El hilo siempre se revienta por lo más delgado
Editorial
Este jueves, una vez más, le pegaron otra puñalada a la clase trabajadora que, como siempre, seguirá pagando la “mala cabeza” de algunos jerarcas que han pasado por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), precisamente quienes tienen así de mal a la institución, al punto en que muchos no sabemos si tendremos pensión cuando nos jubilemos o no.
Las malas inversiones, las decisiones poco acertadas y, peor aún, el tratar las finanzas de la Caja como si se tratara de un negocio de garaje nos tienen entre la espada y la pared en temas del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
De estas iniciativas que frecuentemente promueven algunos políticos y jerarcas de las instituciones, los más perjudicados son los de a pie, esos que deben luchar cada día para ganarse el sustento de sus familias, aquellos que a veces deben decidir si almorzar o cenar porque no alcanza para todos los tiempos de comida.
Los sindicatos tienen varios días de estar haciendo bulla con este tema relacionado a la junta directiva de la CCSS. Sin embargo, muchos dirigentes lo han minimizado, y sospechosamente otros tienen cabeza solo para la pandemia, de modo que de los demás temas país parecieran no percatarse.
No entendemos cómo, con todas las propuestas que se plantearon por parte de los diversos sectores no encontraron unas medidas menos conchas para los que sí saben lo que es partirse el lomo y deben rendir el salario porque cada vez les alcanza para menos, esos que tienen trabajos tan pesados que el desgaste de su organismo no es el mismo de aquellos que pasan todos los días frente a un escritorio, en muchos casos calentando una silla en espera de una abultada pensión para la que no cotizaron.
Lo primero y más cruel es querer aumentar la edad para pensionarse. Lo que sucede es que muchos de los que deciden sobre estos temas lo hacen desde la tranquilidad de su hogar y solo se conectan a las sesiones virtuales sin considerar que hay muchos costarricenses cuyas labores resultan bastante desgastantes.
Entre más edad suman las personas, se acumulan también sus limitaciones físicas, emocionales y psicológicas, dependiendo de en qué se desempeñen. Por ejemplo, sería inhumano que un trabajador municipal que recolecta basura se desempeñe en esa labor a sus 65 años.
Al paso que vamos, pareciera que estos señores esperan que algunos de nosotros nos muramos esperando que llegue la edad de jubilarnos y que al final prácticamente se libren de pagar esa pensión.
Otro tema bastante grosero es que en este país muchos sectores se rasgan las vestiduras por temas que afectan a las mujeres, pero por si no se dieron cuenta sin anestesia las mandaron a trabajar 3 años más quitándoles la posibilidad de pensionarse a las 60 como ya venía establecida la normativa. ¿Será que a algunos sí se les planta cara, pero con los otros se aplica la mansedumbre? Qué comodidad la de algunos dirigentes de “fuerzas vivas”…
Así no entendemos para qué tanta hablada de los gobernantes y los jerarcas de que se debe considerar a las mujeres porque además de cumplir con un trabajo fuera de su casa, deben encargarse de las labores pendientes en ellos, como cuidar a los hijos, al marido y hasta el perro.
Nos preguntamos dónde quedan los temas de consideración para aquellas que se desviven por sus familias, para que al final tengan que trabajar 3 años más con el fin de parchar las malas decisiones tomadas por algunos. Pero bueno, este Gobierno nos tiene acostumbrados a saludos a algunas banderas en específico…
Para que esto se aplique debe salir en La Gaceta y además es requisito esperar dos años para que entre en vigencia. Los de la Junta Directiva no pensaron que ahora, a como dé lugar, muchos aprovecharán para pensionarse antes de que entre a regir esta modificación. Otro tema es la cuantía adicional en el cálculo de la pensión, que pasa de considerar 20 años de cotizaciones a 25.
Quizá el único cambio positivo es que para pensionarse el salario de referencia sería con base en las mejores 300 cuotas aportadas por el trabajador en su vida laboral y no las últimas como estaba establecido, esto porque muchas veces el trabajador en sus últimos años consigue trabajos con salarios inferiores a los que tuvo en su plena juventud.
Sería importante además de estas medidas que también se vea cómo el Estado suelta el perro que tiene con la CCSS, quizá de esta manera no parecería que el fondo está a punto de la quiebra.
Según la cabeza de la Caja, esta decisión se tomó tras un extenso análisis, pero nos preguntamos entonces si no podían optar por una solución que al fin y al cabo no afectara a los más desprotegidos. Seamos realistas, los más humildes nunca tienen la culpa de las malas decisiones que hayan tomado los que han pasado por el régimen, si alguien debe pagar son los verdaderos responsables y el Estado debería de ver cómo les cobra el mal trabajo que hicieron.
Seamos conscientes, los pobres no deben pagar con su dinero y hasta su vida la mala planificación y las erróneas inversiones que hacen en la Caja. ¿Será posible que algún día los asegurados nos amarremos los pantalones y tomemos medidas legales en contra de quienes han manejado irresponsablemente las finanzas de esta gran institución?
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Sábado 14 Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM