La gran cantidad de personas que habitan en las calles del país, en especial en la ciudad capital, hace que los oficiales de la Policía Municipal tengan que atender constantemente denuncias vinculadas con este sector de la población.
A pesar de que no hay un censo que indique la cantidad de personas que viven en la calle, algunas estimaciones indican que la cifra supera los 3 mil casos.
DIARIO EXTRA conversó Macelo Solano, director de Policía Municipal de San José, quien manifestó que los casos de habitantes de las calles se han multiplicado en los últimos años.
“Este es un fenómeno muy dinámico. De pronto, hay una condición de infraestructura que lo permite y entonces esa zona se llena de habitantes de calle, luego se toma alguna acción y estas personas se desplazan a otra zona” detalló Solano.
Para el director policial, los casos tienden a aumentar cuando hay edificaciones abandonadas o cuando algún comercio extiende el alero sobre la acera, generando un techo que brinda protección a las personas para alojarse en estos sitios.
Ante esto, los comercios han buscado la forma de cuidar sus locales y evitar que los habitantes de calles se apoderen de las afueras de estos.
“El comerciante pone un sistema de goteo de agua, que ocurre en algunas zonas; el comerciante rocía agua durante toda la noche para que los habitantes no estén en la zona, entonces se desplazan, por eso es muy variable” explicó.
PUNTOS DE CONCENTRACIÓN
Según detalló Solano, los lugares preferidos por los habitantes de calle son las estructuras abandonadas o bien; puntos cercanos en los que pueden recibir ayudas de iglesias, centros de apoyo u Organizaciones No Gubernamentales (ONG).
“La zona de avenida 7, calle 12, cerca de la parada de San Carlos es una de las preferidas por estas personas. Ahí ocurre eso porque muchas ONGs llegan a repartir comida con frecuencia, entonces la población se mantiene en esa zona porque es donde generalmente llegan en las tardes o las noches a darles asistencia. Aparte de eso, hay varios albergues privados y algunas iglesias les dan ropa; por lo cual se mantienen en esa zona” mencionó.
Según las apreciaciones de Solano, existen otros lugares utilizados por este grupo de la población, en el que buscan satisfacer sus adicciones.
“Otro punto es la calle 4, avenida 9, el acceso al Museo de los Niños. Ahí lo que ocurre es que hay una ONG que les reparte ropa y hay varias pensiones baratas que hacen que se mantenga la población de calle, además de un punto de tráfico de drogas que constantemente se interviene, pero que se renueva”, citó.
“Otra zona es la avenida quinta, aquí la condición es desastrosa. El comercio se fue de la zona que va desde la calle 16 hasta la calle 4. En esa zona el comercio se retiró, las cortinas siempre están bajas, algunos establecimientos se convirtieron en cuarterías, en bodegas. El poco comercio que ha quedado está haciendo un esfuerzo por mejorar el tono, pero hay una gran concentración de habitantes de la calle” narró.
DINERO PARA ADICCIONES
En esta última zona la cercanía con varios mercados lleva a dichas personas a convertirse en aforadores baratos, casi que de gratis para halar mercadería en horas de la madrugada y de la mañana a cambio de algún dinero o de frutas y verduras; eso hacen que se mantengan en la zona.
Las edificaciones abandonas han complicado el panorama, sitios de los que se apoderan, en los que podrían llegar a consumir bebidas alcohólicas y droga.
“Otro punto hacia el sur es el Parque Cañas; también en avenida 10 con calle 8, que presenta la misma dinámica pues tiene muchas edificaciones deterioradas”, señaló.
Según el dirigente policial, otras adicciones como el alcohol y los servicios sexuales agudizan la situación que se extiende por toda la ciudad.
“Otro punto de ingesta alcohólica es las cercanías de La Merced, ahí hay bares de poco perfil que han sido cerrados constantemente pero que hacen que haya un amarre de enfermos alcohólicos. Además, hay una población cautiva alrededor del parque que se dedica a trabajos sexuales, comercio clandestino de medicamentos, licores y cigarrillos. Esto hace que el enfermo alcohólico pueda conseguir licor, cigarros y servicios sexuales a precios muy bajos” externó.
San José de día y de noche
Marcelo Solano mencionó al Periódico de Más Venta de Costa Rica que el panorama en cuanto a la indigencia durante el día y la noche es muy diferente.
“Hay una franja horaria en la que el centro de la ciudad tiene poca actividad comercial y empiezan a aparecer dormitorios en algunas zonas del Paseo Colón y la avenida central”, citó.
Como puntos de concentración de habitantes de calle fuera del casco central se focalizan San Sebastián, Sagrada Familia y Paso Ancho; ahí hay una concentración de personas consumidoras de droga que viven en parques o debajo de puentes.
En Hatillo, detrás de la escuela también se extiende la problemática, ya que hay una propiedad que constantemente se llena de personas en condición de calle.
Por su parte, en Pavas hay aglomeración en la zona industrial sobre la vía principal; constituida principalmente por consumidores de droga y enfermos alcohólicos.
En términos generales, hay un movimiento constante prácticamente en toda la ciudad.
AUMENTO DE CASOS
Los datos del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y del Centro Dormitorio de San José, han dado cuenta de cómo la población crece pese a que se reportan números importantes recuperados a través de las iniciativas del Centro Dormitorio, de Chepe se Baña, de iglesias y organizaciones que están atendiendo a esta población.
“El Centro Dormitorio tiene una capacidad para 102 personas, desde el inicio de la pandemia se convirtió a un albergue, es más un albergue que un centro de atención. Chepe se Baña ubicó a 90 adultos mayores en condición de calle en San José, de esos ha logrado el rescate efectivo de 54 y se cree que podría haber aproximadamente 30 adultos mayores en esa condición”, explicó Solano.
El director de la Policía Municipal josefina detalla que en los últimos años la población femenina ha sumado mayor cantidad de casos, por lo que buscan atacar el problema para prevenir que más mujeres sufran de la situación.
“Ahora se va a trabajar en un proyecto de albergue de mujeres en condición de calle, una población que se hizo grande. La población femenina en condición de adicción no era tan grande hasta hace pocos años, hoy tenemos una cantidad de mujeres que se puede hablar de centenares”, agregó.
GÉNERO Y EDADES
Según mencionó Solano la relación entre las personas que habitan las calles josefinas es de aproximadamente 60% hombres y 40% mujeres.
“Es una proporción mayoritaria de hombres, pero el porcentaje de mujeres es cada vez más amplio. Si vamos algunos puntos como avenida 5 y calle 8, vamos a ver que en esa zona mayoritariamente la población que está en condición de calle son mujeres y como mecanismo de sobrevivencia se dedican a servicios sexuales a la misma población de calle”, expresó.
Solano mencionó que el más alto porcentaje de población en condición de calle son mayores de edad; entre ellos adultos mayores y embarazadas.
“En su mayoría son mayores de edad, no es frecuente encontrar menores en condición de calle, cuando se han encontrado se ha intervenido rápidamente con el Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
Los menores de edad se vinculan básicamente a situaciones de adicción.
“Se han reportado casos de menores de edad en condición de adicción, especialmente al cemento o un consumo temprano de alcohol, pero se han intervenido”, narró.
ABANDONADOS
Entre los factores que inciden que las personas lleguen a las calles están los temas familiares.
“El común de las historias es que se fueron porque los echaron de sus casas o ya había un consumo temprano de alcohol o drogas, lo que habría generado violencia intrafamiliar, denuncias de violencia doméstica, deserción temprana del sistema educativo, pérdida de trabajos y desintegración familiar”, explicó.
Solano mencionó al Periódico de Más Venta de Costa Rica que las personas llegan a las calles josefinas se han movilizado de otros puntos del país.
“En su mayoría no son vecinos del cantón central de San José, una cantidad viene de Pérez Zeledón, Puriscal, Limón, Zona Norte. Primero son expulsados por sus familias y luego por sus comunidades”, citó.
Para el funcionario, muchos de los casos se relacionan con personas que, en el pasado se mantenían de forma productiva en diversas actividades económicas.
“Algunos son profesionales, otros tenían trabajos estables y el común denominador es que su vida tuvo un cambio radical por abuso de drogas y consumo de alcohol”, comentó.
GRAVE PROBLEMA
Solano confirmó a DIAIRO EXTRA que el tema de la indigencia acapara la mayoría de casos atendidos por los oficiales, seguido por la atención de hechos delictivos.
“Hoy por hoy el principal problema de San José son los habitantes de calle, dejando en un segundo plano otro tipo de delitos. La cantidad de denuncias que recibimos por habitantes de calle es superior a la de otros delitos”, expresó.
Solano estima que en al ámbito policial implica la atención de diversos casos.
“Ocupa un lugar relevante en la cantidad de intervenciones que realiza la policía. Una cuarta parte de todas nuestras intervenciones es la regulación de habitantes de calle”, indicó.
EXTRANJEROS
Según el dirigente policial entre un 20% y 30% está conformada por personas extranjeras; en su mayoría nicaragüenses e incluso el caso de un estadounidense.
“Algunos en condición migratoria irregular, otros con permiso de trabajo, otros con permiso de refugio; pero es muy alta considerando que no debería haber ninguno en condición de calle si está bajo una condición migratoria”, externó.
¿SE PUEDE ERRADICAR?
Solano indicó que inicialmente se debe eliminar el 10% de habitantes de calle que hay por pobreza, segmento de la población que se puede priorizar.
“El sistema funcional del país tiene la capacidad para atender ese 10% de habitantes de calle que están en condición de pobreza extrema. Con el otro 90% hay que dividirlo, los habitantes de calle y adultos mayores están siendo atendidos fundamentalmente por ONGs privadas, pero es una población controlada, relativamente pequeña que se puede abordar”, detalló.
Para el dirigente policial, las diversas instituciones deben eliminar la problemática que también registra casos de personas con discapacidad y en estado de embarazo.
RESPONSABILIDAD
El director de la Policía Municipal mencionó a DIARIO EXTRA no se puede eliminar del todo, sin embargo, se podría contener y controlar.
Ante esto, Solano achaca la responsabilidad a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ya que el tema va más allá de un asunto de seguridad ciudadana.
“Una de las teorías es que la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) vea al habitante de calle como a un enfermo”, expresó.
Sin embargo, expresó que la ciudadanía deber entender que el caso no solo recae en un tema de seguridad, el cual intervienen, sino también en otras instituciones gubernamentales y las que no lo son.
“Es necesario que el tema se vea como un problema salud pública y no como un problema de seguridad ciudadana, que el abordaje sea interdisciplinario; con médicos, trabajadores sociales, psicólogos, psiquiatras y no con policías” señaló.
Para Solano, el avance en prevención ha sido poco y debería ser atendido como un problema de salud pública inicialmente.
“Hay mucho por hacer, se han hecho esfuerzos muy tímidos y la situación podría mejorar muchísimo si empezamos a verlo como un problema de salud pública y no como un tema de seguridad ciudadana”, recalcó.
DESINTERÉS
Solano reiteró que el trabajo no solo queda en los cuerpos policiales del país, ya que su intervención acapara más un ámbito de desplazar a estas personas de los lugares en los que buscan asentarse.
“Hay un desinterés de la CCSS de ver esta población de personas enfermas, el país carece de centro de desintoxicación a las drogas. Los esfuerzos del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) son muy importantes pero la labor fundamental viene por un trabajo medido, interdisciplinario, de recuperación” expresó.
Además, en el tema deben ser tomados en cuenta los familiares y la comunidad como tal.
“Hay también un desinterés por parte de las comunidades, de las familias por recuperar a sus seres queridos que están en las calles, creo que muchas familias están agotadas por problemas de adicción a las drogas, por desintegración familiar o violencia doméstica. Muchos tiraron la toalla y tienen un desinterés absoluto por esa persona que esta tirada en la calle”, expresó.
Por su parte, Solano indicó que el tema debe ser trabajado desde las escuelas y colegios del todo el territorio nacional, con el fin de evitar la problemática.
“Hace falta un esfuerzo educativo por anticipar el consumo temprano de drogas y alcohol. Creo que no hay una sensibilización, quizás no en los niños si no en los muchachos”, finalizó.
PERIODISTA: Erick Melendez Delgado
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Sábado 03 de Julio, 2021
HORA: 12:00 AM