La contralora general de la República, Marta Acosta, aseguró en la Comisión de Hacendarios que lo analiza, que el quinto presupuesto extraordinario de la República se compone en buena parte de superávits de las instituciones.
Según los datos de la Contraloría, el presupuesto tramitaría un monto de al menos ¢77 mil millones, el gobierno estaría reportando una baja de ¢5.360 millones, aproximadamente y un aumento ¢82.500 millones en ingresos que obtuvieron por financiamiento.
“Del financiamiento, aproximadamente el 80 %, es decir ¢67.615 millones corresponde a colocación de títulos valores de largo plazo y el 20 % a recursos de vigencias anteriores de los órganos desconcentrados, que se compone de ¢554 millones de superávit libre, un 4 % y ¢14.774 millones de superávit específico”, comentó Acosta durante su presentación ante los diputados.
Cerca del 76 % de todo el presupuesto extraordinario se estaría asignado al Ministerio de Educación Pública (MEP) y al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
PRESIÓN A LA DEUDA
La deuda interna es uno de los porcentajes que más presiona a que la crisis de endeudamiento que tiene el Gobierno se agrave.
“En relación con el aumento de colocación en el mercado interno, este asciende a ¢67.615 millones que equivale a un 0,2 % del PIB, de ese monto, el 74 % se asigna a gasto corriente y el 43,1 % al pago de la Caja de parte del MEP, según el convenio”, aseguró la contralora en comisión.
La contralora general explicó que, si el gobierno no encuentra cómo hacer frente a los gastos que está de momento cubriendo con superávit, va a tener que recurrir a endeudarse más.
“Es probable que el gobierno deba recurrir a colocar aún más, esto debido a que ¢15.328 millones de los recursos netos del proyecto corresponden a superávits de los órganos desconcentrados, dichos recursos no corresponden a recursos líquidos recibidos en el 2021, sino movimientos de caja, por lo que es posible que, sin esos montos del superávit, si el gobierno no cuenta con ingresos, deba colocar títulos valores para hacer frente a estos gastos”, explicó Acosta.
TECHO A LA DEUDA
El gobierno y los diputados habían llegado a un acuerdo para fijar techos a la deuda nacional, de manera que se lograra retomar el control sobre las finanzas y el descalabro que enfrenta actualmente el país, inclusive forma parte de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener el préstamo de $1.778 millones.
“El compromiso menciona que la deuda del gobierno no sobrepase el 69,7 % del PIB. Al mes de junio, esta razón se ubica en el 68,7 % y la Dirección de Crédito Público estima que a diciembre el saldo de la deuda, considerando los dos primeros desembolsos del FMI, alcance el 70,9 % del PIB” agregó Acosta.
RESULTADOS FISCALES
Finalmente, Acosta dijo que la propuesta del nuevo presupuesto extraordinario va a impactar directamente sobre los resultados fiscales que registra la hacienda pública.
“Un aumento del déficit financiero de un 0,2 % del PIB y el déficit primario en el mismo monto, así también el déficit de cuenta corriente, el mayor desequilibrio se explica por el aumento del gasto por ¢45.975 millones en transferencias, ¢25.551 millones en la partida de remuneraciones y ¢12.662 millones en servicios, entre otros, aunado al hecho de que la mayoría de los ingresos incorporados son por financiamiento”, citó la exposición de la jerarca.
Finalmente, la contralora enfatizó en que las finanzas del Estado siguen su curso a un mayor deterioro y ello se reflejaría en el trámite de este presupuesto.
“El proyecto incorpora recursos que provienen de los organismos desconcentrados que no corresponden a movimientos de efectivo recibidos en el 2021, un 82 % de los recursos de financiamientos son colocaciones de títulos asignados a gastos de diversa índole, llevando a un deterioro de los principales resultados fiscales”, concluyó Acosta.
El proyecto sigue en análisis de la Comisión de Hacendarios.
PERIODISTA: Mario Taboada
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Lunes 09 de Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM