Jueves 20, Julio 2023

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR


Opinion

Los otros y lo otro

Opinión

En un escrito anterior, me referí ya a los males que nos sobrevienen de adentro, de la mente, que son los males, en cierto sentido, la totalidad. Ahora veamos otros que podemos decir que vienen desde fuera, de los demás o lo demás.

En efecto, he aquí el terrible misterio del hombre: la necesidad de ser él mismo y la necesidad de ser con los otros. Y esta necesidad de vivir con los demás es, para muchísima gente, fuente inagotable de suplicio y dolor. Con ese convivir con los otros tienen que ver fenómenos como evocaciones, transferencias, historias personales, complejos de inferioridad, inhibiciones, emulaciones, impulsos protagónicos, envidias, serruchadas de piso, maledicencias, resentimientos… y de ahí las mil formas y maneras de sufrir.

Apareces simplemente ante un grupo, y más aún, actúas frente a él, y cada uno tiene un modo de verte y reaccionar ante lo que eres y actúas. Para unos el cómo eres y haces las cosas es de lo mejor; para otros, un mediocre; para muchos, ni fu ni fa, no les interesas. O les “caes mal” porque les recuerdas a otro tipo antipático y, por asociación, se transfiere la antipatía que sienten por él. Hay quienes se sienten amenazados, y se suscitan en ellos “mecanismos de defensa…”. El problema, frecuentemente, no está en los demás, sino en ellos, en su “ver” y “reaccionar”. Ellos, y no usted. O los dos, a su modo.

Menté antes a la envidia. El Padre Larrañaga afirma que “probablemente la envidia es la causa principal por la que más se sufre”. En efecto, piense usted en el trabajo, la oficina, la fábrica, el campo; los grupos humanos de políticos y sindicalistas, artistas, profesionales, científicos, y hasta religiosos… El mismo Padre Larrañaga advierte que “nunca ataca de frente porque, en la sociedad, decir de un sujeto que es un tipo envidioso equivale a decir que es un personaje abyecto y despreciable. Por eso, la envidia se ampara bajo las ‘razones’ y se encubre tras las explicaciones”.

El lugar de trabajo, lugar de sufrimiento también. El caso de un jefe inseguro y, por lo mismo, arbitrario. Otras veces se trata de compañeros resentidos y acomplejados cuya única satisfacción es molestar, herir. Están igualmente los ambiciosos que se valen de sus cargos para escalar puestos a costa de otros mejores que ellos.

El vecindario puede ser lugar de pasarlo mal, especialmente por los chismes. En efecto y como se quejan muchos, llevan y traen cuentos, inventan, exageran; andan con medias verdades, levantan falsos, calumnian… No faltan quienes se la pasan vigilando, fiscalizando, privando de libertad y paz.

Y ¿qué decir del hogar? Para no pocos el matrimonio es ocasión de sentirse frustrados y sufrir: incomunicación, desilusión, incomprensión, dificultades económicas, enfermedades, disgustos, peleas, divorcios, separaciones… Los hijos son también objeto de preocupaciones por los estudios, los vicios, los fracasos, los mismos problemas de sus progenitores… Mucho sufrimiento de dentro y de fuera, al que hay que ver cómo solucionar. De ello trataremos en próximas entregas de la nueva serie, Dios mediante.

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

EMAIL: [email protected]

Sábado 14 Agosto, 2021

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA