La reactivación tiene un problema...
Fabio Vega
En tiempos de pandemia, con negocios quebrados, atrasos en pagos y cantos de sirena por doquier, pretender reactivar al micro, pequeño y mediano empresario es un sueño.
Las buenas intenciones de todos aquellos que desde la comodidad de su casa o desde el escritorio reciben puntualmente su salario, emanan en la crisis de las pymes. Aún no han salido de su propia burbuja... en la calle y en las plataformas financieras, la realidad es otra.
Quien hoy no tiene deudas estará libre de pecado y de lanzar la primera piedra. El virus no respetó santo y seña, arrasa con todo... hasta con la vida de seres queridos y entrañables amigos.
Sueños truncados, proyectos caídos, deudas acumuladas y sin ver la luz, con un expediente manchado cuya calificación negativa aumenta mensualmente, es el martirio y calvario de cientos de trabajadores desprotegidos hoy hasta por el bicentenario bono y llenos de promesas por políticos hambrientos del voto.
Los programas de alivio fiscal son para unos pocos en el Sistema Bancario, donde pretenden 14 "coronameses" después que los micro, pymes o emprendedores aparezcan inmaculados en los registros de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).
Salvo una orden legislativa de un milagroso proyecto para que la Sugef haga un alto a favor de aquellos afectados por la crisis, es una alternativa viable en un país donde todo se puede, pero no para todos, sino para unos cuantos. En tanto ocurra esa posibilidad, la Superintendencia seguirá cumpliendo con sus funciones en acatamiento a su normativa.
En esta convulsa realidad hay oportunidades para generar recursos y pagar los “perros”, más sin embargo todo se desmorona cuando entre los requisitos te miden con la vara superintendente frenando tus aspiraciones o por tu capacidad de pago sin tener empleo o contar con una mínima pensión.
Aquellos que hoy hablan de reactivar o recuperar la economía, o de políticos sedientos de votos, que entran a hogares donde no hay pan en la mesa, cuando presenten proyectos o suelten promesas, piensen en qué hacer con Sugef. Dejen de presentarse como salvadores rasgándose las vestiduras si de antemano un reporte crediticio te frena. Como decimos "nosotros los carajillos", son puras habladas...pura papaya... al chile que sí.
Aun no sé cuál será el día en que este país explote de tanto golpe al bolsillo de los que menos tienen. Ahora una exministra de Hacienda presiona para que se rebaje el porcentaje de las pensiones del IVM, mientras los de lujo siguen poniendo recursos de amparo en defensa de jugosos beneficios no cotizados.
Llegará el día que la gente tire el tapón y se canse de una democracia por y para las clases privilegiadas. Veamos Chile, ahora cambió la derecha por la zurda.
Parafraseando, palabras menos, palabras más, al diputado economista Welmer Ramos, va a llegar el momento en que a los bancos del país, que solo piensan en riesgo, nadie les va a poder pagar...entonces sí, apague y vámonos, que nos llevó p... a todos.
PERIODISTA: Redacción Diario Extra
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Viernes 21 Mayo, 2021
HORA: 12:00 AM