De cafeses y cubases
Rigoberto Guadamuz Monge*
“Aunque no es muy apetecida este tipo de haba, algunos costarricenses de vez en cuando consumimos cubases”. Don Carlos Gagini [Gayíni] (1865-1925), en su Diccionario de Costarriqueñismos, nos indica que puede habernos llegado de Cuba.
Mi padre, que nació y creció en Santa Ana (Costa Rica), muchas veces me contó que hace más de un siglo era el único tipo de frijol que se conocía y por tal razón su consumo era casi generalizado en esa zona muy cercana a la capital. Muchas personas que se interesan por la ortografía se preguntan sobre el porqué de esta pluralización de cubá (el singular) que debió ser y debe ser “cubás”. Actualmente podemos escuchar un programa radial que tiene el error ortográfico en su página de “Cubaces tiernos”, cuyo nombre le queda grande, todo porque no direcciona a lo folclórico; es de política y otros asuntos que a pocos les interesan.
El autor citado nos dejó para su posteridad - nuestra actualidad - algunas de las palabras y frases que, aún antes de haber nacido él, ya eran del uso general: “chiche” (fácil), “chilillo” (azote, fusta), “chirote” (hermoso, bonito, favorable), “chistate” (cistitis), “chuchinga” (hombre que le pega a las mujeres o pasa jugando con ellas), “dar agua a los caites” (salir corriendo como escapando de algo), “el golpe avisa”, “estar o andar fondeado” (poseer riquezas), “hacer el cachete” (hacerle un favor o favorecerle con algo), “hacerse el chancho” (el desentendido), “ahí no masito” (no muy lejos, cerca), “al mejor mono se le cae el zapote”, “cacreco” (persona enclenque), “cómo le va yendo” (como saludo), “culiolo” (sodomita, voz azteca), “cuatrero” (desleal o farsante), “cosposas” (las tortillas de maíz tierno pero algo duro), etc.
También, estas otras las registró el maestro Gagini y, pasados más de cien años, todavía forman parte del vocabulario en nuestro diario vivir: “gallo” (bocado de comida servido en una tortilla), “ir como entierro de pobre” (rápidamente), “la jarana sale a la cara”, “nadie sabe para quien trabaja”, “músico pago no toca buen son”, etc. Aunque parezca que he cometido un error al titular como “cafeses” lo que corresponde al plural de café (obviamente es cafés), hace más de cien años era común el uso de “cafeses”, y hasta tengo una grabación de “El matrimonio ideal o igual” con Chona y Tranquilino, donde don Antonio Gutiérrez, haciendo la voz y el papel de doña Juana en el aeropuerto Juan Santamaría, pide unos “cafeses”.
Para terminar, he de decir que cubases debe su errado plural a una copia que hicieron o hacían los campesinos del otro plural de café (cafeses) y de aquí, que hoy es obligado respetar la grafía tal y como aceptamos: cubases.
Quedará para otro día, analizar el porqué de costarriqueñismos para nuestra manera coloquial de hablar, si el gentilicio es costarricense y no costarriqueño.
*Etimólogo y lexicógrafo
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Lunes 24 Mayo, 2021
HORA: 12:00 AM