendedor ambulante, bodeguero y dependiente de soda, panadería, abastecedor, parqueo y gasolinera, entre muchas otras ocupaciones, que venden su fuerza de trabajo por debajo del salario mínimo de ley. Con un desempleo actual de un 13,7%, mayor, con mucho, al existente antes de la pandemia, que fue de un 12,3% en el trimestre móvil de diciembre 2019 a febrero de 2020, nuestro deber es solucionarle el problema de empleabilidad a los costarricenses y no a los extranjeros que vienen a usufructuar de lo poquísimo que hemos conseguido en nuestra corta vida como país independiente. Por otra parte, tampoco estamos en la obligación de solucionar los problemas a dictaduras corruptas y sempiternas. Si bien extranjeros se requieren en un número determinado (solamente 12.000) en un período determinado (cuatro meses) para actividades económicas específicas (café y caña de azúcar), el 99% de la migración extranjera, en especial la proveniente del vecino del norte y la que se posiciona en los servicios, el comercio y la industria, es desplazante neta de fuerza de trabajo costarricense, especialmente la de escasa calificación, además de constituirse en depredadores de los recursos asistenciales que el Estado dirige a los sectores de costarricenses económicamente más vulnerables. Por algo, y pese a los miles de millones de colones invertidos, no se ha bajado, en un solo punto porcentual, la pobreza en Costa Rica y más bien está creciendo, alcanzando en 2021 un 23%, la que en 2019 era un 21%, que se traduce en que 383.500 hogares costarricenses se encuentran actualmente en pobreza y pobreza extrema.
En cuanto a la migración, para muestra, un botón: los 80.000 vecinos del norte que entraron como “refugiados”, de los que, a duras penas, calificarán como tales unos 4.,000. Y no esperemos que los demás regresen a su lugar de origen, por lo que permanecerán en Costa Rica desplazando laboralmente aún más a los costarricenses. Existen estimaciones conservadoras de que actualmente viven en territorio costarricense, al menos, 1.200.000 vecinos del norte, por lo que un 24%, es decir, uno de cada cuatro habitantes en Costa Rica, al menos, es un extranjero proveniente del territorio vecino, de los cuales solo 350.000, un 7%, tendrían una residencia legal en Costa Rica.
Por tanto, los 850.000 restantes, el 17%, estaría viviendo ilegalmente en nuestro país, que representarían uno de cada seis habitantes, que es una auténtica invasión y, además, estarían disfrutando, sin merecerlo, de los beneficios sociales y económicos que ha logrado Costa Rica a través de su historia. Y que los candidatos no salgan con la flojera de los derechos humanos, porque tal parece que solo los extranjeros los tienen y se olvidan que los costarricenses también los tenemos, especialmente el derecho al trabajo que han forjado los costarricenses para los costarricenses. Y esta teoría, la de los derechos humanos, que se basa en el “pobrecito”, es especialmente peligrosa para la estabilidad dinámica del mercado de trabajo costarricense, porque obvia, adrede y en forma total y absoluta, los determinantes económicos del mercado de trabajo.
Entonces, la pregunta es: ¿qué medidas migratorias reales y efectivas tomarán los candidatos para proteger los derechos humanos de los costarricenses frente al desplazamiento laboral, social, educacional, habitacional, cultural y de seguridad social, entre otros, que producen los extranjeros del vecino del norte residentes en Costa Rica, especialmente los ilegales?
*Economista
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
EMAIL: [email protected]
Sábado 26 Marzo, 2022
HORA: 12:00 AM