“Llamen a magistrados, a gente de afuera, a la prensa”. Esto es lo que un agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dijo a Álvaro Ramos, uno de los tantos ganaderos del cantón de Los Chiles que ha perdido reses en manos del hampa.
Ramos conversó con DIARIO EXTRA y en sus palabras dejaba ver la impotencia y frustración con la que viven los pobladores de la zona, quienes, hartos de la situación, deciden hacer esta denuncia pública en un último intento por ser escuchados.
Ramos perdió cinco vacas “preñadas”, casi una por mes. Relató que el mismo funcionario judicial le manifestó que no perdiera el tiempo poniendo denuncias porque en unas horas quedarían archivadas.
“Yo sé lo que es vivir en carne propia el destace de ganado. No sabemos ya a quien acudir. Muchos somos humildes ganaderos que llevamos meses denunciando y nadie hace nada. En Costa Rica hemos perdido los valores, los principios, escuchamos que mataron a un fulano y nada nos da”, comento.
Se refiere a un joven comerciante de la localidad, de apellido Morera, que perdió la vida “a puro cuchillo”, una muerte que pudo haberse evitado, o al menos esto es lo que alega este grupo de ganaderos, quienes forman parte de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Ganaderos de Los Chiles.
Ramos contó que ellos sabían que había una casa donde hay una fosa y ahí echaban los huesos de las reses, pero ni la Fuerza Pública, ni el OIJ hicieron nada frente a la denuncia.
“Ese muchacho murió como un héroe porque logró herir a uno y, cuando por fin lograron conseguir una orden de allanamiento, resultó que lo que decíamos era cierto, tenemos videos. Hasta agarramos al muchacho que vendía la carne podrida y la policía no hizo nada, les dijimos quienes eran, uno andaba con brazalete y otro creció aquí”, indico.
Se describen como trabajadores honrados que se levantan a la 1 a.m. para producir, dan trabajo y están al día con sus impuestos. “El OIJ dice que no pueden hacer nada, que nosotros lo tenemos que demostrar, casi que quieren que llevemos el cuatrero con la vaca pegada, para que hagan algo”, señaló.
Las denuncias son formales y existen los escritos. De diciembre para acá se han presentado unas 25 ante el OIJ de Los Chiles solo en lo relacionado al destace de reses, porque del robo se llega a la astronómica cifra de 15 por semana.
Alberto Cruz es otro de los ganaderos afectados. Tiene 48 años de dedicarse a la actividad y, aunque asegura que tuvieron buenos tiempos, ahora temen que la delincuencia se haya apoderado del lugar.
“Han proliferado bandas de delincuentes, pero en ganado es un descaro. Es difícil entender como nos han golpeado y no los persiguen, y no señaló solo a la Fuerza Pública, hablo del Senasa, el OIJ y la Policía de Frontera, y nada tiene que ver con el Covid, esto venía desde mucho antes, la inoperancia de las autoridades”, recalcó.
Beto, como le dicen de cariño, relató que solo en días recientes se robaron dos camiones de ganado. “Se pudieron recuperar porque un grupo de compañeros valientes se pegaron al corte de la situación y los recuperaron, pero tuvieron que enfrentarse con la Fuerza Pública, porque aquí los ladrones y camioneros parecen tener más respaldo. Eso a la gente le duele, la gente está molesta. La delincuencia ha visto a las autoridades como si más bien los respaldaran a ellos”, destaco.
La pérdida de confianza ha llegado a un punto en que los pobladores dicen: “Ya perdí un animal, no voy a perder más. Nos sentimos completamente desprotegidos, yo tengo duda del cumplimiento de las autoridades”, acoto.
Para Víctor Manuel “Papillo” Arce Campos es lamentable que una persona perdiera la vida para que la policía pudiera entrar a la casa donde estaban los presuntos delincuentes.
“Tenemos más de 10 meses sufriendo el flagelo del destace de ganado y desde un principio, desde el primer animal que destazaron, ya sabíamos quién era. Yo fui y me reuní con el fiscal y le dije: ‘No quiero que esto llegue a 10 reses destazadas’, y llegamos a 40 y las pasamos y no hubo manera de que nadie nos escuchara. Un director del OIJ de aquí nos dijo: ‘Yo voy a renunciar porque la gente que está a la par mía no quiere ayudar’”, narró.
“Desde del primero torete que nos mataron, siempre tuvimos claro cuál era la banda y tuvieron que matar a una persona y matar más de 40 reses para que pudieran entrar a la casa. Hemos puesto las denuncias en todas partes, ya no sabemos qué hacer para parar esta situación porque, aunque agarraron a unos tras la muerte del comerciante, el problema sigue, y es que no es solo robo de ganado, eso se mezcla con asaltos, drogas y otras cosas. No ha habido respaldo de la Fiscalía y del OIJ, menos. En el OIJ nos decían: “¿Usted lo vio destazando el ganado?”. Y si la respuesta era que no, nos decían: “Entonces ni siquiera voy a ir a su finca”, y así ha pasado con muchas denuncias hasta la fecha. Las pérdidas son millonarias y la gente ya está cansada de denunciar porque no hacen nada”, aseguró.
La situación se agravó con la pandemia, pues según cuentan, pasaban semanas y las autoridades brillaban por su ausencia con la llegada del teletrabajo y los casos Covid-19.
“Sí sabemos el nombre del fiscal, pero mejor vaya y pregunte usted, preferimos eso”, dijo.
Keylor Cruz, secretario de la Cámara de Ganaderos, evidenció que la gente está triste y desesperada y teme que puedan tomar la justicia en sus manos ante la inacción de las autoridades.
“De parte de la Cámara queremos decirles al OIJ, a la Fuerza Pública, a la Fiscalía y al Senasa que sean sensibles con el productor. Esta más resguardado el que infringe la Ley que el productor y necesitamos que hagan algo con estos grupos organizados”, enfatizó.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Lunes 01 de Noviembre, 2021
HORA: 12:00 AM