Los sospechosos de conformar una banda familiar robacarros y quienes faltaban por caer se entregaron a la Fiscalía este martes.
Estas personas se apellidan Mora Fallas y son hermanas del líder de la agrupación, un hombre alias “Pupus” de 39 años, así como de una mujer de 34 que también era parte del clan.
Estos 4 hermanos se aliaron a otra pareja de familiares de apellidos Sandí Fallas, de 31 y 34 años, así como a un sujeto identificado Astúa Barahona.
ROBOS
El grupo delictivo cometió 20 robos por medio del método del descuido en San José, Desamparados, Curridabat, San Sebastián, San Pedro, San Rafael de Desamparados e incluso los agentes judiciales llegaron a tener una denuncia en Guápiles.
Los supuestos delincuentes aprovechaban que los propietarios de los carros los dejaban afuera de las viviendas o en las vías públicas sin protección.
Cuando los dueños estaban despistados, los cacos abrían los automotores con herramientas especiales y los ponían en funcionamiento para huir. Luego los vendían en el mercado negro en su totalidad o por piezas.
ESTRUCTURA
Walter Espinoza, director del OIJ, dijo el día de los allanamientos que se realizaron de forma simultánea en Alajuela, Heredia, Desamparados, Pavas y Aserrí que esta es una organización muy bien estructurada y tiene una amplia trayectoria en el ámbito de la delincuencia en San José.
Pupus además de liderar se encargaba de vender los vehículos, abrirlos y custodiarlos hasta su destino final, mientras que la mujer realizaba la vigilancia y logística de los robos.
Otro de los hermanos se encargaba de las labores de inteligencia y contravigilancia en el momento de los golpes. El último Mora Fallas los abría y trasladaba.
Por su parte, los Sandí Fallas desarmaban los automóviles en el lugar donde los escondían.
PERIODISTA: Marycruz Brenes Mejía
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Martes 10 de Agosto, 2021
HORA: 01:00 AM