El próximo 18 de noviembre, en la ciudad de Las Vegas, se llevarán a cabo los esperados Grammy Latinos en las instalaciones del histórico MGM Grand Garden Arena. Este año por primera vez un costarricense está nominado a la máxima categoría, la de mejor álbum o disco, se trata del ingeniero de sonido Óscar Marín, quien visitó DIARIO EXTRA esta semana y El show de Ariel por Extra TV.
Marín es un genio musical que vive este arte desde otra trinchera y ha trabajado con gigantes del medio artístico como Ricardo Arjona, Ricky Martin y Chayanne, entre otros.
El artista del sonido puso su huella en los discos “Salswing”, nominado al mejor del año y “Salsa Plus”, que compite como mejor de salsa para la justa.
Rubén Blades, famoso músico y actor panameño, es el titular de estas obras y quien se las verá contra los “pesos pesados” en mejor disco del año: Pablo Alborán con “Vértigo”, Bad Bunny con “El Último Tour del Mundo”, Camilo con “Mis Manos”, Juan Luis Guerra con “Privé”, Juanes con “Origen” y Natalia Lafourcade con “Un canto por México, VOL. II”, entre otros.
¿Qué sintió cuando lo llamaron y le dieron la noticia de que estaba nominado?
- Fue como el martes pasado que el mánager de Rubén Blades, Daniel Aisemberg, me puso un WhatsApp para decirme “estás nominado” y yo no sabía. Me llenó de alegría estar nominado, me sorprendió de alegría que fuera en esa categoría.
¿Le sorprende?
- No me toma por sorpresa, pero, por ejemplo, un artista como Rubén, que es un gran artista, no es tan mediático para esa categoría, eso sí sorprendió, normalmente ponen a un reguetonero para vender más y que es mucho más mediático.
¿Salswing y Salsa Plus?
- Salswing tiene salsa y tiene swing, por eso se llama así, tiene temas de salsa y temas de swing. Él mismo le puso ese nombre por esa mezcla. Aparte creó uno de solo salsa para que la gente no lo criticara tanto e hizo “Salsa Plus”.
¿Le tocó hacer las dos cosas al mismo tiempo?
- Exactamente.
¿Cómo es trabajar con Rubén Blades? Imagino que a distancia y personalmente…
- Este trabajo lo hicimos muy a larga distancia, él está grabando en Estados Unidos “Fear The Walking Dead”. Tiene como cinco años haciendo esa serie. Tuve que trabajar más de cerca con su director musical que está en Panamá, que se llama Roberto Delgado. Gran persona, excelente músico y excelente productor. Con Rubén, nos hablábamos por llamada, mensaje o e-mail. Así fue.
¿Qué va a pasar el 18 de noviembre?
- No sé. (Risas). Yo he ido como dos o tres veces, es una entrega normal. Hay una parte que es previa, que entregan premios, pero no sale en la transmisión. Los gringos tienen uno que se llama “Música del Mundo”. Nosotros tenemos ese Grammy. Es uno de los géneros más difíciles de ganar. Los brasileños siempre lo ganan, pues son buenísimos haciendo música. Este año creo que voy a ir, porque Rubén está siendo homenajeado. Creo que están Juanes, Juan Luis Guerra y Bad Bunny, entre otros. No me he medido a investigar.
¿Se va a poner traje?
- No lo sé, creo que no tengo traje, es probable que vaya así, en camiseta, jeans y tenis. Me siento más cómodo así.
¿Se cortará el pelo?
- Puede ser.
Hablemos de los famosos con los que ha trabajado, pase lista.
- Arjona, Chayanne y Ricky Martin, también con reguetoneros como Nicky Jam, Wisin, incluso Juan Luis Guerra.
¿Es difícil Arjona?
- Ricardo Arjona es una excelente persona, es un excelente artista.
¿Enorme?
- Un brazo de Arjona es como dos piernas mías. Recuerdo que al principio trabajar con él en giras, no fue que tuvimos problemas aclaro, sino que tuvimos que ajustar cosas para podernos entender. Era de ponernos de acuerdo. Hice una gira con él dos años y aprendí a respetarlo mucho. Él sabe si un foco no encendió. Tiene la puesta en escena en su cabeza, es un tipo completo.
¿Chayanne, cuando baila y canta, ¿en esa parte hace play back?
- (Respira fuerte). Claro que canta, lo hace con dificultad, pero canta. Es un artista súper completo y tiene un aura increíble. Cuando te habla, parece que te habla un mae con mucho carisma.
¿Enojado cómo es?
- Nunca lo vi enojado, jamás, pero a Arjona sí. Pero ellos nunca faltan el respeto ni nada de eso.
¿Los reguetoneros?
- Es como que un día vayas a hacer una nota de una fiesta de un chiquito cuando pasas haciendo otro tipo de trabajos. Muchos de ellos sí hacen play back, sin decir nombres.
¿Por qué la industria apoya tanto a los urbanos?
- A la gente les gusta, es la respuesta, más los jóvenes.
¿Terrible Bad Bunny?
