La falta de dinero y la ansiedad por conseguirlo son algunos de los factores por los que muchas personas se atreven a solventar sus necesidades de una forma rápida, como buscar un campo en el negocio de venta y distribución de droga.
Esto trae problemas a las comunidades, que tienen como parte de su población a menores de edad, quienes se ven expuestos a quedar en medio del fuego cruzado que se crea durante las peleas de bandas que desean dominar territorios.
“La droga es así, se lleva cualquier cosa”, dijo uno de los vecinos del sector de La Tabla en Alajuelita, San José, que no quiso ser identificado y quien agregó que el negocio no descansa, pues solo se busca hacer dinero y se trabaja “24/7”.
Estos trabajadores (“campanas”) realizan recorridos al menos 3 veces al día y no conocen los fines de semana, libres o feriados, se dedican a cuidar plazas para que sus enemigos no ingresen, pero más de una vez han salido heridos por proyectiles de arma de fuego e incluso han muerto.
PROBLEMÁTICA
En La Tabla de Alajuelita, existe un conflicto entre la estructura de Los Lara, liderada por una familia (mamá, papá e hijo) y Las Gordas.
Según el relato de varios vecinos, quienes prefirieron no brindar sus nombres por miedo a represalias, los miembros de la primera organización, a quien se presume las autoridades tienen identificados, bajan unas gradas que comunican Cerro Bonito con su comunidad para realizar tiroteos constantemente.
Estos individuos al parecer también aprovechan los momentos en que no ven “campanas” para ingresar a La Tabla e intentar despojar a varias familias de sus viviendas, quienes al resistirse son amenazadas y se mantienen atemorizadas.
Por lo anterior, varios efectivos son designados a cuidar el lugar durante el día. “Fuerza Pública apoya el cuido de los niños en el barrio y les aconsejan (a los jóvenes no caer en el negocio de la droga)”, contó un lugareño.
DOMINIO
“Existen estructuras muy violentas como los Lara, que no negocian, a ellos no les interesa respetar y buscan el poder, la admiración e inclusive promueven la violencia porque, entre más violenta sea una organización, más respetada en el ámbito va a ser”, adujo el criminólogo Erick Villalba.
Para el experto, las bandas organizadas tienen mejores armas, de mayor potencia e incluso realizan un daño más grande que las que manejan los mismos policías.
“La delincuencia se está abasteciendo de armas automáticas y de gran alcance como la AK-47, que se ha convertido en la predilecta de muchos sicarios, de muchos líderes de organizaciones”, indicó Villalba.
Según el criminólogo, existen varias teorías de la adquisición de estos artefactos, pero actualmente la más fuerte es que desde el país vecino, Panamá, ingresa la mayor cantidad.
Dichos instrumentos de muerte son ilegales y no llevaron el debido proceso de inscripción, ni mucho menos fueron comprados en una armería, sino ingresan vía terrestre por las fronteras, mediante trueques por estupefacientes.
PERIODISTA: Marycruz Brenes Mejía
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Lunes 07 de Febrero, 2022
HORA: 12:00 AM