No puede asegurarse que el comercio informal sea contrabando, ni constituya defraudación aduanera. Así lo manifestó el director general de Aduanas, Gerardo Bolaños, este lunes en la Comisión Especial de la Provincia de Limón.
El funcionario asistió a una comparecencia sobre el proyecto de Ley para la Nacionalización de Mercancías en los Puertos de Ingreso, que pretende mejorar los controles y atacar justamente el contrabando.
Bolaños manifestó que el contrabando, de acuerdo con la legislación actual, es lo que no pasa por la aduana porque el dueño decidió evadir y por eso no tiene estadísticas sobre este flagelo.
“La parte que se comercializa en la calle está con la informalidad. Digamos alguien que pasa por la Aduana y trae tapabocas, esa persona pasa por la aduana, hace su declaración y después desparece. No paga Seguro Social, no tiene oficina, ni local, y distribuye las mascarillas en la calle. Eso no es contrabando, ni defraudación aduanera”, manifestó.
Los diputados consultaron entonces de qué se trataría y al respecto manifestó que se trataría de otro tipo de defraudación, la cual no especificó. “No todo lo que se comercializa en la calle ha infringido las normas aduaneras”, destacó Bolaños.
Para el director general de Aduanas, la iniciativa de Ley no atiende la normativa regional ni internacional y se contrapone a las buenas prácticas aduaneras. Además de que, en su criterio, no mejora el control, ni incide en la recaudación.
De acuerdo con el funcionario, existen otros controles posteriores, que tienen que ver con la declaración de mercancías y auditorías a las empresas. “Tenemos muchas empresas que generan más del 80 % de la recaudación, son unas 600 empresas, que están fijas, no se pueden mover, a la que se les aplican controles posteriores. No es necesario controlar todas las mercaderías en el punto de ingreso y ya existen manifiestos de manera anticipada”, señaló.
En su criterio, el sistema es oportuno y eficaz al haber mecanismos que permiten rastrear la mercadería desde que sale del puerto y es traslada a unos 175 kilómetros de Limón a San José.
Entretanto, el diputado Eduardo Cruickshank, proponente del proyecto, considera que un 80 % de la población tiene la percepción de que las aduanas se prestan para corrupción.
Instó a los trabajadores a que salieran de sus oficinas confortables en San José y fueran donde verdaderamente su trabajo tiene impacto, como Limón y Puntarenas, por donde ingresan las cargas.
“Costa Rica es un paraíso para el contrabando”, dijo el diputado, quién enfatizó en que solo un 3 % de la mercadería pasa por revisión física y cuestionó que solo se haya condenado a 24 personas por contrabando entre 2016 y el 2018.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Martes 17 de Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM