Las medidas para salvar a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) deben ejecutarse a la mayor brevedad posible, de acuerdo con Walter Muñoz, diputado del Partido Integración Nacional y presidente de la comisión legislativa que investiga el manejo en la institución.
El legislador es del criterio que urge meter el bisturí en la Caja para remover la corrupción interna porque si continúan el pésimo manejo financiero y las malas decisiones administrativas, el paciente “podría complicarse”, por eso el tratamiento “es necesario”.
A continuación, un extracto de la entrevista con Iary Gómez, gerente general del Grupo Extra, y Sandra Cordero, directora de DIARIO EXTRA.
¿Cómo analiza el manejo administrativo de la Caja?
-La Caja tiene más de 50 mil funcionarios, 400 mil metros cuadrados de construcción, un presupuesto igual al de un país como Belice, ahora tiene un ingreso del 10% de los préstamos… No es posible entonces que la Caja sea mal administrada. Nuestra propuesta no es que la Caja esté debilitada, sino fortalecida, con el objetivo de que usted como usuario tenga la cita cuando la necesite y tenga soluciones.
¿Cuáles propuestas tienen para fortalecer el IVM y los regímenes de pensiones?
-Para salvar el régimen de salud y el de pensiones, además de incorporar un régimen de riesgos de trabajo (que ya le pertenecía a la Caja), proponemos traer nuevos recursos, generando legislación por medio de preinversión en infraestructura, siempre y cuando la institución tenga una administración diferente, que las inversiones no sean de riesgo y que tengan mejores dividendos.
¿Quién vigila el tema de inversiones en la Caja?
-Desde el tema actuarial hasta el Comité De Inversiones y Riesgos han sido responsables. Consideramos que la Dirección Actuarial de la junta directiva de la Caja. La Dirección Actuarial es una especie de fiscal que debe informarles a principio de año a todos los costarricenses cuál es el estado del régimen de salud y el de pensiones. Estamos en una incertidumbre si hay o no solvencia para el régimen de pensiones. La composición de la junta directiva hay que cambiarla y nos tienen que dar las cifras reales de la Caja.
¿Cuánto costará la incorporación del tercer régimen a la CCSS?
-Nada. Más bien nos va a traer recursos del Instituto Nacional de Seguros (INS). Dicha institución ha venido siendo subastada y en proceso de debilitamiento. Antes de que se lleven el régimen de Riesgos del Trabajo, mejor traerlo a la Caja.
¿Usted cree que el INS estaría de acuerdo con que Riesgos del Trabajo vuelva a la CCSS?
-Eso pasa por un decreto del presidente Alvarado. El régimen de Riesgos del Trabajo es de la Caja. La ley constitutiva de la Caja lo tenía y el INS se lo llevó cuando era una institución que brindaba servicios. El INS no debería dar atención porque se convirtió en una aseguradora que compite con las privadas. El régimen es un reclamo legítimo de los asegurados porque le pertenece a la Caja. Además se están llevando miles de millones en una institución que funciona como la caja chica del gobierno. Al INS le quitaron dinero para bonos Proteger, también para una carretera. Pusieron a las comadrejas a cuidar el gallinero y hay que traerse el régimen a la Caja. Es lo único salvable del INS.
¿Usted ha hablado con el presidente sobre el tema?
-He hablado con dos: Luis Guillermo Solís y este. Hablé con dos expresidentes de la Caja, pero no han querido hacerlo. Se le planteó a (Román) Macaya, pero no ha tenido interés. Cada presidente ejecutivo que pasa por la institución se siente dueño de un patrimonio que no es de ellos. Los asegurados tienen que reclamar su derecho a tener un régimen para que cuando haya un accidente no tenga que ser trasladado (al INS) e incluso le cobran por tener rehabilitación porque el seguro de la Caja no le cubre eso. Se estaría dando cobertura total en el Hospital del Trauma, el cual debería ser el hospital 30 de la Caja.
¿Si no se acogen esas recomendaciones que usted plantea cuál sería el panorama para la CCSS?
-La atención va a seguir lenta, el colapso financiero será una realidad y la corrupción continuaría dentro de la institución porque seguirían nombradas personas cuestionadas. Si no se implementa una serie de cambios, no habría sostenibilidad a corto plazo para ningún régimen. Ni siquiera tendríamos la posibilidad de mejorar los ingresos, ya que cada día hay más personas desempleadas y en la informalidad, lo cual debilitará el sistema. El presidente no está bajando la deuda con la Caja, solo pide prestado y da el 10%. La deuda no se paga así; o se paga de un solo, pide un préstamo total, o veremos a ver qué pasa con la institución.
¿Cuáles recursos propios de la CCSS se pueden mover para fortalecer los regímenes?
-Acabando con la corrupción de la Caja, a favor se tiene un 4% del presupuesto. Las malas compras, las malas inversiones, la compra de un medicamento de $2 millones que después no se utilizó. Ese y muchos ejemplos más han llevado a la Caja a gastar millones de dólares que son recursos internos y pudieron aprovecharse. Lo primero que se debe hacer es cambiar la mala administración de los recursos.
