Señores Cosevi-DGIT dejen de hacer partes por cualquier cosa y pongan más semáforos
¡Sí, señores del Tránsito, dejen de hacer partes y pongan semáforos donde urge! Me parece que si ustedes hacen partes por cuestiones que quizás no son tan cruciales para la seguridad vial -como el hecho de que el conductor no porte un chaleco refractario, o auscultar choferes de Uber, Didi, e InDriver- como si la gente no tuviera derecho a ganarse los frijoles a como sea ya que actualmente no hay fuentes suficientes de empleo para todos y todas- pongan más semáforos para que las calles se ordenen más y sea más fácil manejar. ¡Por Dios!
Si realmente les interesa la seguridad del ciudadano debieran predicar con el ejemplo y colocar esos artefactos en los sitios que son de difícil acceso. Sí, si ustedes se dan una vueltecita por ciertos puntos viales de Costa Rica, se darían cuenta visual, como está haciendo falta un bendito semáforo en esa zona. Personalmente ignoro las razones técnicas que existan para que en dichos lugares tan transitados no haya un aparato de esos. ¿Falta de inspección, falta de presupuesto o falta voluntad?
Por otro lado, siempre he pensado que por cuestión de orden y de buena imagen, si una institución -como la de ustedes- quiere aplicar la ley, en este caso la Ley de Tránsito, lo primero que deben hacer es fijarse cuales son las obligaciones propias de la institución y cumplirlas a cabalidad, si no estarían cayendo en contradicción; pues exigen sin cumplir.
Una ruta que me ha tocado transitar es la de Belén/Carretera 147, sobre el cruce Potrerillos, Calle Lindora, Pozos. Cuando uno viene en sentido este-oeste y tiene que doblar hacia Santa Ana a mano izquierda, se topa con la desgracia de que ahí no hay semáforo y hay que jugársela contra 6 carriles de carros y camiones que van en sentido diferente. Unos vienen de sur a norte, otros de norte a sur, los que vienen de oeste a este y los que van del este doblando hacia Santa Ana. Cosa similar ocurre en el Cruce del INVU Las Cañas en la provincia de Alajuela. Ahí, además de la línea del tren, usted debe lidiar con unos ocho carriles que ni siquiera están demarcados debidamente y tampoco hay semáforo. En fin, existen muchos sitios que necesitan ese instrumento y sería muy bueno que el departamento respectivo opte por hacer lo que haya que hacer para colocar los respectivos aparatos y así facilitar el tránsito y evitar accidentes.
En este problema se conjugan tres factores: 1) El exceso de vehículos que hay en la actualidad. 2) La mala educación vial de la mayoría de los conductores de este país .Ya me referí a esto en mis dos artículos anteriores: “El conductor vulgar de nuestras calles” del 11/3/19 y “El carrocentrismo” del 12/11/20 publicados en este mismo medio. 3) La falta de semáforos. De estos tres factores resulta una conjugación del diablo, pues resulta que va usted a ingresar a una carretera principal en la cual no existe el semáforo y nadie cede el paso para poder cruzar y son tantos los carros que circulan y es tanta la falta de cortesía y de tolerancia que existe en el contexto, que se hace un mundo el poder manejar en estas calles.
Pero eso sí, si usted tuviese un choque ahí no va a faltar el oficial de tránsito que llegue a realizar la respectiva boleta. ¿¡Y que soy culpable yo!? ¡Claro!, dirá el oficial, usted no tuvo cuidado y pegó al otro carro.
Pero este hipotético oficial jamás va a decir: ¡Ah, sí! Resulta que aquí no hay semáforo y como no hay entonces lo vamos a eximir a usted de la culpa y el Tránsito va a asumir toda la responsabilidad por no haberlos colocado desde hace tiempo. ¡Nooo! Eso no existe en este planeta…ni menos en Costa Rica….
El asunto con todo esto, caro lector, es que usted y yo y todos los que conducimos en las calles, todos los días, de una u otra manera tenemos que acarrear con el exceso de carros, la falta de semáforos, y la mala educación vial de los conductores, quienes con su actitud agravan más las cosas y aumentan el estrés de los demás.
Esperemos que la cosa mejore y recordemos aquella frase del Maestro Jesús que dice: ¿“Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo”? (Lucas 6 ,41-42). Nos vemos…