Elecciones: reflexiones generales
Albino Vargas Barrantes*
El ganador contundente es el abstencionismo, tanto en el plano nacional como en cada una de las siete provincias. Cuatro de cada 10 compatriotas no fue a votar. Sin duda alguna, aunque esto debe alarmarnos no puede extrañarnos, especialmente porque es en las provincias más castigadas por la exclusión económica y la desigualdad en las cuales el abstencionismo superó el promedio nacional. En Limón, en Puntarenas y en Guanacaste, está en el 50%, en promedio.
Decepción, desesperanza, hartazgo, enojo, frustración, pueden estar entre las motivaciones subjetivas del abstencionismo. Y no es para menos. El análisis profundo se impone. Y se podría buscar, para empezar, qué tipo de relación podría existir entre las zonas más crudas de abstencionismo y los grupos sociales que se levantaron en protesta, en setiembre y en octubre de 2020, en contra de la primera tanda de iniciativas gubernamentales para un préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), promovidas por el Movimiento Rescate Nacional.
El potencial político del “partido abstencionista” deja abierta las posibilidades de una reconstrucción creativa de la organización popular para nuevos agrupamientos cívicos de base y sus correspondientes articulaciones regionales, a fin de generar mayores posibilidades de defensa obrera y social en contra de la exclusión económica y su secuela cruel e inclemente de desigualdad.
Por otra parte, en cuanto al desarrollo de la intensa campaña digital PASAR FACTURA promovida por la corriente sindical en la cual militamos, y ya con la mente y la cabeza más fría, tenemos que los resultados son, si se quiere, contradictorios.
Por una parte, tenemos: a) la desaparición del mapa electoral del detestado Partido Acción Ciudadana (PAC); al igual que el de uno de sus colaboradores clave en la gestión gubernativa del hoy imputado Alvarado: el Partido Restauración, de Cruickshank. c) Ni el candidato Fabricio Alvarado (Nueva República), ni la candidata Lineth (Unidad), pasaron a segunda ronda; ambos, también, han estado co-gobernando. d) El candidato Liberacionista, Figueres, está obligado a segunda ronda y con un porcentaje de votos de menos del 30%.
Por otro lado, y, sin embargo, tenemos que: a) el bipartidismo histórico-tradicional, Unidad-Liberación (PLUSC), logra tener la mitad del próximo parlamento: 29 curules. La mayoría del pueblo efectivamente votante así lo decidió. Esta es una realidad material, independientemente de las diversas razones que lo explican. b) Un buen número de candidaturas diputadiles salidas de la lucha social activa y sin partido definido hasta el momento de postularse no quedaron electas.
Sin duda alguna, se paga el precio por no concretarse una coalición multipartidista dado los fuertes personalismos y protagonismos individuales. Destacamos que el partido Integración Nacional (PIN), que dio cabida a varias de ellas, también desaparece del próximo parlamento. Por otra parte, resaltamos que la izquierda democrático-centrista, como lo definió en campaña su máxima figura política, logra 6 escaños.
Dos bancadas nuevas aparecen con presencias parlamentarias importantes: Progreso Social Democrático y Liberal Progresista. Estas dos, junto a la bancada de Nueva República (que ya venía operando en el Parlamento saliente), y a la de la fracción PLUSC, no solamente le garantizan a la plutocracia su statu quo hegemónico, sino que, nada bueno augura para lo que nos queda del Estado Social bajo ataque de todos estos años. (Continuará la semana próxima).
*Secretario General Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Miércoles 09 Febrero, 2022
HORA: 12:00 AM