Las familias del proyecto habitacional Duarco-Cocorí tomaron la finca donde se les prometió desde hace 15 años la posibilidad de construir una vivienda digna.
DIARIO EXTRA publicó en su edición del 21 de junio que las más de 200 familias estuvieron denunciando un “chorizo” en el proyecto que esperan desde 2006.
La polémica surge en relación con algunos acuerdos adoptados por la junta directiva del Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), donde le harían una zancadilla al Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), según denunciaron los afectados.
Al respecto se refieren a una interpretación que hizo el Banhvi sobre el artículo 73 bis de la Ley No.7052, que crea el Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV), donde señalan que el INVU no puede ser la entidad autorizada en proyectos de construcción de vivienda de interés social.
La molestia surge porque desde 1983 el INVU construye en terrenos propios y no entienden por qué hacen la interpretación a la ley para este proyecto, que aún no empieza ni los movimientos de tierra.
ULTIMÁTUM
Los vecinos dieron un ultimátum al afirmar que si al 30 de junio no había respuestas sobre los movimientos de tierra tomarían la propiedad.
Al ver que no tomaron en serio su advertencia, este jueves salieron a las calles para pedir que les permitan construir y que este proyecto se convierta en una prioridad.
El terreno se encuentra entre Agua Caliente de Cartago y el cantón de El Guarco.
La lluvia no fue un factor que impidiera a representantes de las 228 familias llegar al terreno y decir a las autoridades del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (Mivah) y el Banhvi que merecen un trato digno.
Duarco-Cocorí tiene un costo en esa primera etapa de ¢8.045 millones.
Oficiales de la Fuerza Pública se presentaron en caso de que transcurriera algo en la manifestación, sin embargo no intervinieron porque el movimiento fue pacífico.
PERIODISTA: Greivin Granados
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Viernes 02 de Julio, 2021
HORA: 12:00 AM