Carlos Alvarado, presidente de la República, y Rodolfo Méndez Mata, ministro de Obras Púbicas y Transportes, ilusionaron el 8 de diciembre de 2019 a las comunidades de Acosta y Parrita cuando les prometieron un asfaltado en la ruta 301.
Fue un alegrón de burro porque a la fecha la calle luce en pésimo estado y los vecinos de la zona se hartaron de falsas promesas.
Los lugareños tomaron la decisión de bloquear el puente de Parrita sobre la Costanera Sur este martes.
Los 53 kilómetros que comprende la ruta nacional van desde Parrita en el cantón de Puntarenas hasta el centro de San Ignacio de Acosta, San José.
El camino es intransitable, tiene huecos en todos lados y hasta la fecha ningún miembro de las autoridades del Ejecutivo quiere dar la cara ni explicar los motivos que generaron esta cuestión.
La falta de intervención para mejorar la vía afecta considerablemente a las comunidades de San Ignacio, Cangrejal, Jabonal, Caspirola, Bijagual, Sardinal Norte y Parrita.
PROMESA INCUMPLIDA
Todavía el gobierno se pone a decirles a los habitantes de la zona que el proceso de diseño se desarrollaría para el primer trimestre de 2020 y se estimaba que a finales del año anterior se ejecutaran los trabajos, aspecto que no ocurrió.
El monto presupuestado por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) fue de ¢5.100 millones y comprendía las mejoras que al final nunca se realizaron.
La ruta 301 en teoría es la vía alterna para desplazarse al Pacífico Central, sin embargo las pésimas condiciones hacen que sea prácticamente intransitable.
Los vecinos lanzaron un llamado para que la vía sea usada como una carretera comercial y turística a esas regiones del país.
Expresaron su molestia porque el Conavi colocó un perfilado que no tuvo éxito en las labores y más bien empeoró el estado de la calle.
PERIODISTA: Greivin Granados
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Miércoles 18 de Agosto, 2021
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