El poco control que existe en la línea fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua sería una de las circunstancias que estaría facilitando la ejecución de homicidios en La Cruz, Guanacaste, donde ya se registran ocho crímenes de este tipo, con lo que en apenas seis meses se superan los siete casos registrados durante todo el 2020 en ese cantón.
Según explica Walter Espinoza, director general del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la mayor parte de los homicidios ocurridos este año tienen vinculaciones con ajustes de cuenta y algunos estarían relacionados con actividades criminales que no suceden en nuestro país.
De acuerdo con las estadísticas del OIJ, entre el 1 de enero y hasta el 6 de junio de este año la provincia guanacasteca contabiliza 13 muertes violentas. El cantón de La Cruz es el que más hechos registra con 8, a este le siguen Carrillo 2, Bagaces 1, Liberia 1 y Nicoya 1.
Sobre estos crímenes en La Cruz, las cifras demuestran que todos ocurrieron entre el 9 de marzo y el 5 de junio de 2021, en otras palabras, en cuatro meses mataron a la misma cantidad de personas que el año pasado.
POCO CONTROL
Sobre esta situación que ya preocupa a los lugareños, el director del OIJ explicó que el cantón de La Cruz es una zona de conflicto primeramente por el contrabando de mercaderías de Nicaragua hacia nuestro país en condiciones sensibles y delicadas para la salud pública, así como por la gran cantidad de migración de norte a sur y viceversa.
Además, destacó que es un área en la que hay tráfico de drogas, circunstancias relacionadas con armas de fuego y todas aquellas situaciones que las fronteras naturalmente generan, como la prostitución, corrupción y el poco control estatal.
Específicamente sobre el fenómeno del narcomenudeo que hoy aqueja ese cantón guanacasteco, Espinoza detalló que esta actividad ilícita tiene un comportamiento similar al que se presenta en el resto del país, pero las organizaciones dedicadas a esto no son tan estructuradas.
El titular del OIJ insistió en que el poco control fronterizo ha propiciado la ejecución de crímenes, pues los homicidas usan esta circunstancia a su favor y aprovechan la facilidad de salir de territorio costarricense en cuestión de minutos, evadiendo así a las autoridades.
“Sucede que el concepto que nosotros tenemos de frontera no existe, todo es igual, entonces para ellos cometer un hecho criminal en Nicaragua o Costa Rica es lo mismo, posiblemente es pegar un brinco y ya. Prácticamente en toda la línea de frontera nuestro país tiene muy poco control y presencia, entonces en esas zonas pasa lo inimaginable para nosotros y eso ha afectado mucho el tema de La Cruz”, detalló.
Espinoza también dijo que, en conversaciones sostenidas con representantes de la zona, estos les han manifestado la necesidad de que haya más presencia policial, pues en el caso del OIJ la delegación encargada es la de Libera, pero esta se ubica a unos 70 kilómetros de distancia.
Sin embargo, manifestó que, pese a que esto debería mejorarse, existe la limitación de que el presupuesto de la Policía Judicial no crece y aseguró que tampoco se trata de mandar un funcionario a que se siente únicamente a recibir denuncias, pues no tendría ningun sentido.
“Nosotros en ese sentido como país dentro del esquema de narcotráfico tenemos que empoderarnos y hacer respetar nuestro territorio de la manera que corresponde con la aplicación de la ley, pero sí con presencia, vigilancia, tecnología y con apropiación, porque esto es como tener un terreno baldío al que se mete todo el mundo, eso no se vale y hay que tomar medidas para que no suceda”, acotó.
CASOS RECIENTES
El último homicidio atendido por el OIJ ocurrió este fin de semana en la comunidad de Santa Cecilia en La Cruz, y la víctima fue identificada como Yener Durán Bello, quien tenía 33 años y era de nacionalidad nicaragüense.
De acuerdo con el OIJ, el ofendido estaba junto a una mujer y otro hombre dentro de un carro cuando en determinado momento se les acercó un automotor del que les dispararon en reiteradas ocasiones. En la lluvia de balas a Durán lo impactaron en múltiples ocasiones provocándole la muerte, mientras que las otras dos personas resultaron heridas.
Otro caso reciente ocurrió el 2 de mayo en un bar de Puerto Soley, La Cruz. Ahí estaba Álvaro Aguilar Lara, conocido como Chilly Willy, de 37 años y quien se ganaba la vida como taxista.
Al parecer, mientras disfrutaba al negocio llegaron tres sujetos que armaron una balacera con la que le arrebataron la vida. Luego, huyeron en un carro que estaba parqueado afuera del local.
TRES EN ABRIL
El 25 de abril en otro bar asesinaron a balazos a Juan Armando Corea López, quien tenía 35 años y laboraba como oficial de la Policía de Fronteras.
Según la versión preliminar de la Policía Judicial, mientras conversaba junto a un amigo al negocio ingresó un sujeto con el rostro cubierto con un casco de motociclista y sin mediar palabra alguna les disparó, siendo que Corea falleció en la escena, mientras que el otro resultó herido.
Asimismo, el 14 de abril a Ricardo Ignacio Rosales Corea, de 44 años, lo mataron en Peñas Blancas de La Cruz, cerca de la frontera con Nicaragua. En apariencia al ahora fallecido, que trabajaba lavando camiones, lo ejecutaron tres sujetos que llegaron caminando hasta donde él estaba.
Por razones desconocidas, los sospechosos le mandaron una lluvia de balas hasta que lo vieron caer al suelo donde comenzó a desangrarse. Luego de esto los gatilleros se dieron a la fuga. Al ofendido lo trasladaron sus familiares la Clínica de La Cruz, donde falleció.
En tanto, el 1 de abril el OIJ atendió otro hecho violento en que falleció Josafath Emanuel García Obando, de 23 años. El caso se trató de una riña con su hermano, siendo que el pariente del veinteañero tomó un arma blanca con la que le propinó graves heridas que le quitaron la vida. Horas más tarde el agresor se entregó con las autoridades.
DOBLE HOMICIDIO
Finalmente, en marzo se reportaron otros dos hechos, uno de ellos fue un doble homicidio que se registró el día 9 de ese mes en una vivienda en Puerto Soley de La Cruz. En el inmueble estaban dos hombres de apellidos Salgado Álvarez y López Peña.
Aparentemente, a la propiedad se presentaron cuatro sujetos que ingresaron por la fuerza y les dispararon en múltiples ocasiones para después escapar. Ambas víctimas recibieron al menos tres plomazos. Sobre este hecho, la Policía Judicial todavía no tiene determinado el móvil del ataque.
Por otra parte, el 18 de marzo el empresario Bernabé Sequeira Barbas, de 44 años, falleció tras recibir al menos ocho balazos cuando estaba en un hotel en Sonzapote de La Cruz.
Al parecer, el hoy occiso estaba en el área del bar junto a su pareja y unos allegados cuando se dio el tiroteo en que lo hirieron. Al sitio se presentaron los paramédicos de Cruz Roja, quienes no pudieron hacer nada por él, pues ya no tenía signos vitales.
PERIODISTA: Mónica Matarrita Mora
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Martes 08 de Junio, 2021
HORA: 12:00 AM