El Banco Central de Costa Rica (BCCR) no hace proyecciones económicas, pero da señales de cómo pueden comportarse algunos factores que pesan sobre el bolsillo de todos los ticos.
Este viernes se expuso el informe de Política Monetaria, que antes se conocía como el Programa Macroeconómico, y la próxima revisión será en abril.
De momento, el ente emisor vislumbra que este año el dólar tendría menos presiones al alza, el incremento en el precio de los combustibles no dará tregua y las tasas de interés irán para arriba encareciendo posiblemente los préstamos en colones.
En cuanto a la economía, si usted piensa que el 2021 fue un año malo, para el 2022 el escenario no será mejor, debido a que ya no habrá un efecto rebote postpandemia y a que el crecimiento económico a nivel internacional será más lento.
Se estima que el incremento de la producción alcance un 3,9% este año y en 2023 mantendría la misma tendencia con un aumento del 4,0%, algo que el Banco Central ve como positivo, aunque es notablemente inferior a 2021.
EFECTO REBOTE Y ZONAS FRANCAS
Rodrigo Cubero, presidente del ente emisor, manifestó que el Producto Interno Bruto (PIB) creció en 2021 a una tasa del 7,6%, algo que según dijo no se veía desde 2008.
¿Y cómo explica un crecimiento tan alto tomando en cuenta que hay gente que dice nunca se vio la reactivación económica? A criterio de Cubero, no todo es producto del efecto rebote por la caída de 2020.
El jerarca acotó que la recuperación comenzó a verse en casi todos los sectores de la economía y hubo una importante reactivación en el consumo de los hogares.
En esto pesó también el dinamismo de las zonas francas en conjunto con las exportaciones. Ya para este año, ese elemento estaría presente, pero más moderado.
PRECIOS SUBIRÁN Y LUEGO BAJARÁN
En términos de precios es probable que en los próximos meses se sigan viendo alzas, pero posteriormente se revertirían manteniéndose el rango meta del BCCR en un 3% (± 1 p.p.).
Para el tipo de cambio no se descarta que incluso haya una apreciación este año y se visualiza un incremento en las reservas internacionales, lo cual se traduce en mayor disponibilidad de dólares para enfrentar cambios abruptos hacia el alza o la baja.
El ente emisor también estima que haya un repunte en la demanda de crédito, pero iría de la mano con un incremento en las tasas de interés.
Róger Madrigal, director de la División Económica, señaló que los efectos del incremento en la Tasa de Política Monetaria se están sintiendo más rápidamente en instrumentos bursátiles, pues a los créditos se estarían trasladando en un plazo de seis meses.
¿Y EL EMPLEO?
Según el BCCR, con el comportamiento de la producción, el mercado laboral ha continuado recuperándose, pero más lentamente que la actividad económica.
Así, la tasa de desempleo se movió visiblemente a la baja a lo largo del 2021, hasta ubicarse en 14,4% en el trimestre móvil finalizado en noviembre, pero esa tasa es todavía 2,2% superior a la observada antes de la pandemia.
La recuperación en la tasa de ocupación ha sido aún más lenta y solo ha sido compensada por el poco dinamismo en la participación laboral. En los trimestres móviles a octubre y noviembre la caída en el desempleo no fue resultado de una mayor creación de empleo, sino más bien de la decisión de algunos trabajadores de salir del mercado laboral.
Esto último es un fenómeno que el ente emisor no pudo explicar y sugirió que debe ser un tema de estudio. Lo que no se sabe es por qué hay menos gente buscando trabajo.
Por otra parte, la recuperación del empleo ha sido mucho más lenta para trabajadores del sector informal y los que tienen un nivel de calificación media.
En conjunto, estos datos sugieren que la recuperación de la producción se ha basado tanto en un aumento en el empleo como en un incremento de la productividad.
FACTORES DE RIESGO
Las proyecciones presentadas en el Informe de Política Monetaria están sujetas a riesgos derivados de factores externos e internos.
Los principales riesgos externos se relacionan con la evolución mundial de la pandemia, las presiones inflacionarias y las decisiones de política que tomen las principales economías.
Por su parte, además de la pandemia misma y los riesgos sobre la inflación, el principal riesgo interno es la incertidumbre por el proceso electoral y la continuidad del convenio con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Si la aprobación de las medidas fiscales que forman parte del acuerdo con el organismo tiene retrasos adicionales significativos, el apoyo financiero de esa entidad podría suspenderse y eso condicionaría el empuje presupuestario por parte de otros organismos financieros multilaterales.
Además, esa situación generaría presiones adicionales sobre las tasas de interés, el tipo de cambio y, por dicho canal, sobre la inflación, explicó Cubero.
GASOLINAS SEGUIRÁN AL ALZA
Como se aprecia en los datos, el gasto del país en la factura petrolera prácticamente se duplicó entre el 2020 y el 2021, incluyendo el efecto pandemia. Se prevé que con la reactivación económica haya un repunte de precios.
2020.....$835 millones
2021.....$1.573 millones
2022.....$1.916 millones
2023.....$1.810 millones
Fuente: BCCR
PERIODISTA: María Siu Lanzas
EMAIL: [email protected]
Sábado 29 de Enero, 2022
HORA: 12:00 AM