Quiero ser Diputado
Álvaro Chaves Sánchez
Esta será la frase que empezaremos a escuchar con mucha frecuencia de aquí a febrero 2022, son miles los ciudadanos que quieren ser diputados. De los 330.000 electores que participaron en la convención del PLN, el 6 de junio, al menos unos 50.000 sueñan con esa idea, de igual forma sucederá antes y después de las convenciones de los otros partidos, lo cual no es un pecado. Todos se sienten capaces y con derechos adquiridos como se dice ahora en el ámbito legal, algunos en el pasado lo soñamos y lo logramos, y claro, la vela continúa encendida. Cuando le preguntamos a cualquiera de esos miles de aspirantes la razón o razones, por qué y para qué quieren lograr ese objetivo, cuál es su preparación, experiencia, conocimiento de la función pública o privada, cuál es su trayectoria curricular, en fin, cuáles son sus objetivos, las respuestas son variopintas ,y cuando se les dice “hábleme de su condición ético-moral en lo público y en lo privado, las respuestas comienzan a ser muy cortas. “Háblame de filosofía política, de la historia cívica en nuestra patria, de las necesidades sociales y las prioridades nacionales y cuáles serían las soluciones que usted recomienda para disminuir la problemática social”, las respuestas muchas veces nos asombran. Debemos reconocer que en las diversas provincias hay toda una pléyade de personas con buenas credenciales, que erróneamente manifiestan poco o ningún interés en materia de aspiraciones, principalmente cuando ven quiénes son los que están en una competencia aspirando a los puestos de representación popular.
Esta es una materia que deben considerar seriamente los candidatos a la presidencia de la República , porque, como decía Mario Moreno Cantinflas, “dime con quién andas y te diré quién eres”. Los argumentos o justificaciones sobran, por ejemplo, algunos dicen , “mi tío fue diputado y yo quiero ser como él”, “mi padre fue diputado y yo quiero tomar esa herencia”, “mi prima, que es muy joven, tiene pensión de lujo, heredada”, “mi pariente, cuando fue diputado, viajó por muchos países, yo también quiero hacerlo”, “fulano entró pobre y logró montar algunos negocios con amigos políticos y hoy es un hombre rico”, otro dijo que su familia tiene muchas fincas ganaderas y hay que mejorarlas, tanto en el número de cabezas de ganado, como en mejorar los caminos a las fincas, alguno argumenta que, por haber sido alcalde, el cantón tiene nuevas obras, olvida que las obras municipales las determinan los regidores y el Alcalde lo que hace es y cumplir lo mandado y que esas obras o mejoras se hacen con los impuestos que pagan los contribuyentes, otra persona alega que tiene el apoyo de la gente que lo quiere y puede aportar centenares de firmas, me hizo recordar aquel señor de la Zona Sur a quien los vecinos le conocían su interés de llegar a una curul, por lo que le propusieron que ellos por un bajo salario se podían dedicar a recolectar firmas, a lo que el humilde aspirante aceptó pagarles por las firmas recogidas, los tales trabajadores se reunían por las tardes en una bodega con un directorio telefónico y un padrón electoral, y de ellos sacaban las firmas que luego se las entregaban por semana, alegando que todos los vecinos estaban muy contentos con su aspiración, que la semana siguiente el precio por las firmas era más caro porque tenían que desplazarse a lugares más alejados, de esa forma lo quebraron económicamente y el señor a quien conocí como un agricultor honesto se quedó sin dinero y sin curul. El artículo 108 constitucional establece los requisitos para ser Diputado, son simples, a) ser ciudadano en ejercicio, b) ser costarricense, c) haber cumplido 21 años de edad, pero el votante debe agregarle, se requiere que sea honesto, de conducta intachable, de moral transparente, sin rabo que le majen. Y, como dice el expresidente uruguayo José Mujica, “si quieren hacer plata, no se metan en la política, dedíquense al comercio, a los negocios”. Yo agrego, debemos buscar objetivos, pero con la frente en alto y con las manos limpias, debemos hacer de la política, una actividad edificante donde lo moral se abrace con lo ético, donde la aspiración se sustente en la sabiduría, dice la palabra, “La sabiduría no está donde viven los corruptos. Ella no vive en medio del pecado”. ¡La sabiduría que Dios nos da, no vive en medio de la injusticia! Las aspiraciones son buenas, pero deben ser sanas, con ello se fortalece la democracia política.
*Escritor