Burla al comercio y trabajadores
Editorial
Los cambios en las medidas de restricción que anunció el gobierno para lo que resta del mes no son más que una burla para el comercio y una gran parte de trabajadores que viven ganándose su sustento en la calle día a día.
De estos jerarcas no se puede esperar menos, pues es a lo que se han dedicado desde hace más de 3 años cuando iniciaron su gestión, e incluso desde que arrancó la pandemia.
El único cambio visible, si se le puede llamar cambio, es la hora de más que se podrá circular en la calle, lo cual desde cualquier punto de vista no remedia nada, por el contrario, es solo una forma de quitarse de encima los constantes reclamos de los dueños de comercio que son los que realmente siguen en cuidados intensivos por la asfixia a la que el Ejecutivo los tiene sometidos desde hace año y medio.
Las soluciones tampoco están jaladas del pelo, la gente necesita comer, los negocios se tienen que mover, la oportunidad para transportar personas se debe ampliar para que la economía tenga un respiro.
El gobierno parece que guarda un completo desinterés por lo que la gente lleva a su mesa, si es que logra hacerlo en medio de esta crisis, además parece que cree que las finanzas del Estado crecen solas o con una varita mágica moviéndose tres segundos.
Ya lo dijeron claro las cámaras empresariales al presentar un estudio en el que llegaron a la conclusión de que el Ministerio de Hacienda está dejando de percibir ¢222 mil millones en impuestos por el cierre de negocios tan temprano, por motivo de las restricciones.
Basados en esta y otras cifras, aseguraron que además dar un golpe a la economía de sus negocios y del propio Estado, no se soluciona la crisis del desempleo, siendo esto más bien un caldo de cultivo para que este gran hueco siga creciendo, pues según señalaron, con una acción tan simple como subir la restricción hasta las 11 p.m. habría promovido la creación de 17 mil nuevas fuentes de empleo.
No sabemos si en Zapote no leyeron bien la información suministrada por los empresarios, o simplemente la vieron como un estudio más al que no le tomaron importancia, como suele suceder con muchas cosas desde hace 7 años.
Lo que no concuerda es que continúen promoviendo la vacunación, pero al mismo tiempo el encierro, pues en teoría, como sucede en casi todos los países donde avanzan con la inmunización, se debería tener más libertades, más tomando en cuenta que en Costa Rica más de la mitad de la población ya fue inoculada.
Ya es conocido que una sola dosis no es suficiente para protegerse y que incluso la vacuna, de la casa farmacéutica que sea, no es garantía de no contagiarse, sin embargo, la población ya tomó consciencia y en su mayoría sí vemos que muchos han buscado la primera inyección en las últimas semanas y se involucran activamente en protocolos para poder hacer vida un poco normal.
Pero por más que se avance, para Salud esto no es suficiente y para Presidencia tampoco, que siguen viendo normal que aumente el 50% del empleo informal, el cual podría continuar creciendo si no se dan más aperturas para que los comercios vuelvan a contratar personal.
La cifra de 430 mil personas desempleadas es fría, pero si lo vemos por familias, son más de un millón de personas que no tienen el sustento asegurado en sus casas y si no se buscan soluciones ese 17% de personas en busca de un trabajo digno se va quedar corta en unos meses.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Sábado 07 Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM