Jueves 20, Julio 2023

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° San José, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Alajuela, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Cartago, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Heredia, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Limón, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Guanacaste, CR

  • Pronóstico del tiempo

    ° / ° Puntarenas, CR

Opinion

¡Cochinada!

Opinión

Con el paso de los años, y con el consecuente cambiar de los tiempos, se nos han ido quedando en el camino palabras que estaban ligadas al diario decir coloquial del costarricense, y de su despreocupada manera de transmitir ideas de la forma más práctica y sencilla, tal cual es, hablando tico, para más señas.

Hablando se entiende la gente… reza el dicho. Por eso y, aunque sea a modo de, a ver qué pasa, sería interesante sentar a un adolescente y a uno de nuestros octogenarios dicharacheros, para que sostengan una charla casual, solo para ver cuánto de aquel manoseado castellano del siglo pasado entenderá el confundido mancebo o, volteando la tortilla, cuánto de la jerga del conectado millennials entenderá el abuelo que, me lo puedo imaginar, desde el principio estará con el ceño más fruncido que de costumbre, tratando de entender el desbarajuste que escucha.

Recuerdo, hace apenas unas pocas décadas, aquella frase desgarradora de doña Carmen: “¡Cochinada, se fue la luz y la novela estaba buenísima!” o, un poquito más reciente y casi al borde de las lágrimas, “¡Pero qué cochinada, otra vez se jodió la lavadora, y tan buen sol que está haciendo hoy!” Así, uno empezó a ligar el asunto de la cochinada a pequeñas desgracias caseras, de manera que toda frase que llevara esa palabreja, indicaría que nada bueno estaba pasando o iba a pasar...

Recién se destapó un grande y nutritivo tamal (el tico entenderá) al que las autoridades bien han llamado el caso Cochinilla (la cochinilla es un insecto parásito que, si no se ataca, acaba con toda la cosecha, la metáfora es, por demás, exacta). Hubo un gran despliegue de agentes de diferentes cuerpos policiales, cobertura mediática y, tal y como debería ser, un burumbún de alcances estratosféricos. Y es que las personas detenidas (actualmente todas en libertad, dicho sea de paso, en este estado de derecho que nos cobija y, por ende, inocentes hasta que se compruebe lo contrario…) no se les señala por la sustracción de tres pesos, ellos, y ellas, desde luego no son de aquellos delincuentes que esperan en callejuelas oscuras para, con un afilado puñal en la espalda de sus víctimas, despojarlas de lo poco que carguen encima; estos que ahora están bajo investigación, según nos cuenta la prensa, son de otro nivel, son las grandes ligas de cómo, de manera organizada, sistemática y sostenida, se puede saquear las arcas del erario de manera solapada, casi de forma imperceptible.

El asunto es que, a la vuelta de la esquina, están las elecciones nacionales donde, una vez más, acudiremos a las urnas con la esperanza de que, tal vez, esta vez sí… Pero, en el horizonte político no se vislumbra ningún prócer, alguien que no tenga compromisos adquiridos (desde ya) con algún tagarote, de esos que ven, en la campaña política, un fondo de inversión de oportunidades insuperables, alguien que de verdad quiera ejercer el poder en beneficio del país, de la gente más necesitada y no de sus propios intereses, el de sus familiares, de sus socios y de sus amigos. Generaciones de desengaños y de corrupción, alimentan la desazón y la desconfianza de un pueblo que ya no aguanta tanto descaro e impunidad.

Puede que la charla entre un adolescente y un adulto mayor, no resulte tan fluida para ninguno y hasta haya confusión a la hora de procesar algunos términos, pero el sonado caso Cochinilla nos ha enseñado que, para hacer chorizos, para robar, para ser un desvergonzado cualquiera y para un sinfín de ilícitos más, maleantes, infiltrados en el sector público y el privado, se entienden a la perfección, haciendo una mancuerna insuperable, en deterioro del buen nombre de las instituciones y el de sus empresas. Y no se crea que toda esta matráfula de chanchullos es pan comido ¡Qué va! Para que el negocio funcione, para que la inversión sea rentable, todos los involucrados tienen que “trabajar”, para organizar un ilícito (casi) a prueba de fallas, entrar al complicado engranaje de la administración pública y, desde ahí, ubicar a las manzanas podridas, sin las cuales, el tráfico no sería productivo.

Pregunta para esas personas que están en la etapa de precandidaturas, y para los que ya están clasificados a la final que se jugará en febrero próximo ¿Qué los hace diferentes a sus antecesores para que este pueblo cansado de tanto ladrón y oportunista les crea? Cada vez somos menos los que nos dejamos llevar por arengas baratas; cada vez somos más los que estamos cansados de tanta insolencia, de tanta ¡Cochinada!

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

EMAIL: [email protected]

Miércoles 07 Julio, 2021

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA

ÚLTIMA HORA