Jueves 20, Julio 2023

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR


Opinion

Eficiencia sin desperdicio de extras

Editorial

El deber de todo funcionario público es velar por la transparencia en cada una de las actividades que desarrolla en las instituciones donde laboran, sin embargo, algunos lo ven como un botín para sacar dinero al erario público a punta de cancelar horas extras. 

En momentos en que el país atraviesa por una de las situaciones más complejas a nivel económico, a las instituciones les toca socarse la faja, rendir al máximo su tiempo y únicamente cancelar el pago de horas extraordinarias en aquellos casos que de verdad lo ameriten. 

Vemos en esta ocasión cómo se da ese despilfarro de recursos a lo interno del Consejo de Transporte Público (CTP), donde se cancelaron ¢28 millones en jornadas extraordinarias entre enero de 2020 y julio de 2021. 

El problema en sí no es el monto, sino la forma en que algunos vivillos se sacan un as bajo la manga para ganarse su comisión en horas extras atrasándose al propio y no dando ese rendimiento que se necesita.

El CTP es una de las instituciones adscritas al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), entidad gubernamental que lleva la batuta de las hermanas del CTP y que siguen su mismo camino: hacen un festín con los recursos públicos y nadie les fiscaliza los montos. 

Las entidades se jactan o presumen su austeridad, pero al final únicamente quedan en el papel donde en cualquiera de ellas se presentan despilfarros de recursos por medio de horas extras, viáticos, convenios, viajes al exterior, entre otros. 

Esa botadera de recursos se sigue dando en momentos en que desde el MOPT se habla sobre la posibilidad de una reestructuración institucional y ronda la incertidumbre sobre lo que vaya a ocurrir. 

No hay que generalizar. Sabemos que en el CTP, Conavi, MOPT o Cosevi existen trabajadores honestos y entregados a su trabajo, pero lastimosamente terminan pagando justos por pecadores, por esos pocos que terminan manchando la honorabilidad y la institucionalidad del aparato estatal. 

La seccional de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) del Consejo de Transporte Público (CTP), el MOPT y la Policía de Tránsito, le toca llevar palo porque muchas de las denuncias que interponen contra los jerarcas tienen que sustentarse y respaldarse en documentos. 

Está claro que a nadie le gusta que le saquen los trapitos sucios, menos aún cuando se sabe que las acciones ocurren a vista y paciencia de la auditoría y de los propios jerarcas, pero estos optan por el silencio. 

El CTP es un ejemplo de institución donde cuando se solicitan reacciones sobre alguna denuncia o se pide información de carácter público, se quedan en silencio. Pareciera que olvidan que tienen un plazo prudencial de 10 días hábiles para responder cualquier gestión, de lo contrario corren el riesgo de que los afectados recurran a la Sala Constitucional a exigir los datos

Está claro que este tipo de denuncias es necesario seguirla por pasos, primero alertarla a la institución, luego a la Sala Constitucional, Ministerio Público, Contraloría General de la República o Procuraduría General de la República. 

Muchos se saltan la institucional porque no se sienten plenamente identificados y saben que ahí es una cobija para alcahuetear las barbaridades y atrocidades que ahí suceden. 

Es irónico que el denunciante termine siendo el malo de la historia y que el funcionario acusado por cometer atrocidades finalice como la víctima en este tipo de procedimientos.

Es comprensible que en este caso no se denunciara a la Auditoría por temor a que se archivara el expediente. 

¿Cuál es la actitud del CTP de guardar silencio? Bien dice el dicho que el que nada debe, nada teme y en esto, el callar dice mucho. 

Ojalá que ahora que Rodolfo Méndez Mata, ministro de Obras Públicas y Transportes, se encuentra en el CTP por un problema de palomas en su oficina de Plaza González Víquez, le preste atención a la situación y decida intervenir.

De no hacer nada, lo convierte en cómplice, aunque lamentablemente la ciudadanía ya está resignada que las decisiones e investigaciones quedan impunes.

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

EMAIL: [email protected]

Miércoles 18 Agosto, 2021

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA