La primera persona en correr con un farol en sus manos para alentar a los ciudadanos a que participaran del cabildo abierto donde estaban las diputaciones de Guatemala, Chiapas, Honduras y El Salvador fue Dolores Bedoya, el 14 de setiembre de 1821.
En nuestro país no se tenía ni idea de lo que estaba sucediendo esa noche en Guatemala.
Esa jornada nocturna, el pueblo llegó con faroles, ya que no había electricidad, a pedir con un unísono grito de “¡Libertad!”, con el cual se estampó la firma de la independencia.
En honor al acto promovido por Bedoya, en aquellos países se inició la tradición de salir con faroles cada 14 de setiembre para recordarle al mundo que son un país independiente.
Fue hasta 1964, liderado por el profesor Alfredo Cruz Bolaños, que se realizó el primer desfile de faroles en San José, con la participación de alrededor de 10 mil niños de escuelas capitalinas.
Desde entonces, en nuestro país, cada año, se celebra con mucho fervor esta tradición de cantar el Himno Nacional a las 6:00 p.m. seguido de los desfiles de faroles que muchos niños con orgullo llevan al acto cívico.
EMPRENDEDOR
Diego Vargas se dedicaba a ser profesor de Educación Física cuando un accidente en su espalda lo incapacitó de seguir enseñando, pero sin querer, fue el inicio de un negocio poco común.
“Esto es una linda tradición, que no haya pandemia que nos detenga, si no hay desfiles pues, aunque sea a la puerta de la casa se debe salir con el farol encendido”, mencionó este emprendedor.
La confección de los faroles puede tardar unas tres horas, sin embargo, esto no es problema para este señor, que le crea el diseño personalizado a quien se lo solicite.
La casa de este farolero está ubicada en Guadalupe, del antiguo Cine Reina 100 metros sur y 125 metros al este. Lo pueden contactar al teléfono 8622-5899 o en la página de Facebook Faroles Vargas.
PERIODISTA: Geovanny Garita Rivas
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Lunes 13 de Septiembre, 2021
HORA: 12:00 AM