¿Salarios?
-Internamente se gasta mucho en salarios. Hay que plantear una reforma para que todos los médicos trabajen dando consulta. Existe una enorme cantidad de puestos administrativos médicos. La doctora Balmaceda tenía 14 médicos generales haciendo cartas en el Hospital San Juan de Dios. Internamente hay una fiesta y es inconcebible que la Caja se haya metido en cosas que no corresponden a la salud; que el subdirector del San Juan de Dios, teniendo dedicación exclusiva, hace guardias y se gana ¢20 millones. Hay que dar a conocer esa corrupción interna. Nuestro dinero es administrado en una institución en donde Macaya no dice nada. Quizás tendrá cola, pero creo que ya debió denunciarse la corrupción interna. En el Ceaco hay un montón de respiradores que no se usaron.
¿Qué se vislumbra para la CCSS?
-La realidad es que nos encontramos una institución insolvente en medio de una búsqueda de recursos. No vengo a decir que la Caja va a quebrar o va a desaparecer y hay soluciones si hacemos las medidas que propongo.
¿Cuál es su opinión sobre el EDUS?
-Es un sistema en el que han invertido $75 millones. Esperaría que con ese monto el expediente fuera el mejor del mundo y permitiera al médico no solo información administrativa, sino también clínica. Es mucha plata y la realidad es que el EDUS es un sistema limitado, no es seguro y hay gente que puede acceder a la información. El sistema debe ser más confidencial, más seguro y permitir la firma digital de la receta. Es un sistema vulnerable, de poca seguridad y se debe hacer una investigación para ver si esos $75 millones en realidad se invirtieron de buena manera. Si tenemos que depender de centros privados, no estamos atendiendo a la institución. Antes los presidentes ejecutivos decían que la Caja era para darles un poquito a todos, más bien creo que es darle a quien necesite cuando lo necesite.
¿Se deben crear mecanismos para facilitar el aseguramiento?
-Totalmente. La Caja es una institución solidaria y debemos hacer que tenga los ingresos suficientes, pero bien administrados, para dar atención a las personas que tienen problemas de aseguramiento. En América Latina quedó demostrado con la pandemia que los sistemas eran tan débiles que ahora los presidentes están optando por invertir en seguridad social. Tenemos que facilitar el aseguramiento, aunque sea por montos más pequeños. Hay que facilitar el seguro voluntario, pero si hoy te enfermas tenés que ir a un Ebais a las 4 de la mañana para ver si te atienden y después le dicen: “Vaya a emergencias”. Uno va, lo dejan mojándose afuera y cuando tiene el apéndice perforado lo pasan. Esos son los problemas que urge resolver. Si seguimos deshumanizando a la institución, no vamos a hacer nada.
La comisión especial de la CCSS debe emitir un informe sobre el estado de la institución. ¿Cuáles recomendaciones podrían ir perfilándose?
-A título personal quiero recomendar que la Caja exija que toda la inversión social que hace con la población migrante sea considerada como pago de la deuda externa. Estamos gastando plata y que esa deuda externa se devuelva para seguir invirtiendo en la población migrante, que ya de por sí se está atendiendo. El presidente de la República puede llevar esa gestión y es posible de realizar. Costa Rica es uno de los países que tienen más migrantes por habitante. Se está invirtiendo en salud, educación y vivienda, por eso planteo que se reconozca o devuelva esa inversión. Sería una medida original y auténtica que no le dicen a usted “pague más por el seguro”. Los informes son vinculantes, se discuten y se les debe dar seguimiento. Mi labor como presidente de la comisión especial de la Caja es externar cuánto se ha incrementado el gasto por semana y cuánto se tiene que recuperar a corto plazo.
En el último préstamo se aprobó un 10% de los recursos para la CCSS. ¿Qué opina sobre el tema?
-Es un engaño para que a partir de ahora les aprobemos todos (los préstamos).
¿Cómo analiza el tema de vacunación? ¿En el informe habrá un apartado para ese tema?
-La vacunación tendrá un capítulo. Le pregunté al ministro (Daniel Salas) por qué no se compró la vacuna Moderna y nos dijo que era muy cara. Más caros nos salieron el montón de muertos. Si hubieran agarrado 10 millones de dosis entre tres empresas estaríamos vacunando hasta turistas. ¿Por qué no quisieron la vacuna rusa? Hay que decir que la vacunación ha sido desordenada. No se quiso usar antivirales y pudimos parar un montón de infectados. En muchos países se compraron vacunas con sobreprecios. Igual se hicieron negocios con las mascarillas. Es irónico, a las personas sanas las mandaron para la casa y nunca aumentaron la inmunidad de las que tenían factores de riesgo con medicamentos que les ayudaran. Eso fue un error. Hoy Costa Rica tiene 200 mil personas con inmunidad baja, pero no les dan vitamina C, ni sol, ni nada. El ministro de Salud es preventivo y no curativo. La pandemia se ha manejado comercialmente y la vacunación no fue lo que debió ser.
PERIODISTA: Aarón Chinchilla Carvajal
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Lunes 09 de Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM