Un hombre identificado como Fredy Rojas Rodríguez, de 62 años, perdió la vida al caer al cauce de río Reventado cuando en apariencia realizaba labores de búsqueda de una persona extraviada en Tierra Blanca de Cartago.
Rojas habría llegado un día antes a la zona para ayudar a la familia de Rafael Alberto Aguilar Araya, de 26 años, quien lleva 11 días desaparecido.
El ahora fallecido junto a otras personas rastreaba al veinteañero cuando por razones que ahora indaga el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) habría resbalado y caído desde una altura cercana a los 30 metros.
De inmediato, las personas que se encontraban en el lugar intentaron socorrerlo, sin embargo, por lo complicado del terreno, mejor dieron aviso a la línea de emergencias 9-1-1, de donde despacharon unidades de Cruz Roja y oficiales de la Fuerza Pública.
Los cuerpos de socorro aseguraron la escena de descenso al río y utilizaron equipo especial de rescate.
Al llegar al cauce los paramédicos iniciaron la valoración de Rojas, quien se encontraba con varias lesiones y ya no contaba con signos de vida, por lo cual lo declararon fallecido.
"Nos ingresa un incidente de accidente acuático entre Tierra Blanca y Llano Grande, se desplaza el recurso al lugar. Se reporta que una de las personas que andaban buscando (al veinteañero) sufre un accidente precipitándose aproximadamente 30 metros y lamentablemente perdió la vida”, indicó José Mauricio Mendoza, de la Cruz Roja.
Tras varios minutos los socorristas con la ayuda de los lugareños lograron la extracción del cuerpo del hombre de 62 años.
"El señor tenía múltiples traumas por el tiempo de precipitación. Duramos aproximadamente 40 minutos en sacarlo a un lugar seguro”, agregó.
Los paramédicos dejaron la escena a cargo de los uniformados a la espera de que los judiciales iniciaran las pesquisas.
Una vez en el sitio, la policía judicial realizó las indagaciones del caso y llevó a cabo el respectivo levantamiento del cuerpo, el cual remitió al Complejo de Ciencias Forenses para someterlo a la autopsia.
El deceso quedó en manos del OIJ, que determinará las causas.
Cabe mencionar que para la atención de la emergencia se requirió el despliegue de dos ambulancias, un vehículo de operaciones y uno de intervención.
ALTURA
DIARIO EXTRA conversó con Daniel Quirós, quien manifestó que días atrás estuvo participando en la búsqueda del joven Aguilar.
El lugareño dijo que la zona es muy peligrosa y tiene grandes pendientes. "Hay unas partes muy altas, muy peligroso. Hace unos días estuve con ellos en la búsqueda, pero sí es peligroso, más que estamos a la orilla del río”, expresó.
Quirós recalcó que el precipicio es muy profundo, por lo cual hay que andar con sumo cuidado. El Periódico del Pueblo intentó hablar con el padre del muchacho desaparecido, pero una de sus familiares manifestó que no podía conversar porque lo sedaron.
BÚSQUEDA
La familia de Aguilar mantiene la búsqueda del joven que desapareció el 4 de diciembre después de salir del trabajo en Llano Grande, Cartago.
El veinteañero fue visto por última vez ese día en horas de la mañana, cuando habló con algunos lugareños. A partir de ese momento se le perdió el rastro.
Aguilar se dedica a trabajar como boyero y en las noches cuida fincas en ese sector, por lo cual al notar su ausencia los familiares emitieron la alerta.
El aviso lo dieron al sistema de emergencias 9-1-1, que desplazó unidades de la Cruz Roja y la Fuerza Pública para iniciar el rastreo, sin embargo, la búsqueda se habría cancelado.
ÚLTIMO REGISTRO
Según María Aguilar, hermana del desaparecido, el último registro que se tuvo del veinteañero fue luego de ser captado por una cámara de seguridad de la localidad donde se muestra cuando regresaba del trabajo.
“Él vivía en Tierra Blanca, pero trabajaba en Llano Grande. Ese día salió como a las 8 p.m. del trabajo. Tenemos las grabaciones de unas cámaras que nos facilitaron los vecinos, donde se ve que él se vino a pie, pero después de eso no sé más nada de Alberto”, mencionó.
La mujer acotó que el día que su hermano desapareció se habría presentado con su jefe, a quien le entregó parte del equipo que utilizaba durante la jornada laboral.
“Él no tenía trabajo fijo, un señor lo llamaba para que hiciera ciertas labores con bueyes. Ese señor dice que él entregó los bueyes y la indumentaria, pero ya luego no llegó más. Tenía la costumbre de trabajar durante el día con los bueyes y en la noche se quedaba cuidando fincas donde siembran papas, cebollas y cosas así. Al día siguiente seguía con sus labores de boyero”, finalizó.
PERIODISTA: Erick Melendez Delgado
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Martes 14 de Diciembre, 2021
HORA: 12:00 AM