La educación del futuro requiere de perpetuidad, audacia en la innovación y coherencia en las buenas
William J. Salom* / Marco F. Alvarado**
“‘Falso’-‘verdadero’: ensayos diversos para criticar una sociedad contemporánea” (EUNED, 1983), es un importante libro con muchas lúcidas ideas y pensamientos en el cual el respetable profesor, matemático, filósofo y amigo Enrique Góngora Trejos (1931-2001) descuella concurrir con la reflexión de que la educación para vivir en libertad no solo es importante, sino urgente.
Los últimos años no han sido fáciles para Costa Rica ni el mundo. En nuestro país hay una combinación de problemas sociales y económicos, globales algunos, pero principalmente domésticos, debido a una escasa voluntad política para atender esa urgencia que el maestro Góngora nos menciona en el tema educación: la de tomar decisiones firmes, claras y bien diseñadas.
Se ha escrito mucho sobre los efectos negativos de la pandemia y Costa Rica ha recibido todos los impactos que también han percibido los demás países “más uno”. Sabemos que los más afectados han sido los niños y niñas que crecen en hogares pobres y vulnerables, ya que no han tenido el cuidado y la estimulación requeridas. Es por ello que, con el único y firme propósito de prevenir que la crisis educativa se convierta en una catástrofe, en la Universidad Politécnica Internacional, nuestro equipo de directores académicos, conjuntamente con un selecto grupo de profesores, nos hemos abocado a la búsqueda de una solución al problema de la educación pública primaria y secundaria del país, la cual debe permitirnos cerrar las brechas y asegurarnos que todos los jóvenes tengan acceso a una educación de calidad.
La educación no es solo un derecho humano, también debe ser un bien común que le permita a una nación avanzar hacia los cambios acelerados que estamos viviendo, pero con la firme convicción de no dejar a nadie atrás.
Hasta hoy, no hemos visto un plan aterrizado que desarrolle para el Ministerio de Educación Pública un programa de educación, no solo acorde con los cambios que estamos enfrentando, sino que, de la manera más eficiente, logre actualizar a los más de 400 000 jóvenes que han sido maltratados tanto por las huelgas como por las carencias a los que se han visto sujetos debido a los efectos de la pandemia. Dado lo anterior, expertos en estos temas mencionan que los actuales estudiantes presentarán entre 5 y 10 años de retraso, situación que nos pondría en desventaja mundial.
La propuesta consiste en 4 ejes iguales en importancia:
1. Uniformar y disciplinar los segmentos de enseñanza de cada una de las materias, en las cuales brindamos conocimiento, para los distintos ciclos (prekínder, kínder, primaria y secundaria). Un formador de comprobadas credenciales y competencias en el área, aprobado por el Consejo Superior de Educación, transmitirá sus conocimientos por medios digitales y televisivos simultáneamente, accesibles a toda la franja o segmento y a través de las frecuencias disponibles que tiene el gobierno central, a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.
2. Transmisión del conocimiento a través de trece expertos en las áreas de I y II ciclos de la Educación General Básica (primaria), que se complementarán con el aporte de catorce expertos de III y IV ciclos de la Educación General Diversificada (secundaria), en franjas horarias definidas durante los 5 días de la semana.
3. La accesibilidad es imperativa; por lo que se declararía de manera urgente la implementación de la Ley Programa Nacional Alfabetización Nacional en la cual, tanto el Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micitt) como el Ministerio de Educación Pública (MEP) se encargarían de la administración de los proyectos, las distribuidoras de telecomunicaciones de su ejecución y el financiamiento vendría mediante traslado de recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel).
4. La planilla completa del Ministerio de Educación se conservaría, pero asume y se responsabiliza de todo el proceso de verificación de asistencia y seguimiento, evaluación y apoyo en toda la composición del programa correspondiente, el cual se transmitirá de manera uniforme a todas y cada una de las franjas correspondientes del territorio nacional.
Nuestra propuesta busca darles a los estudiantes en el siglo XXI las mismas oportunidades y posibilidades que tuvo la Dra. Emma Gamboa al tener dentro sus formadores a referentes indiscutibles de la distinguida estirpe de forjadores que enorgullece nuestro país, como lo fueron Joaquín García Monge, Carlos Gagini, Omar Dengo, Roberto Brenes Mesén, José Joaquín Vargas Calvo, Luis Dobles Segreda, Rómulo Tovar, Anastasio Alfaro, María Isabel Carvajal, entre muchos otros. A su vez, insta a que se utilice la implacable tecnología y los recursos de la innovación que, más temprano que tarde, deben colaborar para resolver de forma eficaz la tan visible falencia de nuestra infraestructura educativa.
Nuestra propuesta, además, tiene como propósito primordial recuperar esa urgencia y la merecida recompensa que nos distingue como uno de los escasos países del planeta sin presupuesto militar. Esta, por tanto, reflejaría una clara aplicación de mecanismos innovadores, los cuales conservarían también las garantías sociales que por años han superado en índices de bienestar y calidad de vida a potencias mundiales en el orden económico.
Ser maestro es un honor. Educar bien es un servicio y deber esencial.
*Presidente Universidad Politécnica Internacional
**Director Ejecutivo Académico Universidad Politécnica Internacional
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Jueves 30 Septiembre, 2021
HORA: 12:00 AM