Los beneficios fiscales de los que gozan las empresas ubicadas en zona franca se extienden hasta quienes se dedican a la administración de dichos parques y es que, en algunos casos, se trata de grandes corporaciones e inmobiliarias.
Esto quedó establecido así en la Ley de Zonas Francas N° 7210 en el artículo 17 de donde se extrae que las empresas administradoras de parques destinados a la instalación de empresas de zona franca pueden acogerse a dicho régimen.
La única condición es que estos parques cumplan condiciones mínimas de infraestructura y disponibilidad de servicios, tal y como lo estipula el reglamento de la ley.
Se especifica que: “Estas empresas gozarán de las exoneraciones indicadas en el artículo 20, siempre que en el parque industrial que desarrollen se instalen únicamente empresas acogidas al régimen de zonas francas”.
En caso de llegar a instalarse en el parque empresas no acogidas al Régimen de Zonas Francas, la empresa administradora perderá, a partir de ese momento, la exoneración.
La Promotora de Comercio Exterior (Procomer) registra un total de 68 empresas administradoras de parques industriales, en un directorio web de zonas francas, pero no especifica cuáles gozan de la exención en el pago de impuestos.
De la lista se extraen sociedades como El Cafetal, presidida por Philippe Garnier, hijo del exministro André Garnier; Azucarera El Viejo, vinculada a la familia de José Álvaro Jenkins, presidente de la Unión de Cámaras de la Empresa Privada, y Tiendas Universal, donde aparece como CEO Roberto Federspiel, entre muchas otras.
DIARIO EXTRA intentó conocer si estas y las otras compañías tenían un trato fiscal diferenciado, sin embargo, no se tuvo respuesta al cierre de la edición por parte del Ministerio de Hacienda. Actualmente, todas aparecen debidamente inscritas ante Tributación.
Estas compañías se dedican a construir y crear la infraestructura necesaria para la instalación de empresas, como centros de llamadas, desarrolladores de software, ciencias de la vida, insumos médicos, entre otros.
“INCENTIVO DEBE
SER REVISADO”
Para Fernando Rodríguez, economista de la Universidad Nacional y exviceministro de Ingresos, es loable que, en un inicio, se estableciera un incentivo para los desarrolladores de dichos parques, pero cree que con el pasar del tiempo esto tendría que revisarse.
“Yo creo que, en un principio, la idea era motivar que estas empresas participaran en la construcción de zonas francas, pero al día de hoy ya podemos hablar de un posicionamiento como país. Me parece que con la maduración del régimen ya no tiene ningún sentido mantener el incentivo”, comentó.
En su opinión, el estímulo debería quedar únicamente para empresas que se instalen fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM). “Estamos hablando de que, en la mayoría de los casos, el propietario del inmueble es el administrador del parque. Me parece que no se analizó a quién se estaba beneficiando”, acotó.
De acuerdo con Rodríguez, al gozar de los beneficios de zona franca, muchas de estas empresas no pagarían impuestos como el de bienes inmuebles y sobre la renta.
En el otro lado de la acera, los defensores de las zonas francas se inclinan a que es importante dar un aliciente, dado que es un sector en crecimiento y que mueve más de 200 mil empleos directos en Costa Rica.
De igual modo, generan más de 11 mil encadenamientos locales entre productos y servicios proveídos desde suelo nacional, lo que las convierte en un motor de la economía.
Además, se dice que aportan recursos a la Caja Costarricense de Seguro Social, al Instituto Nacional de Aprendizaje, al Instituto Nacional de Seguros y al Fondo de Asignaciones Familiares (Fodesaf).
La tesis es que el aporte es de 8,4 % al Producto Interno Bruto (PIB), entre cargas sociales, compras locales y salarios pagados, entre otros. Se dice que, por cada dólar exonerado, las zonas francas aportan $2,42 a la economía nacional.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Miércoles 26 de Enero, 2022
HORA: 12:00 AM