1. La endometriosis es una enfermedad muy frecuente que afecta probablemente al 8% de las mujeres en edad reproductiva. A pesar de esta frecuencia suele ser poco conocida por la población general, aun cuando fue descrita en el ámbito médico desde finales del siglo XVII.
2. Para comprender lo que sucede con esta enfermedad, debemos recordar que el útero o matriz tiene una capa interna llamada endometrio, que es la que anida al bebé durante el embarazo, y cuando no hay fecundación es la que sangra y se expulsa con la menstruación.
3. Por razones poco conocidas, en la mujer con endometriosis aparece un tejido idéntico al endometrio, llamado implante endometriósico, en diferentes partes del cuerpo, sobre todo en los órganos pélvicos como el ovario, las trompas, la vejiga y los intestinos, con el agravante de que, con cada periodo menstrual, estos implantes se inflaman y sangran.
4. Por lo general el síntoma cardinal es el dolor pélvico, casi siempre severo, que se presenta con cada menstruación y que cede una vez que acaba el sangrado menstrual.
5. Pero las manifestaciones de la endometriosis van más allá y da otros síntomas acordes con los órganos afectados. Así, si el implante endometriósico que se ubica en la vejiga puede provocar molestias urinarias y hasta sangrado con la orina, si está en el intestino puede generar manifestaciones digestivas, diarreas, retortijones y hasta sangrado con la defecación.
6. Algunas veces los implantes se ubican en las paredes internas de la vagina y/o en la superficie de la matriz, provocando dolor con las relaciones sexuales. Todos estos síntomas ocurren durante la regla.
7. Con el tiempo y sin tratamiento la inflamación y el sangrado generan adherencias en los órganos pélvicos que producen que los síntomas se prolonguen a lo largo de todo del mes, y además puede afectar la trompas y los ovarios, condicionando cuadros de esterilidad que suelen ser difíciles de tratar. Particularmente cuando afecta el ovario puede provocar quistes de tamaño variable que tienen ese sangrando mensual que con el tiempo adopta un color achocolatado característico.
8. De forma sorprendente algunas mujeres no sienten ninguna molestia y el diagnóstico se realiza de forma incidental, al realizar una cirugía pélvica por otra razón, sea la extirpación del apéndice, o de un quiste de ovario, por ejemplo. Por el contrario, en otras los síntomas son intensos al punto de comprometer el diario vivir tanto en la esfera laboral, social, como en la vida de pareja.
9. Hoy contamos con varios métodos diagnósticos que nos permiten localizar los implantes y determinar el grado de severidad, con esa información se decide el tratamiento. En primera instancia se utilizan medicamentos tomados, pero en casos más avanzados se opta por medicamentos inyectados y en algunas pacientes es necesario realizar una operación destinada a remover los implantes endometriósicos.
10. Para la mayoría de las pacientes los tratamientos son muy exitosos. Sin embargo, en algunos casos es necesario utilizar varios tipos de abordajes con el fin de controlar la enfermedad. De igual manera, los tratamientos nos permiten en muchos casos que la mujer recupere su fertilidad y pueda embarazarse.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
EMAIL: [email protected]
Lunes 19 de Julio, 2021
HORA: 12:00 AM