La última milla electoral...
Fabio Vega
A la vuelta de un mes, el primer domingo de febrero entrante, los costarricenses escogeremos a las próximas autoridades de los Poderes Legislativo y Ejecutivo 2022-2026. Será el día del triple 6... por fecha electoral y apertura de urnas de 6 a.m. a 6 p.m.
Entran los(-as) diversos(-as) candidatos(-as) a la lucha por la silla presidencial y de 57 curules, en la recta final de una campaña con tintes de “terrorismo de imagen”, donde el que pestañea pierde; un traspié se convierte en rico botín para el adversario.
En un país convulso como el nuestro, con variopinto de criterios, resultaría peligroso que en esa escogencia por buscar un “mesías”, un salvador que nos saque del atolladero en el que para ciertas voces nos metió el Partido Acción Ciudadana (PAC) y para otras es la herencia del bipartidismo (Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana), pasemos popularmente de “guatemala a Guatepeor”.
Ante la ausencia de ideas o una mala percepción del electorado hacia los y las aspirantes, los equipos de campaña recurren a expresiones no verbales al exponer, desde otro ángulo, al postulado(-a) para allegar votos a sus tiendas. De ahí que enero será un mes de obras teatrales lágrimas, bailes o cualquier otro llamativo con tal de llevar agua a sus molinos.
Los estrategas de los partidos, catapultados por las encuestas, que en los últimos procesos no han pegado una, pero son necesarias para ponerle salsa a la contienda, han apostado por tocarle las emociones al riñón electoral. Van por el sufragio emocional y por esos en este último mes, llorarán, bailarán, saltarán movimientos de aspas, pegabanderas, símbolos multicolores, y hasta “keilorianos” improvisados.
Esos recursos no verbales donde hasta el caminado o movimientos de los actores(-as) puede atraer votos, nos hacer ver como una nación carente de modernidad electoral, caracterizada esta última por la racionalidad. Aquí prácticamente no se razona el voto, todavía aplica la tradición política familiar donde el elector sufraga por un color así tenga por “buey” a un candidato (a). Hace cuatro años los problemas-país fueron desplazados por el culto religioso, sin importar quiénes estaban al frente.
Hoy, ante el desgrano de la mazorca que nos presenta una gama de candidatos(-as) presidenciales hasta para exportar, el bipartidismo, desde el lente encuestador, pareciera estar rejuntándose por volver a la Presidencia de la República. El último socialcristiano en la silla del Ejecutivo fue Abel Pacheco (2002-2006) y por la socialdemocracia Laura Chinchilla (2010-2014). Desde entonces han pasado saludando ese Poder, ahora en manos del PAC, (2014-2018 y 2018-2022).
A la fecha todo indica una segunda ronda, el domingo 3 de abril, ante la indecisión de una alta cuota votante que no permitirá alcanzar el 40% para gobernar. A esta fase irán solo dos de la parrilla partidista por el inquilinato en Zapote. Ojalá razonemos el voto en esta última milla. Feliz Año Nuevo.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Lunes 03 Enero, 2022
HORA: 12:00 AM