Ticos no ven que la cosa mejore
Editorial
Cada vez que se publica una encuesta en territorio nacional, independientemente de quién la haga, queda muy claro que la confianza del tico va como el cangrejo, estamos lejos de aquellos momentos en que se nos conocía como la Suiza Centroamericana y cuando afirmaban que Costa Rica era el país más feliz del mundo.
Prueba de eso es la negatividad con la que los costarricenses ven el futuro, pues no creen que la situación económica vaya a repuntar en el corto plazo, consideran que el tema de la pandemia no va a mejorar y que las restricciones y los constantes aumentos del combustible no ayudan en nada a que la situación de las familias se estabilice en absolutamente nada.
El mes tras anterior había mejorado un poco la confianza que tenían los ticos sobre los temas país, sin embargo, la encuesta del Índice de Confianza de los Consumidores que elabora la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica demuestra que para esta ocasión los números van bajando al igual que la esperanza de los costarricenses de que la cosa mejore.
Como era de esperarse, los resultados reflejaron el descontento que siente el costarricense con las autoridades de su país, pues aumentó el grupo de pesimistas del 32,4% al 38,4%.
Sin lugar a dudas la pandemia ha golpeado duro a la población tica y es que desde antes ya veníamos mal, sin embargo, con las restricciones la cosa se ha puesto patas arriba, pues muchos se quedaron sin trabajo, los que laboran en lo propio se ven atados de manos pues a veces el tema de que su carro no salga por placa les imposibilita llevar sus productos o brindar sus servicios.
Muchos dirán que hay otros medios de transporte, pero tomando en cuenta que algunos productos son difíciles de transportar, entonces, como dirían muchos, sale más caro el caldo que los huevos.
Y no tapemos el sol con un dedo, cómo hacen quienes laboran en las plataformas de transporte que hasta el momento el Gobierno no ha hecho nada por quitarlas, lo que de alguna manera indica que les permiten trabajar, pero resulta que desde hace unos días para acá solo pueden laborar de día por medio.
Entonces estas familias viven con la mitad del ingreso que, por ejemplo, obtenían el mes anterior, nos preguntamos si las cabezas de estas familias deben decirles a sus hijos que en esa casa se come de día por medio porque solo para eso alcanza con las medidas estatales.
Quienes deciden el tema de la restricción lo hacen sentados desde un escritorio, con el atenuante de que además no se verán afectados en absoluto por las determinaciones que apliquen, porque sus carros sí circulan y el salario nunca les ha faltado, por lo que no deben verse obligados a variar su rutina diaria ni ver cómo logran el sustento.
Y si hablamos del tema económico, aquí no hay plata que alcance, los que aún medio tienen ingresos deben zocarse la faja porque no saben en qué momento las luminarias del Gobierno buscarán cómo y por dónde meterles el puñal con nuevos impuestos o con alguna de esas ideas tanto experimentales como ocurrentes de las cuales solo se tiene la certeza de que siempre terminan llevando la peor parte los de a pie.
Luego están los que deben buscar cómo pagar sus préstamos, con contratos suspendidos algunos, con la incertidumbre de no saber si en una semana tendrán trabajo, lastimosamente con las mismas obligaciones, como cuando en Tiquicia todo era felicidad, porque para las instituciones financieras acabó la pandemia y ya se “ayudó” suficiente.
Actualmente el 53,4% de los consultados espera que las tasas de interés de los préstamos aumenten en los próximos 12 meses. Esta magnitud es similar a la de tres meses atrás, lo que significa que, en cualquier momento, de pagar una cantidad, se las van a aumentar, y si no se tiene presupuestado pues en algo tendrán que desbancarse.
A toda esta desidia también hay que sumarle la inseguridad que siente la gente porque la criminalidad ha aumentado fuertemente. Seamos realistas, ya no sabemos ni a quiénes tenemos de vecinos, lastimosamente nos damos cuenta cuando llegan a volarle bala al señor de al lado o cuando arriban las autoridades a botarle los portones a aquella familia de la casa de enfrente.
Muchos se jactan de que las muertes por temas de crimen organizado bajaron, sin embargo, todo es un espejismo, porque quizá las noches son menos violentas sin embargo, los homicidios, cobronazos y hasta atentados están a la orden del día, más tomando en cuenta que el narcotráfico tiene tomadas nuestras calles.
No queda más que esperar para que alguien encuentre la manera de mejorar la situación del país, eso sí, lograrlo requerirá de un trabajo en equipo donde todos pongan su granito de arena.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
EMAIL: [email protected]
Viernes 04 Junio, 2021
HORA: 12:00 AM