Los industriales hicieron un llamado vehemente para que el Estado administre los impuestos y cuotas en pro del bien común de los ciudadanos y recalcaron que los fondos del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) para obras viales deben usarse en el desarrollo del país.
Enrique Egloff, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, explicó que es hora de que se sienten responsabilidades y que se dé un cambio. “Exigimos a las autoridades del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial acciones claras y prontas para erradicar la corrupción en Costa Rica, que permitan asegurar la ejecución de obra pública”, destacó.
En sus palabras, el contribuyente merece respeto y tiene derecho a exigir calidad en infraestructura, educación y en todos los demás servicios que se le han encomendado al Estado.
Según sus cifras, entre los años 2016 y 2020 el Conavi ha manejado un promedio anual de ¢332.804 millones. Una cifra nada despreciable que sale de los impuestos que de una u otra forma pagan todos los costarricenses para tener la infraestructura que permita movilidad, acceso a servicios y el fundamental trasiego de materias primas y productos terminados de la industria y el agro costarricense.
“Esas cifras de presupuesto anual son sumamente altas si lo contrastamos con lo que se recibe. Con lo que se paga, no es posible que tengamos las carreteras, puentes, e infraestructura que en realidad tenemos, la cual es verdaderamente deficiente y en algunos casos hasta deplorable”, añadió Egloff.
En promedio anual se pagan ¢497.000 millones en impuesto a los combustibles y más de ¢156.000 millones en impuesto a la propiedad de vehículos. De dichos montos, al Conavi le corresponden por ley el 21,75% y el 50% respectivamente.
“El mal uso de los impuestos que hemos pagado para tener buenas carreteras es algo que no se debe dejar pasar. En Costa Rica pagamos los combustibles más caros de la región, un impuesto a la propiedad de vehículos altísimo (marchamo) y peajes; también con nuestros impuestos se pagan los préstamos que se toman para infraestructura a cargo del Conavi, y sobre eso tenemos que sufrir la realidad: malas e insuficientes carreteras. Esta triste realidad se traduce en merma a la competitividad nacional, desempleo y explica en parte el alto costo de vivir y producir en esta nuestra tierra” añadió el empresario.
La mayor preocupación es que lo que vive hoy el Conavi no es un caso aislado. Los industriales enumeraron la compra de mascarillas de la Caja, las pensiones de lujo y otros privilegios y excesos que varios grupos insisten en defender. “Todo esto pagado con dinero aportado por todos los costarricenses”, replicó Egloff.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
EMAIL: [email protected]
Sábado 03 de Julio, 2021
HORA: 12:00 AM