No hay que tapar, es obligación denunciar
Editorial
Cualquier funcionario público está en la obligación de denunciar lo que considera no está bien, más cuando se manejan fondos estatales de por medio, los cuales les pertenecen a todos los costarricenses.
La mayoría de los trabajadores es gente honrada y dispuesta a dar lo mejor por el país, sin embargo, lamentablemente, unos cuantos manchan esa reputación y generan desconfianza hacia el sector público.
Es común observar dentro de las investigaciones que el funcionario valiente que expone los problemas severos en las instituciones termina siendo el villano de la historia o la piedra en el zapato para cometer actos que a simple vista rozan con la ética y la moral.
Incluso es triste ver cómo en algunas ocasiones a los denunciantes se la cuadran desde las mismas jerarquías para buscar deshacerse de ellos, aspecto que a todas luces da pena y lástima.
Uno de los ministerios donde esa transparencia y rendición de cuentas huele a podrido desde hace rato es Cultura y Juventud, cartera en que no solamente se reservan brindar información relacionada a los gastos del Bicentenario, sino que también archiva en tiempo récord denuncias efectuadas por sus subalternos.
Un órgano investigador detectó presuntas irregularidades en el Centro Nacional de la Música (CNM) e incluso hizo recomendaciones de suspensiones sin goce de salario a funcionarios involucrados directamente con el manejo de fondos públicos y otros activos en la empresa. Incluso sugirieron despidos.
Pero lo más extraño de todo es que la ministra decidió archivar el expediente en dos semanas al señalar que “en el desglose de hechos que precede, como punto común, el órgano de investigación preliminar, así como la revisión del expediente administrativo levantado al efecto, concluye que no se observan hechos irregulares o presuntas faltas que ameriten el inicio de un procedimiento administrativo de naturaleza disciplinaria”.
La jerarca está en todo su derecho de archivar el expediente si en verdad cree que no hay un hecho irregular tras un exhaustivo análisis, pero que la decisión la tomara en dos semanas a favor de funcionarios que son de su entera confianza hace que el asunto levante sospechas.
Si la ministra no encontró faltas, lo idóneo hubiese sido que justificara detalle a detalle el porqué de su decisión, pero archivar demuestra aún más su incapacidad como titular de una institución que le quedó muy grande.
No tuvo capacidad de ayudar a los artistas que se mueren de hambre producto de la pandemia por Covid-19, incluso la señalaron de favorecer a su círculo más cercano; no tuvo tampoco la aptitud para investigar a profundidad las conclusiones realizadas por un órgano investigador nombrado específicamente para ver las presuntas irregularidades en el CNM.
Ahora que los espectáculos solo se abren al público para ver a la Sele en el Estadio Nacional en los partidos eliminatorios o habilitar el Parque Viva en La Guácima sobresalen aún más todas esas sospechas de que el manejo del Ministerio de Cultura queda debiendo, huele mal y habría intereses creados.
Rechazar las conclusiones por un simple amiguismo o favorecer a un pequeño grupo de personas lo que denota es una falta de profesionalismo de la jerarca.
Lo que pasa es que los pocos funcionarios que se atreven a sacar los trapos sucios se terminan obstinando porque instituciones como la Contraloría General de la República (CGR), la Procuraduría General de la República (PGR) e incluso el Ministerio Público le dan largas al asunto haciendo ver que los trámites son burocráticos y que el periodo de justicia pronta y cumplida casi no existe para ellos.
Las múltiples denuncias que reciben contra instituciones y jerarcas al final quedan en nada, desalientan a la población para no generar una carga pesada de trabajo a las entidades que por ley les corresponde fiscalizar los fondos públicos.
El principal llamado a los trabajadores que denuncian es que lo sigan haciendo con las pruebas contundentes.
A los jerarcas les decimos que si hay un informe donde se confirmen anomalías en verdad se tomen el tiempo para revisarlo y no desecharlo a primera vista o en velocidad relámpago porque eso levanta sospechas.
Finalmente, a la Contraloría, Procuraduría y Ministerio Público les sugerimos dejar de estar dando largas al asunto y ponerse a resolver de una vez. Mucho con demasiado que las respuestas no sean inmediatas.
Es obligación denunciar, tapar nos hace cómplices de las barbaridades y los atropellos que se cometen.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Jueves 30 Septiembre, 2021
HORA: 12:00 AM