La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) analiza cómo dar sostenibilidad al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), lo que toca a 1,5 millones de trabajadores.
Para hablar de los cambios que se analizan, DIARIO EXTRA conversó con Rocío Aguilar, superintendente de Pensiones. Se asegura que no se elevaría la edad para pensionarse, sin embargo la posibilidad de hacerlo antes de los 65 años se eliminaría.
Las mujeres ya no podrían retirarse a los 59 años y los hombres a los 62. Esto es lo que se conoce como pensión anticipada. Si bien no se tocan las cuotas de aporte laboral, patronal y estatal, el monto a recibir por pensionado también sería menor porque se tomarían en cuenta menos salarios para calcularla.
A continuación, un extracto de la entrevista.
Usted alertó que existen atrasos de la CCSS para efectuar la reforma al régimen el IVM.
-Efectivamente el IVM desde hace muchos años requiere reformas. En el 2000 se llevaron adelante las primeras reformas, sobre todo con la aprobación del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), posteriormente en el 2005 se pactaron algunas otras reformas, que lejos de resolver el problema lo agravaron. Desde el año pasado la Gerencia de Pensiones de la CCSS hizo algunos planteamientos a la junta directiva, los cuales son valorados hoy por la junta directiva.
¿Qué se plantea?
-No es que se está ampliando la edad de pensión de 65 a más años, sino que se estaría eliminando la pensión anticipada. Se modificarían también el número de salarios con que se calcula la pensión y algunas otras variables.
¿Por qué se pretende eliminar la posibilidad de la pensión anticipada?
-El tema de la edad tiene que ver con una situación para todo el país y para el mundo en general. Me refiero a los años de vida del costarricense, lo que se llama la longevidad. Cuando el IVM se diseño se pensó en una edad de 65 años para pensión y lo que vivíamos entonces los costarricenses eran 55 años.
Hoy en día la expectativa de vida del costarricense es de 80 años y no solo no nos quedamos en los 65 años, sino que se permitió el retiro anticipado. Entonces en términos generales antes yo tenía que financiar con un régimen 10 años de pensión de una persona y actualmente esa expectativa son 15 años, más los años adicionales por pensión anticipada.
¿Entonces a qué edad la gente podría pensionarse?
-La idea es mantener los 65 años y eliminar el mecanismo de pensión anticipada. Esa es la decisión que tiene que tomar la CCSS porque la mitad de las personas que se están pensionando en Costa Rica bajo el régimen del IVM lo hace antes de los 65 años.
¿Con eso alcanzaría para darle sostenibilidad al sistema?
-No. Lo que permitiría esta reforma es darle un respiro para que la siguiente reforma del IVM que venga a plantearse sobre la mesa sean reformas más profundas, que deben atender no solo estos cambios en los años de vida del costarricense, sino la caída de la natalidad. Es decir, hoy tenemos menos trabajadores activos por cada pensionado.
¿Qué más tocaría esa reforma?
-Los cambios en el mercado laboral por temas de carácter tecnológico, migraciones, nuevos emprendimientos y también debe atender la posibilidad de cobertura del sistema; es decir, que todos los mayores de 65 años puedan tener una pensión. Hoy en día solo la mitad de los costarricenses de más de 50 años goza de una pensión.
Hoy las mujeres se pueden pensionar a los 59 años y los hombres casi a los 62. ¿Eso es lo que ya no se podría hacer?
-Eso es lo que el sistema tiene que ajustar porque el sistema originalmente se diseñó para 65 años y lo que se hizo con esas medidas fue agotar la sostenibilidad del régimen, donde me estoy pensionando hoy, incluso recibiendo un monto superior para el que he contribuido.
¿Cuál es la expectativa de vida del hombre y la mujer hoy en Costa Rica?
-La expectativa promedio es para hombres y mujeres de 80,6 años, las mujeres viven un poco más. No es correcto que Costa Rica haya bajado su expectativa de vida, eso se debe al éxito del sistema de salud.
Hoy miles de personas reciben menos de ¢300 mil de pensión al mes y otros perciben millones. ¿Cómo trabajar esa disparidad?
-Empecemos por los dos conceptos. ¿Qué es una pensión de lujo? Es una pensión en la que se recibe un ingreso mayor de lo que ha cotizado, eso efectivamente ha sucedido en todos los regímenes y debe corregirse. En el caso del Régimen de Pensiones con Cargo al Presupuesto durante varios años ha habido ajustes que han permitido reducir la pensión, no porque se baja el aporte total, sino porque se crea algún tipo de aporte solidario. Sin embargo en el caso del IVM también hay pensiones de lujo, no en el sentido clásico, sino que la mitad de los pensionados están recibiendo una pensión superior a lo que les hubiera correspondido.
¿Entonces ahora la gente recibiría un monto menor?
-Un sistema debe tener tres características: cobertura, un monto para vivir dignamente y sostenibilidad. Lo importante de esta reforma es ver cómo rediseñamos el sistema anclado en esas tres partes. Hoy el problema más serio que tiene el IVM es la sostenibilidad. Las medidas que se toman son solo para alargar unos años. Hay que hacer esto ya, pero ya, para luego es tarde.
¿Por cuánto tiempo le daría vida al sistema esta reforma?
-En los 90 por cada pensionado había 20 o 30 trabajadores activos cotizando, hoy día por cada pensionado que tenemos solo hay seis trabajadores que aportan cuotas. Eso se debe a la caída en la natalidad del país y a la mayor longevidad, entonces cada vez hay menos trabajadores para financiar el sistema. Esta reforma nos puede dar oxígeno de 10 a 15 años, depende de cuál reforma se apruebe y de las situaciones que se presenten adelante.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Lunes 17 de Mayo, 2021
HORA: 12:00 AM