- Mi opinión personal, es bueno. En Puerto Rico, en una gira con Rubén Blades, llegó a saludar a los camerinos con sus padres. Todo lo contrario al estereotipo de estos artistas, que andan con guardaespaldas y muchas modelos. Su música no me gusta y para mí no canta, pero, como dijo Residente (René Pérez de Calle 13) “si hace hot dogs y los hace bien y a todo el mundo le gusta, que los haga”.
¿Usted empezó jalando maletas?
- Fue un golpe de suerte. Siempre creo que esto es 50% suerte y 50% talento. Creo que existe gente mejor que yo, pero yo me he ganado mis premios porque he tenido la suerte de tener a Rubén como ventana. Hay millones de músicos con talento, pero no tienen esa suerte. Yo creo que un premio es bonito, pero no te hace diferente.
¿Casa propia e hijos?
- Casa propia, hijos y varios carros.
¿Ferrari?
- (Risas). Tengo dos Mercedes y una Land Rover, son viejos, no nuevos. Me encantan los carros. Si yo no hubiera sido ingeniero de sonido, hubiera sido corredor de autos.
¿De familia acomodada?
- Mi padre es médico, John Marín, director de la lucha antituberculosa, y mi mamá Elisa María Mora.
¿Qué hace un ingeniero de sonido?
- Es el que se encarga de capturar toda la información de los sonidos, desde el piano, la batería, las congas, los cantantes. Todo eso se graba separado. Luego uno mezcla todo para ver cómo queda. Ahora más que antes hay que editar las voces. Que todo quede mezclado.
¿Usted sabe cuándo una persona canta o no canta?
- Así es, incluso tengo un estudio de grabación en Sabana Norte, se llama Arenas, con un socio, Alex Quirós. Es pequeño, antes sí tuve uno más grande.
¿Le afectó la pandemia?
- Claro que sí, le puedo decir, tenía muchos planes de giras con varios artistas, siempre con Rubén, ya tenía planes con Chayanne, y con otros planes, a otros artistas. Me acuerdo que cuando se vino la pandemia estaba en Panamá e iba para Sudamérica. Me acuerdo que me pararon todo y me dijeron váyase para la casa. Al inicio todo tranquilo, cuando ya pasó el tiempo me toco hacer los streamings del BAC, yo era el ingeniero de sonido. Recuerdo que me llamó un amigo, Yamal, él nunca había hecho streaming, me llamó y yo me fui a cubrirlo. Me acuerdo que lo iban a hacer de una forma y le dije que esa no era la manera, pues es muy parecido a hacer TV. No es tan fácil hacerlo correctamente y, bueno, quedó muy bien. Yamal me dijo que, a partir de ese momento, me iba a tocar a mí y pasé todo el año en eso.
Cuando un artista canta en vivo, ¿el segundo más importante es el ingeniero de sonido?
- Es 50% a 50%. Primero 50% toda la banda que debe tocar bien. Que debe cantar bien. Si no cantan bien, yo tengo que decírselo y me toca amplificar de la mejor manera, si está mal cantado. Pasa mucho en los shows de reguetón y ellos lo saben, por eso usan ese montón de pirotecnia y todos los adornos. Saben que tienen una flaqueza y lo mitigan con otra cosa.
Luis Miguel le pegó a su ingeniero de sonido tras un show en Panamá, ¿su vida corre peligro?
- (Risas y más risas). Esos son los ingenieros de monitores que hacen sonido a la banda y al artista. No corren peligro, pero existen artistas que se vuelven violentos, tiran desde una botella de agua a un micrófono, como fue Luis Miguel. Se molestan y te pueden tirar algo. Es más culpa del artista que del ingeniero. Ahora se usan unos audífonos (inhibes), podemos dejarlos sordos y eso es cierto. Es un trabajo muy delicado. A Luis Miguel le pasó eso.
¿Cuánto le pagaron por la primera vez?
- Cinco mil colones, en 1994 creo. Le hice sonido a un grupo en un bar. Grupo de garaje. Le echábamos 300 colones de gasolina al carro en ese tiempo.
¿Hoy?
- Se cobra por show 100 dólares (63 mil colones) en adelante y es muy mal pagado para espectáculos nacionales. Se cobra por show. Si es internacional, son más de 500 dólares para arriba (315 mil colones). En Costa Rica es muy mal remunerado. Las giras son muy bien pagadas. Rubén, por ejemplo, paga muy bien, y paga él, no tiene disquera. Es uno de los artistas que mejor paga. Cuando es por gira, se cobra por semana. Algunos artistas, como Ricky Martin o Luis Miguel, que trabajan bajo un formato gringo, antes de pandemia pagaban una retención que era un tipo de exclusividad. Si en la semana no había show, pagaban el 50% de lo pactado para que uno esté listo para cuando a uno lo llamen, eso para no irse con otro artista.
Finalmente, ¿qué les dice a los lectores de DIARIO EXTRA?
- Sigan soñando, mi caso no fue de la noche a la mañana. Yo hice muchos trabajos antes, pero cuando vino la oportunidad la aproveché. Siempre el trabajo debe ser bien hecho, uno nunca sabe quién lo está observando. Yo comparto lo que decía el Maestro Armando Manzanero: “nunca he trabajado un día en mi vida”, y era porque hacía lo que le gustaba.
PERIODISTA: Ariel Chaves González
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Viernes 08 de Octubre, 2021
HORA: 12:00 AM