El Tribunal Penal de Quepos, que se trasladó a San José por cuestiones de espacio, continuó este martes con el debate por la muerte de cuatro estadounidenses ocurrida durante 2018 en un accidente acuático sufrido por un grupo de 14 vacacionistas mientras realizaban rafting en Quepos, Puntarenas.
En el segundo día del juicio, el tribunal recibió el testimonio de Ernesto Sierra, Javier Caso, Margarita Estrada y Mairy Rodríguez, todos familiares de los fallecidos.
Por la muerte de los norteamericanos Ernesto Sierra, Andrés Denis, Jorge Caso y Sergio Lorenzo, la Fiscalía vincula como sospechosos a un sujeto de apellidos Pessoa Calvo y dos más apellidados Contreras Martínez, quienes bridaron un servicio de turismo a las víctimas.
Los tres hombres son procesados por los presuntos cuatro delitos de homicidio culposo y dos delitos de omisión de auxilio.
Entre los principales alegatos expuestos por las representantes del Ministerio Público al tribunal de juicio está la falta de permisos municipales por parte de la empresa tour operadora de la zona de Quepos.
La Fiscalía resaltó que, además de la carencia de los permisos municipales, los guías de la travesía en dicho río no contaban con algún tipo de credencial que validara su trabajo
El caso se mantiene bajo el expediente 18-001456-0072-PE y se extenderá hasta el próximo 16 de julio.
LOS HECHOS
En apariencia, el 18 de octubre del 2018 un grupo de 14 norteamericanos llegaron a suelo costarricense para disfrutar cuatros días de vacaciones, en los cuales celebrarían la despedida de soltero de una de las víctimas.
Ante esta situación los gringos habrían alquilado una vivienda ubicada en Playa Hermosa de Garabito, Puntarenas, para luego regresar a suelo estadounidense el 21 de octubre.
Según detalla el Ministerio Público, el mal tiempo que imperaba en la zona hizo que las embarcaciones en que realizaban rafting se tornara difícil y producto de la fuerte corriente en ese momento, las balsas volcaron y los extranjeros cayeron en el cauce.
Las autoridades en esa ocasión lograron la extracción de las personas, sin embargo, pese a la rápida acción de los socorristas, cuatro personas murieron ahogadas.
“CONFÍO EN LA
JUSTICIA DE ESTE PAÍS”
La primera en dar su parte testimonial fue Mairy Rodríguez, madre del joven fallecido Jorge Caso, quien no pudo contener las lágrimas al recordar la partida de su hijo.
Rodríguez expresó ante el tribunal que espera se haga pronta justicia por la muerte del norteamericano, quien se encontraba estudiando Medicina.
“Busco con mi venida aquí tratar de que este episodio se aclare lo mejor posible. Confío y quiero que esto quede bien claro: confío en la justicia de este país. Yo lo que quisiera es que se aclaren los hechos, que se haga justicia y quiero que entiendan que para mí es algo extremadamente difícil estar aquí”, expresó.
La mamá del occiso indicó que pasó por nuestro país a finales de la década de los 90, cuando la situación política que atravesaba su natal Cuba la obligó a salir de la isla.
Según mencionó es la primera vez que está en Costa Rica después de la tragedia y dijo no conocer a ninguna de las personas involucradas.
"Viví en este país por un año en 1997, es una combinación de sentimientos difícil de explicar. Salí de Cuba con quinto año de Medicina sin poder terminar la carrera, porque si la terminaba no podía salir. No tenía hijos, ya estaba casada, pero tomé esa decisión pensando en un futuro, en mi familia”, agregó.
Rodríguez manifestó que ese año viajó a suelo tico para terminar su carrera universitaria en compañía de el ahora fallecido cuando tendía un año de edad.
"Fue en Costa Rica que se me dio la posibilidad de poder realizar mi sueño, desde el punto de vista profesional. Viví aquí un año, con mi hijo Jorge en ese momento de un año, y se hizo realidad mi sueño, hoy en la actualidad soy médico en los Estados Unidos”, externó.
La mujer entre lágrimas y recuerdos mencionó que su hijo siguió sus pasos, por lo que estudiaba Medicina.
“Es como una contradicción, un país que nos dio tanto y que a la misma vez es el país en el que se va mi hijo”, puntualizó.
TODO PAGO
Rodríguez acotó que, a través de llamadas constantes, su muchacho le explicó cómo se organizaron en Costa Rica.
“Mi hijo me dijo que entre todos habían pagado una casa que tenía la comida y hasta más, tenían una persona que les cocinaba, que los llevaba en un transporte propio de la casa. Una de las cosas que querían hacer era el tour de rafting”, señaló.
En los últimos contactos que mantuvieron, Jorge le contó a su madre que ya tenían programado el viaje al río.
“Según me dijo mi hijo la casa era muy segura, con todas las condiciones adecuadas y estaban programando los tours, que no me preocupara, que todo estaba muy bien coordinado, que él estaba feliz. La última vez que hablé con él fue la noche del 19, estaba muy contento en la casa, estaba celebrando y al otro día tendrían el tour de rafting”, manifestó.
ÚLTIMO MENSAJE
Doña Mairy expresó durante su comparecencia el último contacto que tuvo con Caso antes de que sucediera el percance.
“El último mensaje fue ‘ya llegamos al rafting’. Yo le respondí ‘cuídense mucho, que Dios los proteja’, pero en ese momento en mi mente no pasó que pudiera ocurrir una desgracia”, recalcó.
La progenitora indicó que la mala noticia la recibió de la pareja en ese momento de su hijo mayor.
“Empecé a llamar a mi hijo y no me respondió, llamé a Marco Antonio, tampoco me respondió, Luis tampoco me respondió y no sé por qué en ese momento pensé que algo grande había pasado. Laura me confirmó que ellas allá en México habían recibido la llamada de alguno de los muchachos explicando que había pasado algo terrible en el río y que algunos de los muchachos estaban desaparecidos”, detalló.
Javier, otro hijo de la mujer, después de muchas horas de estar buscando una noticia, logró contactar a un primo que se mantenía en nuestro país.
“Mi hijo llama a su primo Marco Antonio, que era uno de los que estaban aquí. Él le pide ‘por favor mi primo, si tú sabes que mi hermano ya no está vivo por favor dilo ya porque mis padres y yo necesitamos saberlo’”, mencionó.
Conforme se desarrolla la llamada y entre mucha incertidumbre, el allegado confirmó la noticia tan temida por la familia.
“En ese momento Marco Antonio le confirma a Javiercito que su hermano había aparecido, pero no vivo”, señaló.
Tras la llamada Javier les explicó la tragedia a sus padres. “Este evento nos cambió la vida definitivamente, no creo que mi hijo Javier, mi esposo y yo nos merecíamos esto, creo que nadie en la vida”, concluyó.
PERIODISTA: Erick Melendez Delgado
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Miércoles 07 de Julio, 2021
HORA: 12:00 AM