MEP aleja a padres de familia
Editorial
Quienes tienen algunos añitos a cuestas se acuerdan cómo sus papás eran grandes colaboradores de los centros educativos, en muchos casos los arreglos de pupitres, pintada de paredes, decoración de las aulas y hasta las fiestas de la alegría contaban con la ayuda de los progenitores.
Muchas mamás aprovechaban para ir a ver cómo les iba a sus retoños y muchas veces gracias a esta cercanía se daban cuenta que algo no andaba bien, ya fuera en clases, en recreo o hasta fuera de horario lectivo. La apertura de los centros educativos daba una oportunidad de oro para el trabajo en equipo.
Pero con el pasar de los años esta unión beneficiosa para el estudiantado se ha ido perdiendo dejando como grandes perdedores a los alumnos, puesto que ya no cuentan con el respaldo que muchas veces les daba tener a sus papás tan cerca.
Este problema se ha venido acrecentando y ahora con la pandemia muchos jerarcas educativos ven a los padres como grandes enemigos y portadores seguros del temido coronavirus.
Ahora reunirse con un maestro para saber cómo les va en clases a los hijos es casi como sacar una cita con el Presidente de la República, en muchos casos depende del humor del educador, del tiempo que pueda sacar y hasta del clima, porque muchos ponen peros para todo, en lugar de buscar apoyarse.
Es lamentable escuchar una conferencia del Ministerio de Educación Pública (MEP) en que se indica que los alumnos volverán a clases presenciales y decir que los padres que no estén vacunados no podrán entrar a la institución, esto parece hasta ridículo porque los progenitores son representantes legales de los menores.
Se escudan en decir que podrán mantener la comunicación por medios digitales o telefónicos, pero eso es preocupante porque se depende de que los profesores contesten el teléfono y, en el caso de otras herramientas, ya quedó comprobado que algunas personas están agarradas con la tecnología, así que no habrá manera de comunicarse así.
Y si hay una situación urgente, no solo académica, sino por ejemplo de bullying, ¿hay que esperar hasta que los profesores se dignen a contestar para solucionarlo o hasta que haya una tragedia para que se dejen de tanta payasada?
Pero además nos preguntamos si alguien ha estado siempre en las entradas de las escuelas y colegios para ver si los padres tienen el esquema de vacunación completo, o acaso lo harán ahora. Hay muchas personas que las únicas inoculaciones que tienen en el cuerpo son las que les pusieron cuando apenas tenían un año de nacidas.
¿Por qué tanta tozudez para tratar de alejar cada vez más a los padres de los centros educativos y dejar a los alumnos desprotegidos? Solo porque no se ponen una simple vacuna no podrán asistir a reuniones, entregas de notas y otras actividades.
También preocupa que las autoridades ni siquiera garantizan seguridad en las condiciones como se volverá a las clases presenciales, entonces para qué rechazar padres con argumentos sanitarios si ni siquiera se cree que puedan mantener el distanciamiento adecuado o las condiciones de higiene entre los alumnos. Dejémonos de medias tintas, somos o no somos.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Jueves 06 Enero, 2022
HORA: 12:00 AM