Mientras cientos de personas hicieron largas filas y se quedaron con las ganas de conseguir una moneda del Bicentenario, algunos vivillos armaron un negociazo y revenden las monedas de ¢500 hasta tres, cuatro o cinco veces más caras de su valor.
DIARIO EXTRA tuvo conocimiento de un local en Barrio Amón, San José, en donde las monedas de circulación regular son vendidas a ¢2.500, mientras las de colección son vendidas en el extranjero a precios que rondan los ¢65 mil, sin contar los costos de envío, que acaba encareciendo el metal aún más.
“Estamos vendiendo las de ¢2.500: las de circulación. Las de colección que nosotros vendemos no están ni rayadas ni golpeadas ni nada. Ahorita esas se nos agotaron porque todo mundo se volvió loco. No sé cuándo vuelven a entrar monedas, porque esas las saca un coleccionista numismático y no nos ha avisado nada. Esas las trajo hoy y no sabemos cuándo vuelve a haber. Solo habían 18 y él nos las vende a ¢1.500 cada una. Desde que las sacaron, lo estamos jodiendo para que nos las trajera”, dijo una mujer identificada como Hilary.
“Tenemos de colección, pero esas las estamos vendiendo fuera del país porque los coleccionistas de aquí no nos van a pagar. Fuera del país, las vendemos a $100 más el envío. Las enviamos a través de todo el mundo. Aquí tuvimos que pagarle a un montón de gente para que hiciera fila y nos las consiguiera, porque era una por cédula y no pagábamos 25, sino hasta 45 mil.
Llegamos a pagar hasta ¢50 mil por cada moneda. No sé cuándo entrarán más monedas”, manifestó la mujer para El Periódico de Más Venta en Costa Rica.
Sin embargo, a través de redes sociales se pudo confirmar que existen páginas en donde se ofrecen monedas de circulación en precios que pueden rondar los ¢6.000.
“En el caso de las de colección, las vendo a ¢70.000 y con estuche. Tendría que preguntarle a un contacto que todavía tiene. Ese es el mejor precio que se las puedo vender. Yo me ganaría un mínimo”, dijo una de las personas contactadas por El Periódico del Pueblo.
Cabe decir que cuando las monedas de circulación del Bicentenario salieron, fueron vendidas en precios que rondaban entre los ¢7 mil (circulación) a ¢25 mil (colección).
En el caso de las monedas de colección, se emitieron un total de cinco mil piezas individuales, las cuales incluían la moneda, con calidad proof, brillo de espejo en una de las caras, un estuche negro, certificado numerado y coloración y en el caso de las de circulación se hicieron bajo lo que se conoce como Flor de Cuño y estaban dentro de un encapsulado.
Por otra parte, el Banco Central había dicho que solo se permitiría comprar una moneda por persona y para controlarlo se entregaría cada una contra la cédula.
No obstante, las personas que ofrecieron monedas revelaron que se hicieron filas y se llegó a lucrar con la moneda conmemorativa.
Fuentes cercanas al Periódico de Más Venta en Costa Rica explicaron que ninguna moneda de circulación nacional puede ser vendida.
¿QUÉ DICEN LOS MUSEOS?
La vocera de la Fundación de los Museos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Dayana González, dijo que la institución que representa únicamente sirvió como punto de venta de la moneda conmemorativa, así como lo hace con otros ejemplares numismáticos.
“Los objetos coleccionables son adquiridos por los interesados, se convierten en bienes de su propiedad y, por ende, ellos deciden qué hacer con ese objeto: si intercambiarlos, venderlos o conservarlos.
No tenemos injerencia ni control en eso. Durante la venta, procuramos realizar una mejor distribución de las piezas. A razón de esto, se eligió hacerlo de forma presencial y solicitando la identificación de cada persona”, precisó González.
Algunos Datos
La nueva moneda de ¢500 fue presentada el pasado 28 de setiembre.
El Banco Central recibió cinco millones de unidades.
La nueva moneda está compuesta de un núcleo plateado de cobre y níquel y un anillo externo dorado hecho con una aleación de cobre, zinc y níquel.
Como su principal característica de seguridad, la moneda cuenta con una imagen latente: así, al girar la moneda hacia los lados, se observa cómo cambia el valor 500 por las siglas BCCR.
Además, en el borde o canto, la moneda tiene cinco estriados discontinuos con un relieve muy palpable al tacto para facilitar su reconocimiento a las personas con discapacidad visual.
El costo de la emisión de las monedas rondó los ¢440 millones.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Jueves 09 de Diciembre, 2021
HORA: 12:00 AM