El violento ingreso de dos vehículos con varios hombres armados al plantel de Busetas Heredianas, en Heredia, ameritó un despliegue policial y de personal de Cruz Roja.
El predio tenía el portón principal cerrado cuando el chofer de una unidad de transporte público se acercó para hacer el chequeo, por lo que el guarda procedió a abrirlo.
Justamente en ese momento los sujetos ingresaron, se bajaron de los carros y amenazaron con armas de fuego al personal y accionistas que se hallaban en el lugar.
Choferes, propietarios e incluso personal de seguridad se dieron de golpes con los invasores, por esta razón abrieron el segundo portón, donde se encuentran los buses. Ahí se resguardaron y llamaron a las autoridades.
Al parecer en el plantel estaban al menos 20 personas. Los paramédicos al llegar atendieron a seis heridos y solo uno requirió traslado en condición estable al centro médico.
“Únicamente son heridas de arma blanca contusas, ninguna comprometedora de la vida”, manifestó Jason Córdoba Araya, socorrista de la benemérita.
DESPLIEGUE POLICIAL
Cuando los oficiales de la Fuerza Pública llegaron de inmediato intervinieron y detuvieron la trifulca. Pocos minutos después se hicieron presente varios accionistas mayoritarios, quienes intentaron ingresar a la propiedad, pero los uniformados no se los permitieron.
Mientras los socios de la empresa autobusera se encontraban afuera del plantel, varios oficiales de la empresa de seguridad ADA contratados por un accionista minoritario hablaban entre ellos.
La hija de uno de los dueños relató que estos hombres dijeron: “Esto no se va a quedar así”, por lo que sacó su celular y los grabó.
UN PLEITO VIEJO
La joven se acercó a DIARIO EXTRA y contó que al parecer este incidente se debe a un problema que data de 1996, cuando un hombre de apellidos Ramírez Jiménez, accionista minoritario, intentó apoderarse de estos terrenos e incluso atentó contra la vida de su padre, quien se apellida Garita.
Una investigación de El Periódico de Más Venta en Costa Rica descubrió que los socios tenían diferencias, que se presumen fueron la causa del atentado.
Garita denunció a Ramírez por administración fraudulenta ante el Ministerio Público, por lo que logró que lo condenaran a 6 años de cárcel. Posteriormente abrió un proceso civil para cobrarle los daños y perjuicios.
La hija del empresario explicó que Ramírez estuvo en La Reforma y años después lo acusaron por sospecha de intento de homicidio contra su padre en 2015, proceso que enfrenta en los Tribunales de Heredia, donde no le impusieron medidas cautelares.
Además indicó que la sentencia contra Ramírez se dictará finalmente el martes en esta misma sede judicial.
Trascendió que esta semana se llevará a cabo un juicio por esa vieja disputa.
EL ATENTADO
El 10 de febrero de 2015 Garita se desplazaba en su Mercedes-Benz por Mercedes Norte de Heredia, frente al Kínder Monte Alto, y se detuvo en un semáforo.
En ese momento un nicaragüense de apellidos Reyes Guerrero se bajó de un Hyundai Tucson y le disparó al menos en ocho ocasiones al empresario.
Las balas lo impactaron en un hombro y una pierna, por lo que paramédicos de la Cruz Roja debieron trasladado al Hospital San Vicente de Paúl. Los judiciales le brindaron protección hasta que finalizaran las pesquisas y lograron detener a tres sujetos, quienes se apellidan Mora Ruiz, Chacón Jiménez y Hernández Coto, sobrino de Chacón.
CON EXPERIENCIA
Mora Ruiz fue agente de la Unidad Especial de Apoyo (UEA) y eso al parecer le permitió tener conocimiento del manejo de influencias en la policía porque en apariencia se dedicó a una empresa privada de seguridad.
Mientras que Reyes Guerrero, quien era el gatillero, posee un amplio expediente criminal por delitos como portación ilegal de armas, robo agravado y lesiones.
Chacón era el chofer el día del atentado contra Garita, además fue reservista de la Fuerza Pública y escolta de Casa Presidencial. Trabajó en conjunto con su sobrino de apellido Hernández.
PERIODISTA: Marycruz Brenes Mejía
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Lunes 30 de Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM