Barbas en remojo
José Daniel Gil Trejos
El próximo 6 de junio en México hay una elección que, sea cual sea su resultado, resultará catastrófico para ese país, pues si gana el partido en el Gobierno se terminará de establecer un régimen que a todas luces va a ser una dictadura en pleno siglo XXI, cuando durante el final del siglo XX se habían erradicado casi todas las dictaduras en las Américas, hoy en día siguen en clara decadencia; y si pierde el partido en el poder, de seguro se vendrán días muy duros para la democracia, que podrían traer consecuencias muy graves en algunas partes de Latinoamérica, pues el autócrata que gobierna México no va aceptar los resultados, ya ha dejado verlo desprestigiando al árbitro de la contienda.
En el libro de Steven Levitsky y Daniel Ziblatt “Cómo mueren las democracias”, hacen un cuadro que hay que tomar en cuenta a la hora de buscar indicadores claves de un comportamiento autoritario:
1-Rechazo de las reglas democráticas del juego.
2- Negación de legitimidad de los adversarios.
3- Tolerancia o fomento de la violencia.
4- Predisposición a restringir las libertades civiles de la oposición, incluidos los medios de comunicación.
Este Presidente da muestras de todos estos signos y comportamientos.
Costa Rica se está alistando para unas elecciones el próximo febrero, si seguimos de cerca las elecciones en México podríamos entender qué es lo que se ocupa hacer para no llegar a una coyuntura como en la que se encuentra dicho país, Costa Rica ha sido y es todavía un referente en cuanto a democracia en el mundo, Estados Unidos cayó en la falsa ilusión bajo los engaños de Trump, México bajo los engaños de López Obrador, Costa Rica no debe caer en esas falsas expectativas que han caído estos países, pues aunque en Estados Unidos sus fuertes instituciones se supieron sobreponer y lograron sacar a un autócrata del poder, en México se ve muy difícil, pues es un país completamente dominado por el narco, el Ejército y un FALSO MESÍAS, como llama el semanario The Economist a este personaje.
Para Costa Rica, caer en esa espiral y creencia sería muy catastrófico pues, aunque tenemos instituciones muy fuertes y sólidas, el costo económico nos podría aplastar, el gran problema de hoy en día en un país sofocado por los impuestos es justamente el económico, por eso es que veamos cómo países como Venezuela, que en los 70 era el que se pensaba iba a ser la mejor economía de Latinoamérica, hoy es el tercer país más pobre de las Américas. México, de seguir el camino por donde va, pronto entrará en esa lista también, por eso pongamos nuestras barbas a remojar y pensemos bien a quién ponemos al frente de nuestro país, pues se ocupa talento e inteligencia para gobernar, no ocurrencias, el hilo negro ya lo descubrieron, aprendamos de nuestra historia cómo utilizarlo, volvamos a nuestras raíces de más de 70 años que nos han llevado a ser unos de los 10 mejores países de América, algo hemos hecho bien, volvamos la vista atrás y aprendamos sin cometer los errores anteriores, sé que nuestra patria está llena de gente que puede y quiere que seamos el país más feliz del mundo, así que a poner atención en las elecciones en México y aprender para que Costa Rica no caiga en esos falsos mesías y escoja a la persona mejor preparada para el puesto, México hoy está en una situación perder-perder, no entremos en ese loop, debemos poner atención a esta situación pues seguro si México entra en una dictadura se nos podrían venir más dictaduras en Centroamérica, ya tenemos la de Nicaragua, y de seguir esto así la migración de los países centroamericanos hacia Costa Rica será un gran problema económico, pues son los más pobres y menos educados los que migran, por eso es importante poner nuestras barbas en remojo y poner mucha atención en nuestras próximas elecciones y, como dije antes, escoger a la persona mejor preparada para el puesto, tratando de regresar a nuestros valores que han hecho de Costa Rica una perla que brilla en Centroamérica.