PREGUNTA: Kénneth Paniagua Arce (Heredia). En momentos en que el Club Sport Herediano celebra su centenario de fundación y construye nuevas instalaciones en el que será la futura sede del Eladio Rosabal Cordero, me gustaría conocer detalles de la trayectoria del primer anotador rojiamarillo en el estadio de Heredia, cuando se inauguró en 1949.
RESPUESTA: Se trata de Virgilio Muñoz Acuña, considerado una leyenda del fútbol de San Rafael de Heredia y un artillero muy efectivo en la ofensiva del primer equipo de la Asociación Deportiva Club Sport Herediano, a finales de los años 40 y principios de los 50.
Además, el rafaeleño quedó en la historia de la institución florense como el primer anotador en un duelo oficial de campeonato en el estadio principal de Heredia. Sucedió el 21 de agosto de 1949, cuando su club perdió, 1-3, ante la Sociedad Gimnástica Española.
Su construcción empezó el 22 de diciembre de 1945, con el impulso de la compañía del exjugador, Rafael "Feluco" Herrera, quien fungió como el maestro de obras y aportó maquinaria sin costo alguno.
La primera etapa de la edificación concluyó en 1946. Pero se atrasó mucho y, por ello, todo se completó en cuatro años. Las graderías de madera comienzan a construirse hasta el 3 de enero de 1949.
Muñoz, ídolo del balompié nacional, nació el 11 de enero de 1924, en el hogar de sus padres, Rafael Muñoz Chaves y María Acuña Camacho, en San Rafael de Heredia. Practica este deporte a muy corta edad en equipos menores de su ciudad natal y se le recuerda por su estilo de anotar goles de “palomita” o “chilena”, que eran todo un espectáculo, según escribió el historiador Pompilio Segura en 1988.
En su debut en el fútbol mayor le marcó tres veces al Cartaginés, el 23 de noviembre de 1947. Igualmente resultó con el bicampeonato nacional, en 1947 y 1948. Y es el protagonista estelar del Herediano en el torneo de 1948, siendo el goleador con 11 dianas.
Por su habilidad para eludir rivales, colocar pases precisos, su ágil gambeta y facilidad para el gol, fue solicitado para reforzar a clubes nacionales en sus viajes al exterior. Así lo hizo con La Libertad a Guatemala, Alajuelense a Ecuador y Gimnástica a Honduras.
Sus mejores goles con el “Team Florense” los anotó al Aduana de Honduras (2-1), al Marte de México (3-0), al Génova de Italia (3-4) y al Rampla Juniors uruguayo (1-4), rival que ganó todos sus partidos en el país y solo permitió un tanto de Muñoz, que por ello recibió obsequios de algunas casas comerciales en ese tiempo.
Muchas veces elegido “la figura de la cancha”, nunca llegó a integrar una Selección tica. Su humildad lo llevó a no aceptar una convocatoria, al alegar que estaba lesionado. Pero lo hacía para darle el campo a otro compañero, que lo consideraba superior a él.
Durante dos años fue titular en la Gimnástica Española hasta su retiro del fútbol, en el campeonato de 1954. También integró y dirigió al Real Deportivo Rafaeleño, en la década de los 50. Murió a los 91 años en Quepos, Puntarenas, el 12 de julio del 2015.