El Banco Central de Costa Rica tiene disponibles ¢169.768 millones para que intermediarios financieros como bancos, mutuales y cooperativas los lleven hasta sus clientes mediante créditos blandos.
No obstante, este remanente todavía no ha sido desembolsado. El dato corresponde al 22% de la totalidad de los fondos habilitados como parte del plan de facilidad especial de crédito.
La expectativa de Rodrigo Cubero, presidente del ente emisor, es que estos recursos se puedan colocar en lo que resta de junio para completar los ¢842.887 millones que habían habilitado.
De estos recursos, la mayoría se ha ido en readecuación de deudas con cerca de un 85%, mientras que si acaso un 7% se ha utilizado en el otorgamiento de nuevos préstamos.
Cubero participó en una conferencia organizada por la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) para hablar de este y otros temas. En criterio del jerarca la demanda de crédito se irá reactivando paulatinamente, pero es lógico que en este momento lo que están necesitando las empresas es una readecuación en las deudas para dar oxígeno a su flujo de caja.
De los datos proporcionados se deja ver que, quitando a las familias, los mayores beneficiados con las readecuaciones son las grandes empresas para un 19,7% contra un 8,3% referente a las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Los sectores que aparecen con una mayor cantidad de readecuaciones son el transporte, el comercio y los servicios. Entretanto, los hoteles y restaurantes se ubican en un sexto lugar.
La expectativa de estos fondos era que contribuyeran a la reactivación económica y el empleo, sin embargo Cubero señaló que tiene claro que esto es solo un aporte y tomará tiempo volver a la senda de crecimiento.
“Nuestro miedo es que hubiera una destrucción del tejido empresarial, que cerraran. Sabemos que se han dado cierres, pero menos de lo que hubiéramos esperado si no se hubieran dado las readecuaciones en créditos”, dijo.
Considera que la demanda por nuevos créditos todavía tomará más tiempo, pues la economía atraviesa una incertidumbre y no se logra recuperar la confianza.
Los bancos que solicitaron el financiamiento al Central son BAC, Davivienda, Lafise, de Costa Rica, Improsa, Nacional, Scotiabank, Cathay, Promérica, Popular y BCT.
Las entidades interesadas en recibir financiamiento deben presentar un plan de uso con el monto total solicitado, la distribución según destino de los recursos, las mejores condiciones de tasa de interés, cuota o plazo que se comprometían a ofrecer y un cronograma mensual con las fechas de los desembolsos requeridos.
Se supone que con estos dineros se pueden otorgar créditos a mejores tasas y cuotas.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Miércoles 16 de Junio, 2021
HORA: 12:00 AM