Las personas privadas de libertad acuden con frecuencia a la Defensoría de los Habitantes para denunciar las barreras que se encuentran cuando buscan acceder a servicios de salud en el sistema penitenciario.
Se trata de una queja frecuente que atiende dicha entidad con respecto a este grupo poblacional, que presenta sus clamores en temas de atención médica oportuna y servicios de salud en general.
Según informaron en la Defensoría de los Habitantes, las quejas que reciben con mayor frecuencia son las que se relacionan con barreras que van desde obtener un espacio en los servicios de salud hasta problemas con procedimientos, recursos disponibles para la atención, equipamiento y ausencia de protocolos, entre otros.
En los documentos, los privados de libertad aseguran que este acceso sobrepasa los límites de la oportunidad, razonabilidad y calidad que garanticen el derecho a la salud.
Dentro de las situaciones que denuncian se encuentran la entrega tardía de medicamentos, problemas en la prescripción y despacho de dietas terapéuticas, inoportunidad en el despacho de medicamentos para el VIH-SIDA, situaciones con la disponibilidad de condiciones especiales para personas con enfermedades graves como el cáncer y problemas de coordinación con los servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
También presentan quejas con respecto a las dificultades para la gestión y coordinación de salidas médicas, pérdida de citas programadas con los especialistas, problemas con el traslado de los expedientes médicos, dilación en la entrega de insumos médicos como lentes, prótesis dentales, pañales, bolsas para colostomía y problemas con el modelo para solicitar la atención médica que requieren.
A esto se le debe sumar la falta de equipo, la lentitud para entregar los resultados de exámenes, problemas en la gestión de atención de la salud, barreras para acceder a consulta médica, la calidad y cantidad de alimentos que reciben, las condiciones físico-sanitarias de los centros penitenciarios, las deficientes condiciones de infraestructura e higiene en consultorios médicos, cocinas, ámbitos, celdas, servicios sanitarios, duchas, entre otros.
“El Principio de Normalidad establecido en el Reglamento del Sistema Penitenciario Nacional No. 40849-JP refiere que las condiciones de vida de la persona privada de libertad deberán tener como referencia la vida en libertad. De tal suerte, que la Administración activa debe de procurar garantizar equidad en las condiciones de vida de las personas en los centros penitenciarios, a fin de proteger su dignidad humana”, citó la Defensoría.
Es por esto que en la institución hicieron un llamado hacia la puesta en marcha de procesos de coordinación entre instancias de salud del sistema penitenciario y la CCSS en todas las regiones del país.
PERIODISTA: Sharon Cascante Lizano
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Martes 14 de Diciembre, 2021
HORA: 12:00 AM