Marco Vinicio Herrera Montero, de 57 años, fue brutalmente asesinado a puñaladas por un acompañante en un restaurante de El Alto en Guadalupe, San José.
De acuerdo con fuentes judiciales, los comensales dieron aviso a las autoridades, ya que la víctima aún parecía tener signos vitales, por lo cual se desplazó una ambulancia a la escena.
Los paramédicos estabilizaron al paciente, lo subieron a la unidad para trasladarlo al Hospital Calderón Guardia, pues las heridas comprometían su vida, pero minutos antes de ingresar al centro médico falleció.
Los socorristas alertaron al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), cuyos efectivos arribaron al sitio para hacer el levantamiento del cuerpo y llevarlo a la morgue, donde le practicarán la autopsia correspondiente.
Por otra parte, los oficiales lograron detener al sospechoso de cometer el homicidio, lo identificaron con los apellidos García Hernández, de 39 años, a quien atraparon en las cercanías del lugar.
ÚLTIMA COMIDA
El reporte preliminar de los agentes del OIJ indica que ambos sujetos entraron al restaurante y de un momento a otro Hernández se balanceó sobre Herrera apuñalándolo con el cuchillo con que estaban comiendo.
Luego de cometer el acto, salió corriendo del local dejando a la víctima boca arriba sobre el suelo.
A su vez trascendió que, gracias a la ayuda de los otros clientes, los uniformados pegaron al presunto asesino ya que les dieron todas sus características.
Luego de la detención pasaron al supuesto homicida con un reporte al Ministerio Público, donde le determinarán su situación jurídica.
ESPÍRITU AVENTURERO
DIARIO EXTRA conversó con Carolina Herrera, hija del fallecido, para conocer detalles de Marco Vinicio.
Ella comentó que era un hombre con espíritu aventurero, además les enseñó mucho a ella y sus hermanos.
“Creció como boy scout y hasta la fecha era de ponerse los tenis y meterse a buscar en los lugares boscosos alguna catarata o río porque esa era su vida, la aventura”, expresó.
Agregó que era deportista, ya que le gustaba el baloncesto y como buen tico también mejenguear.
“Le encantaba pasar jugando básquet y cuando no estaba con el baloncesto le encantaba también tirarse a jugar una que otra vez futbol, con sus conocidos y amigos, siempre fue muy alegre y es algo que no se me va a olvidar nunca: su gran sonrisa, la cual nunca dejó de mostrar”, manifestó.
Añadió que Marco Vinicio hacía trabajos de soldadura, ocupación en que se desempeñaba hace muchos años.
Lo apasionaba tanto su trabajo que, siendo vecino de Sámara en Guanacaste, se trasladaba hasta la capital si un conocido lo llamaba para labores de soldadura.
También al hoy occiso le apasionaba la playa. Le costaba adaptarse al trajín de la ciudad, ya que su lugar favorito y donde creció fue Sámara, al lado del mar.
“En realidad él amaba la playa, estaba totalmente enamorado del mar y vivía desde hace seis años en la Villa Sámara de Guanacaste”, expresó.
MAESTRO DE VIDA
Carolina comentó que él fue su maestro de vida, a pesar de su edad siempre la tomó de la mano para seguir enseñándole.
“Él fue mi maestro en la vida, me apoyó en todos mis procesos y caídas, al igual que a mis hermanos, siempre fue incondicional tanto con nosotros como con cualquier persona que lo rodeaba, siempre trató de verle el lado positivo a las cosas para salir adelante.
Nos enseñó a nadar, a armar las fogatas y hacer nudos, así como algunos detalles del mar que era su otra pasión”, declaró.
Los familiares se encuentran realizando los actos fúnebres para despedir a su ser querido.
PERIODISTA: Josué Castro Chavez
EMAIL: [email protected]
Lunes 02 de Agosto, 2021
HORA: 12:00 AM